Rico Caldo Casero de Huesos de Cerdo Estilo Tonkotsu

Por CookFrames
0
0/5 (0)

Toda una clase magistral de sabor, este caldo de cerdo blanco y lechoso se cuece a fuego lento durante cuatro horas con tuétano y manitas para crear una base de sopa aterciopelada y exquisita.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Preparar en casa un caldo de huesos de cerdo de calidad profesional es más un ejercicio de paciencia que de técnica. Conocido por ser la base del ramen Tonkotsu japonés, este método requiere una cocción prolongada y machacar los huesos ricos en tuétano para emulsionar las grasas y el colágeno hasta obtener un líquido opaco y cremoso. Es un fondo de despensa muy versátil que eleva cualquier plato de fideos o guiso a la categoría de restaurante.

Cuatro recipientes de caldo cremoso y sustancioso de huesos de cerdo con gotas de aceite dorado en la superficie.
Cuatro recipientes de caldo cremoso y sustancioso de huesos de cerdo con gotas de aceite dorado en la superficie.
Preparación20 mins
Cocción4 hr 15 mins
Total4 hr 35 mins
Porciones4 porciones
DificultadIntermedio
Calorías280 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Preparar una olla con agua limpia
    Manos colocando una olla de acero inoxidable llena de agua limpia sobre el quemador de una estufa de gas.

    Llena una olla grande de acero inoxidable con agua limpia y ponla a calentar en el fuego. Esta olla se usará para el hervor prolongado final, una vez que los huesos de cerdo y las manitas se hayan blanqueado y limpiado correctamente.

    Tip: Comenzar con una olla de agua fresca y limpia para el hervor principal es el secreto para lograr un caldo puro, de alta calidad y sin sabores extraños.
  2. 2Retirar los huesos blanqueados
    Unas pinzas de metal sacando un trozo de hueso de tuétano de cerdo blanqueado de una olla de agua hirviendo con hierbas aromáticas.

    Después de blanquear los huesos de tuétano y las manitas de cerdo con jengibre y cebolleta para eliminar las impurezas, usa unas pinzas de metal para sacarlos de la olla. A continuación, enjuaga bien la carne con agua tibia para eliminar cualquier resto de espuma o suciedad.

    Tip: Enjuagar con agua tibia en lugar de agua fría evita que la carne se endurezca, asegurando que se mantenga tierna durante la posterior cocción de cuatro horas.
  3. 3Comenzar la cocción principal
    Un tazón de metal lleno de huesos de cerdo blanqueados que se sostiene sobre una olla de agua hirviendo, listos para ser transferidos.

    Pasa con cuidado los huesos de cerdo y las manitas ya limpios a la olla con agua limpia e hirviendo. En esta segunda fase de cocción es donde los huesos liberarán lentamente todo su sabor y nutrientes para crear esa base de sopa rica y de color blanco.

    Tip: Asegúrate de que el agua fresca esté hirviendo a borbotones antes de volver a introducir los huesos para mantener una temperatura de cocción constante.
  4. 4Infusionar con ingredientes aromáticos

    Añade a la olla, junto con el cerdo, unas rodajas de jengibre fresco y trozos grandes de cebolla verde. Estos ingredientes aromatizarán suavemente el caldo aportando fragancia y profundidad, pero sin enmascarar la esencia natural de los huesos de cerdo.

    Tip: Dejar las rodajas de jengibre y la cebolla verde en trozos grandes facilita mucho su extracción una vez que el caldo esté listo.
  5. 5Tapar y cocer a fuego lento
    Una mano colocando una tapa de vidrio con borde de acero inoxidable en una olla grande para iniciar un largo proceso de cocción a fuego lento.

    Coloca la tapa en la olla y deja que el agua vuelva a hervir a fuego fuerte. Una vez que rompa el hervor, baja el fuego al mínimo y tapa. Deja cocer la sopa a fuego lento durante al menos cuatro horas para extraer toda la riqueza de los huesos.

    Tip: Cocer con la tapa puesta evita una evaporación excesiva, lo que garantiza obtener una generosa cantidad de caldo concentrado y sabroso.
  6. 6Sacar los huesos para machacarlos
    Un cucharón rojo sacando los huesos de cerdo y la carne ya ablandados de un caldo blanco lechoso para pasarlos a un bol de acero inoxidable.

    Pasadas las primeras dos horas de cocción, utiliza un cucharón para sacar los huesos y las manitas de cerdo y ponlos en un bol de metal. A estas alturas, la carne debe estar muy tierna y el caldo ya debería estar adquiriendo un tono blanco y cremoso.

