Ramen Tonkotsu Casero
Cubos de Caldo de Hueso Concentrado

Por CookFrames
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Convierte el caldo de huesos concentrado en prácticos cubos congelados para disfrutar de un tazón de ramen Tonkotsu de alta calidad en solo cinco minutos.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

El ramen Tonkotsu es la comida reconfortante por excelencia de Fukuoka, famoso por su caldo lechoso de huesos de cerdo. Este método utiliza una emulsión a fuego alto para crear pequeños tesoros de sopa que se pueden almacenar durante meses. El resultado es una base sabrosa que rivaliza con la de tu tienda de ramen favorita.

Un humeante tazón de ramen Tonkotsu con un caldo dorado y cremoso, huevos con yema tierna y deliciosos ingredientes adicionales.
Un humeante tazón de ramen Tonkotsu con un caldo dorado y cremoso, huevos con yema tierna y deliciosos ingredientes adicionales.
Preparación20 mins
Cocción2 hr
Total2 hr 20 mins
Porciones12 cubos de caldo
DificultadIntermedio
Calorías550 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Blanquear la carne
    Huesos de tuétano de cerdo y patas de pollo crudas colocándose en una olla con agua para blanquearlos.

    Coloca los huesos crudos de tuétano de cerdo y las patas de pollo en una olla con agua fría. Añade las cebolletas, el jengibre y el vino de pimienta de Sichuan para neutralizar los malos olores. Hierve durante siete u ocho minutos para blanquear la carne adecuadamente.

    Tip: Las patas de pollo aportan un extra de colágeno que le da al caldo final una increíble textura gelatinosa y espesa.
  2. 2Lavar los huesos blanqueados
    Huesos de cerdo y patas de pollo blanqueados enjuagándose bajo el grifo con agua tibia.

    Retira los huesos de la olla y lávalos meticulosamente bajo un chorro de agua tibia. Asegúrate de frotar bien para eliminar cualquier rastro de espuma gris y otras impurezas de la superficie.

    Tip: Un lavado exhaustivo tras el blanqueado es el paso fundamental para lograr una base de sopa limpia y de aspecto inmejorable.
  3. 3Añadir los aromáticos a la olla
    Una mano vertiendo granos de pimienta blanca sobre una olla de acero inoxidable que contiene patas de pollo, huesos de cerdo, cebollín y rodajas de jengibre.

    Introduce los huesos y las patas de pollo ya limpios en la olla. Añade los trozos de cebolleta y las rodajas de jengibre fresco, seguidos de una cebolla entera que aportará un dulzor muy sutil. Espolvorea los granos de pimienta blanca para enriquecer el perfil de sabor y evitar olores no deseados durante la cocción a presión.

    Tip: Utilizar huesos completamente limpios y bien blanqueados garantizará un caldo impecable y libre de impurezas.
  4. 4Saltear los restos de carne
    Restos de carne desmenuzada salteándose y machacándose con una espátula de metal en un wok grande.

    Después de cocer a presión y colar el primer caldo, calienta un chorrito de aceite en un wok limpio. Agrega los restos de carne que sobraron al filtrar la sopa. Saltéalos a fuego alto y usa una espátula para machacarlos, rompiendo así las proteínas y preparándolas para una correcta emulsión.

    Tip: Sofreír y machacar bien estos trozos de carne facilita la liberación de las proteínas, un proceso clave para espesar nuestro caldo concentrado.
  5. 5Emulsionar el caldo
    Un cucharón vertiendo caldo dorado en un wok con carne salteada, creando un líquido de aspecto turbio y blanquecino al instante.

    Vierte el caldo claro previamente colado de vuelta al wok junto con la carne frita y machacada. La alta temperatura y las proteínas cárnicas emulsionarán el líquido, transformando el caldo transparente en una base de sabor profundo, espesa y con ese característico color blanco lechoso.

    Tip: Es indispensable mantener un hervor fuerte y constante en este punto para obligar a que la grasa y el agua se fusionen en esa textura cremosa que buscamos.
  6. 6Colar el caldo concentrado
    Caldo de huesos espeso pasándose por un colador de malla fina para retirar los sólidos de la carne.

