Sopa cremosa de huesos de cerdo
maíz dulce y ñame
Una reconfortante sopa blanca y cremosa hecha sellando huesos de cerdo, endulzada de forma natural con maíz fresco, ñame de montaña y hongos oreja de judas.
En la tradición culinaria china, las sopas cremosas de hueso son muy apreciadas por su profundidad y propiedades nutritivas, logradas al sellar los huesos antes de cocinarlos a fuego lento. Esta deliciosa variante combina el sabor salado del cerdo con el dulzor natural del maíz y la textura sedosa del ñame de montaña. Es un clásico plato reconfortante de hogar, ideal para cerrar una comida familiar con un toque cálido y reconfortante.
Ingredientes
- 500 g huesos de cerdo
- 1 mazorca de maíz
- 200 g ñame de montaña
- 10 g hongos oreja de judas deshidratados
- 3 slices jengibre
- 2 stalks cebolletas
- 2 tbsp vino para cocinar
- 1.5 l agua
- 1 tbsp aceite de cocina
- to taste sal
- to taste pimienta blanca
- optional cebolletas picadas
Instrucciones
- 1Blanquear los huesos de cerdo

Coloca los huesos de cerdo crudos en una olla con agua fría. Añade las rodajas de jengibre y las cebolletas, luego lleva el agua a ebullición. Este proceso ayuda a eliminar la sangre y las impurezas de los huesos para obtener un caldo más limpio.
Tip: Comenzar con agua fría permite que las impurezas se liberen de manera más gradual y efectiva en comparación con el agua hirviendo. - 2Secar los huesos blanqueados

Después de blanquear y enjuagar los huesos de cerdo, usa una toalla de papel limpia para secarlos por completo. Eliminar el exceso de humedad de la superficie es esencial para evitar que el aceite salpique al sofreírlos.
Tip: Asegúrate de que los huesos estén lo más secos posible para lograr un mejor sellado y evitar accidentes con el aceite caliente. - 3Sofreír los huesos

Calienta un poco de aceite en un wok y añade los huesos de cerdo secos. Sofríelos a fuego medio hasta que la superficie esté ligeramente dorada y aromática. Este paso desarrolla un sabor rico y profundo, ayudando a lograr ese tono blanquecino en el caldo.
Tip: Ten paciencia y sofríelos hasta que veas una ligera costra dorada para extraer el mejor sabor. - 4Cocinar al vapor con vino

Una vez que los huesos estén ligeramente dorados, vierte un buen chorro de vino para cocinar. Cubre el wok inmediatamente con una tapa para atrapar los vapores, dejando que los huesos se cocinen al vapor durante 15 o 20 segundos. Este paso infunde la carne con el aroma del vino mientras la mantiene jugosa.
Tip: La velocidad es clave: cubrir el wok rápidamente asegura que el vapor del vino no se escape, maximizando la absorción del sabor. - 5Pasar a una olla de barro

Pasa los huesos de cerdo sellados junto con los jugos y el aceite de la sartén a una olla de barro. Añade suficiente agua fresca para cubrir los huesos e introduce un manojo de cebolletas para dar más aroma.
Tip: El uso de una olla de barro ayuda a mantener una temperatura constante, ideal para una cocción prolongada que extraiga el máximo sabor. - 6Añadir el maíz, el ñame y los hongos

Cuando la sopa haya hervido a fuego lento durante 50 minutos, añade los trozos de maíz, el ñame de montaña en rodajas y los hongos oreja de judas. Sigue cocinando a fuego lento durante otros 15 minutos hasta que todas las verduras estén tiernas.
Tip: Incorporar estos ingredientes más tarde asegura que mantengan su textura y no se cocinen de más durante la larga cocción de los huesos. - 7Sazonar y decorar

Sazona la sopa con sal fina y pimienta blanca en polvo al gusto. Remueve suavemente para mezclar, luego sirve el rico caldo en un tazón y decora con cebolletas recién picadas.
Tip: Añade los condimentos poco a poco y ve probando; el maíz aporta bastante dulzor natural, por lo que podrías necesitar menos sal de lo habitual.