    Tip: ¡No tires los huesos! Deberás machacarlos bien para liberar más tuétano y grasa antes de devolverlos a la olla para las dos últimas horas de cocción.
  7. 7Machacar el tuétano y la carne
    Una mano usando un machacador de metal para aplastar trozos de cerdo hervido y tuétano en un tazón de acero inoxidable sobre una encimera.

    Tras sacar los huesos y las manitas de la olla, usa un pasapurés o machacador de mano para aplastar completamente la carne y el tuétano ablandados en el bol. Este proceso libera toda la riqueza del interior de los huesos en el caldo, asegurando un resultado final espeso y lleno de sabor.

    Tip: Ten cuidado porque la carne y el tuétano estarán muy calientes; sujeta bien el bol con un trapo de cocina o un guante de horno si es necesario.
  8. 8Volver a cocer a fuego lento
    El contenido de un tazón de metal, consistente en carne y huesos de cerdo machacados, se vierte de nuevo en una olla grande con caldo blanco.

    Vierte de nuevo en la olla la mezcla de carne y tuétano triturados. Continúa cociendo a fuego lento durante otras dos horas. Esto permite que las fibras deshechas y el tuétano se emulsionen por completo con el líquido, que es precisamente lo que le da a esta sopa su característico aspecto blanco y sustancioso.

    Tip: Mantén el fuego bajo durante esta última cocción para evitar que la sopa se reduzca demasiado rápido y acabe resultando excesivamente salada.
  9. 9Colar el caldo
    Un colador de malla de acero inoxidable filtrando trocitos de hueso y carne de una olla profunda con sopa de cerdo blanca y lechosa.

    Cuando el tiempo total de cocción alcance las cuatro horas, usa un colador de malla fina para retirar con cuidado los fragmentos de hueso y partículas de carne restantes. Tras hervir y machacar tan exhaustivamente, los sólidos han cedido todo su sabor, dejando atrás una base de sopa fina y aterciopelada.

    Tip: Para un resultado aún más limpio y libre de impurezas, puedes forrar el colador con una estameña o gasa fina para atrapar hasta los sedimentos más pequeños.
  10. 10Dividir en porciones para guardar
    Un cucharón rojo vertiendo una rica sopa blanca de huesos de cerdo en un pequeño recipiente de plástico transparente para almacenar.

    Deja que el caldo terminado se enfríe un poco antes de servirlo con un cazo en recipientes de plástico transparente individuales. Dividir toda la cantidad en porciones más pequeñas resulta muchísimo más práctico de cara al futuro, permitiéndote descongelar solo lo que necesites para preparar una comida rápida.

    Tip: Deja un pequeño margen de espacio libre en la parte superior de cada recipiente, ya que el líquido se expandirá ligeramente al congelarse.
  11. 11Etiquetar y congelar
    Una mano pegando una etiqueta blanca con la fecha en la tapa de un recipiente de plástico transparente lleno de caldo de cerdo.

    Cierra bien las tapas de cada envase y ponles una etiqueta indicando la fecha en la que lo preparaste. Guarda el caldo en el congelador, donde se mantendrá fresco durante meses, listo para ser utilizado como base ideal para tus fideos, estofados o guisos.

    Tip: Utiliza un rotulador permanente o etiquetas resistentes al agua para que el texto no se borre ni se despegue por la condensación al descongelarlo.

Conservación y Recalentado

Refrigerador
4 days
Guárdalo en envases herméticos; debido a su alto contenido en colágeno, el caldo se convertirá en una gelatina espesa al enfriarse.
Congelador
3 months
Ideal para tener provisiones; recuerda dejar al menos un par de centímetros libres en el recipiente, ya que el líquido se expandirá al congelarse.
Recalentado
5 min
Calienta el caldo en un cazo a fuego medio, removiendo de vez en cuando hasta que la gelatina se derrita y vuelva a ser un líquido suave.

Quemar Calorías

Caminata rápida
~55 minutos a un ritmo constante (~5 km/h).
Yoga
~85 minutos de secuencias restaurativas.
Limpieza de la casa
~1 hora de limpieza activa.

Preguntas Frecuentes

Debes mantener un hervor constante a fuego lento y asegurarte de machacar muy bien el tuétano y las manitas tras las dos primeras horas. Este proceso libera las grasas y proteínas que se emulsionan para lograr el característico color blanco.
¡Por supuesto! Puedes añadir agua fresca a los huesos colados y cocer a fuego lento durante otras cuatro horas para hacer un segundo caldo más suave, que se suele utilizar para deliciosas sopas ligeras de verduras.
El blanqueado previo elimina la sangre y las impurezas que, de otra forma, harían que el caldo se tornara grisáceo o tuviera un regusto desagradable y fuerte. Saltarse este paso daría como resultado una sopa turbia y de sabor mediocre.
No ratings yet

¿Cómo valorarías esta receta?