Pizza Rellena de Durián Oro Negro
Experimenta la fusión definitiva con esta Pizza de Durián Oro Negro. Masa de carbón impactante, durián dulce y un estiramiento de queso mozzarella épico.
Esta espectacular pizza de durián oro negro eleva la tendencia de la panadería de fusión asiática a un nuevo nivel. Al incorporar carbón de bambú en la masa, la corteza adquiere una oscuridad dramática que contrasta perfectamente con el vibrante y dulce relleno de durián. Rellena generosamente con mozzarella, cada porción promete un perfil de sabor dulce-salado inolvidable y un estiramiento de queso magnífico.
Ingredientes
- 300 g harina de gran fuerza (harina de panificación)
- 100 g harina de baja fuerza (harina para repostería)
- 15 g carbón de bambú en polvo
- 20 g azúcar
- 2 g sal
- 30 g mantequilla, ablandada
- 245 g agua
- 15 g levadura fresca (o 5g de levadura seca)
- to taste pulpa de durián fresco
- to taste queso mozzarella rallado
Instrucciones
- 1Añadir el agua a los ingredientes secos

Vierte el agua en el bol que contiene las harinas, el carbón de bambú, el azúcar, la sal y la levadura. Ajusta la cantidad de agua ligeramente según la capacidad de absorción de tu harina específica.
Tip: Empieza con un poco menos de agua y añade más gradualmente hasta obtener la consistencia de masa adecuada. - 2Amasar la masa

Mezcla los ingredientes a velocidad baja por unos 2 minutos para integrar, luego sube a velocidad alta durante 5 minutos. Amasa hasta que la masa esté suave y homogénea. No requiere una elasticidad perfecta, solo una textura cohesiva.
Tip: Vigila la temperatura del motor de la batidora para evitar que se sobrecaliente durante el amasado a alta velocidad. - 3Bolear la masa

Una vez que la masa esté suave, retírala del bol. Usa tus manos para meter los bordes hacia abajo y formar una bola tensa y lisa, lista para la fermentación.
Tip: Si la masa está ligeramente pegajosa, puedes enharinarte las manos o aplicar una fina capa de aceite. - 4Preparar para la fermentación

Coloca la bola de masa en un recipiente. Cúbrelo con film transparente o una tapa para evitar que la superficie se seque. Deja fermentar en un ambiente cálido, idealmente a 26 grados Celsius, hasta que doble su tamaño.
Tip: Engrasar el interior del recipiente con un poco de aceite ayudará a que la masa no se pegue al expandirse. - 5Triturar el relleno de durián

Mientras la masa fermenta, prepara el relleno. Coloca la pulpa de durián fresca y suave en un bol y usa un tenedor para machacarla hasta que tenga una consistencia cremosa y fácil de untar.
Tip: Usa durián bien maduro para obtener el mejor dulzor natural y sabor en el relleno de tu pizza. - 6Probar la fermentación

Cuando la masa haya doblado su volumen, compruébala presionando el centro con un dedo. Si el hueco permanece y no regresa de inmediato, la fermentación ha terminado y la masa está lista.
Tip: Enharina tu dedo antes de la prueba para evitar que se pegue a la masa. - 7Dividir la masa

Una vez fermentada, desgasifica la masa presionándola suavemente y divídela en las porciones deseadas con una rasqueta. Asegúrate de hacer cortes limpios para mantener la estructura interna.
Tip: Pesa cada porción con una báscula de cocina si deseas que las pizzas sean perfectamente uniformes. - 8Formar bolas individuales

Toma cada porción y dobla los bordes hacia abajo para formar una bola lisa y tensa. Cubre las bolas de masa y déjalas reposar unos 10 minutos para que el gluten se relaje.
Tip: Este reposo es crucial; hace que la masa sea mucho más fácil de estirar sin que se encoja. - 9Estirar la masa

Tras el reposo, usa un rodillo de madera para aplanar cada bola en un círculo fino y parejo. Asegúrate de que el grosor sea constante para que el horneado sea uniforme.
Tip: Si la masa se resiste y vuelve a su forma original, déjala reposar otros 5 minutos antes de intentarlo de nuevo. - 10Primera capa de queso

Esparce una capa generosa de queso rallado sobre la base de pizza negra. Esta capa inferior se derretirá y ayudará a unir la masa con el relleno, garantizando un buen estiramiento.
Tip: Deja un pequeño borde libre alrededor para poder sellar la pizza correctamente más adelante. - 11Añadir el durián machacado

Coloca una capa gruesa de durián machacado directamente sobre el queso y extiéndelo bien. Después, añade otra capa generosa de mozzarella encima del durián.
Tip: Utiliza una variedad de durián de alta calidad para obtener un sabor más intenso y una textura cremosa. - 12Cubrir con la masa superior

Coloca con cuidado un segundo círculo de masa negra sobre el relleno. Presiona los bordes de ambas capas firmemente para sellar la pizza, asegurándote de que nada se escape al hornear.
Tip: Presiona suavemente la capa superior antes de sellar para expulsar las burbujas de aire grandes. - 13Sellar la pizza rellena

Tras colocar la segunda capa de masa, pellizca y dobla los bordes hacia adentro. Crea un cierre trenzado o firme por todo el perímetro para mantener el contenido a salvo.
Tip: Asegúrate de que los bordes estén bien unidos; cualquier punto débil podría abrirse con el queso fundido en el horno. - 14Ventilar la masa

Con un cuchillo afilado o una cuchilla, haz un pequeño agujero en el centro de la capa superior. Esto sirve de chimenea para que el vapor escape y la pizza no se infle como un globo.
Tip: Mantén el corte pequeño. Una incisión mínima basta para liberar el vapor sin dejar el relleno al descubierto. - 15Añadir queso para calzone

Para un estilo calzone, estira la masa en forma de óvalo. Pon una capa generosa de queso rallado solo en una mitad de la masa, preparando la base para el durián.
Tip: Mantén los bordes limpios para tener suficiente superficie de contacto y lograr un sellado hermético. - 16Formar y sellar el calzone

Dobla la mitad vacía de la masa sobre el relleno. Presiona y pellizca los bordes firmemente para crear una forma de media luna bien sellada.
Tip: Si la masa está algo seca, humedece ligeramente los bordes con un poco de agua para que peguen mejor.