    Cuando el caldo emulsionado se haya reducido aproximadamente en un tercio, pásalo a través de un colador de malla fina sobre un recipiente limpio para obtener un líquido espeso y lechoso.

    Tip: Este segundo filtrado elimina cualquier residuo sólido minúsculo, dejándonos únicamente con la esencia más pura del ramen.
  7. 7Enfriar el caldo concentrado
    Caldo espeso de color crema vertiéndose desde un bol de metal hacia una bandeja rectangular.

    Vierte con cuidado este concentrado de sopa en una bandeja rectangular, preferiblemente de acero inoxidable. Deja que repose a temperatura ambiente hasta que se enfríe y adquiera una textura completamente gelatinosa. Esta esencia será tu arma secreta para preparar ramen en tiempo récord.

    Tip: Utilizar una bandeja plana y amplia no solo enfría el caldo de manera uniforme, sino que te facilitará muchísimo el cortarlo en cubos perfectos después.
  8. 8Porcionar los cubos de caldo
    Gelatina de caldo amarillenta y traslúcida en una bandeja de metal cortándose en cuadrados.

    Cuando el caldo concentrado se haya convertido en una gelatina firme, despégalo del recipiente. Ayúdate de un cuchillo o un cortador de pizza para dividir la gelatina en cubos pequeños y de tamaño uniforme. Estas porciones individuales ya están listas para almacenarse como bombas de sabor instantáneas.

    Tip: Si notas que la gelatina está muy pegajosa, sumerge la hoja del cuchillo en agua caliente entre cada corte para lograr bordes limpios y definidos.
  9. 9Preparar la base sazonadora
    Mayonesa siendo añadida a un bol rosado que contiene ajo picado, una yema de huevo naranja brillante y polvo sazonador.

    En el tazón donde vayas a servir el ramen, mezcla el ajo fresco picado, una yema de huevo cruda y un sobre de tu sazonador de fideos instantáneos favorito. Añade un chorrito de mayonesa. Todos estos ingredientes se van a emulsionar luego con el caldo caliente para formar una sopa increíblemente cremosa y sabrosa.

    Tip: La combinación de yema cruda y mayonesa es un atajo fantástico para replicar la sensación grasa y reconfortante de un auténtico caldo Tonkotsu de restaurante.
  10. 10Preparar la sopa de ramen
    Líquido muy caliente cayendo en un bol rosado sobre una pasta amarilla y cremosa, mientras se remueve con palillos.

    Disuelve uno de los cubos de caldo en agua hirviendo para revivir esta rica base de tonkotsu. Vierte el líquido bien caliente directamente en el tazón con tu mezcla de yema, ajo y mayonesa, batiendo rápidamente con unos palillos a medida que viertes para integrar todo.

    Tip: Es crucial utilizar agua hirviendo a borbotones para derretir adecuadamente el colágeno del cubo y, al mismo tiempo, atemperar la yema cruda que está en el fondo del tazón.

Almacenamiento y Preparación Anticipada

Congelador
3 meses
Envuelve cada cubo individualmente en papel pergamino y guárdalos en una bolsa hermética.
Refrigerador
4 días
Mantén la gelatina concentrada en un recipiente hermético; se mantendrá firme y será fácil de porcionar.
Servicio Rápido
5 min
Deja caer un cubo congelado directamente en agua hirviendo para obtener una base de ramen instantánea.

Quemar Calorías

Correr
~60 minutos de trote constante a unos 9 km/h.
Bádminton
~70 minutos de juego activo.
Yoga
~2 horas y 45 minutos de práctica restaurativa.

Preguntas Frecuentes

Las patas de pollo están cargadas de colágeno natural. Esto es lo que le otorga al caldo esa textura densa y gelatinosa que te deja los labios pegajosos, incluso después de diluirlo con agua.
El color blanco opaco proviene de la emulsión. Debes asegurarte de que el líquido esté hirviendo fuertemente cuando lo combines con los restos de carne frita para obligar a que el agua y la grasa se integren.
Por supuesto. Estos cubos funcionan como una bomba de sabor universal. Úsalos como base para fondues asiáticas (hot pots), para estofar verduras o incluso como un fondo potente para guisos sabrosos.
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