Caldo Tonkotsu: Caldo Japonés de Huesos de Cerdo Rico
Cremoso
Domina el alma del auténtico ramen japonés con este aterciopelado caldo Tonkotsu. Consigue una consistencia blanca y lechosa gracias a una técnica de doble cocción y triturado de huesos.
El caldo Tonkotsu es un pilar fundamental de la artesanía culinaria japonesa, famoso por su textura cremosa y su profundo sabor en boca. Aunque tradicionalmente se cocina a fuego lento durante días, esta receta utiliza una olla a presión para acelerar la extracción de colágeno y tuétano de los huesos de cerdo y las patas de pollo. El resultado es un elixir dorado y concentrado que sirve como la base perfecta para un ramen o tsukemen inolvidable.
Ingredientes
- 1 hueso de tuétano de cerdo
- 0.5 pata de cerdo (manita)
- 15 patas de pollo
- 3 stalks cebolletas (cebollín)
- 50 g jengibre fresco
- 2 tbsp vino blanco para cocinar
- to taste agua hirviendo (para rellenar)
Instrucciones
- 1Preparar los ingredientes base

Coloca las patas de pollo crudas, la pata de cerdo y el hueso de tuétano en una olla a presión. Cubre todo con suficiente agua para sumergir los huesos por completo y añade el jengibre fresco junto con las cebolletas para neutralizar cualquier olor fuerte durante el primer hervor.
Tip: Comenzar con agua fría ayuda a liberar gradualmente las impurezas y el tuétano, logrando una base mucho más limpia y sabrosa para el caldo. - 2Espumar las impurezas

Lueva el agua a ebullición y utiliza un cucharón de metal grande para retirar con cuidado la espuma grisácea y las impurezas que flotan en la superficie. Eliminar estos residuos al principio es vital para obtener una sopa pura y limpia.
Tip: Ten a mano un cuenco pequeño con agua para limpiar el cucharón entre cada pasada; así te desharás fácilmente de la espuma pegajosa. - 3Extraer los ingredientes blandos

Tras una hora de cocción a presión, la carne debe estar sumamente tierna y desprendiéndose del hueso. Usa una espátula ranurada para sacar con cuidado la carne y los huesos cocidos del caldo y pásalos a un recipiente aparte para triturarlos.
Tip: Ten mucho cuidado al abrir la olla a presión; asegúrate de que el vapor se haya liberado por completo antes de intentar retirar la tapa. - 4Triturar la carne y los huesos

Coloca los ingredientes cocidos en un bol resistente. Con un machacador o una espátula pesada, tritura bien los restos de carne y cartílagos hasta formar una pasta densa. Romper los componentes de esta forma maximiza la extracción de gelatina y sabor.
Tip: Cuanto más a conciencia tritures estos ingredientes, más cremoso y de aspecto lechoso quedará el caldo final. - 5Reincorporar la pasta al caldo

Regresa la mezcla de carne y huesos triturados a la olla a presión con el caldo original. Sigue cocinando a fuego medio-bajo sin tapar la olla durante otra hora para que los sabores se emulsionen por completo y la sopa espese.
Tip: Cocinar sin tapar permite que parte del líquido se evapore, concentrando la proteína y la grasa para una sensación en boca mucho más rica. - 6Colar para un acabado terso

Cuando el caldo tenga una consistencia rica y blanca lechosa, viértelo a través de un colador de malla fina en un recipiente limpio. Esto eliminará todos los fragmentos de hueso y fibras de carne, dejando una sopa de cerdo sedosa y concentrada.
Tip: Presiona fuertemente los sólidos atrapados en el colador con una cuchara para extraer hasta la última gota de esa deliciosa esencia aromática. - 7Retirar la grasa solidificada

Deja que el caldo colado se enfríe por completo hasta que se forme una capa sólida de grasa amarilla en la superficie. Usa unos palillos o una cuchara para levantar y desechar suavemente esta capa. Esto asegura que el caldo sea sabroso sin resultar excesivamente grasiento.
Tip: Para un resultado impecable, refrigera el caldo toda la noche; la grasa se endurecerá en un disco compacto que es mucho más fácil de retirar de una sola pieza.