Pizza de salami casera
sartén
Domina el arte de la pizza casera con este método en sartén de hierro. Con una masa al 70% de hidratación y salami crujiente, obtendrás un sabor italiano auténtico.
Hacer una pizza perfecta en casa es un arte que comienza con la calidad de la masa y el utensilio adecuado. Esta receta aprovecha la capacidad superior de retención de calor de la sartén de hierro fundido para lograr una base profesional: dorada, crujiente y con ese punto justo de burbujas en los bordes. Gracias a una masa sencilla de alta hidratación, podrás replicar el sabor y la textura de una pizzería artesanal en tu propia cocina.
Ingredientes
- 350 g harina de trigo
- 7 g levadura instantánea
- 10 g sal
- 250 ml agua tibia
- 1 tbsp aceite de oliva
- 100 ml salsa de tomate para pasta
- 150 g bolitas de mozzarella fresca
- 100 g rodajas de salami
- 2 tbsp queso parmesano
- optional albahaca fresca
Instrucciones
- 1Combinar ingredientes secos

En un bol de cristal, mezcla la harina, la sal y la levadura con una espátula de silicona hasta que estén bien integradas. Esto forma la base seca fundamental para la masa de tu pizza.
Tip: Asegúrate de que la sal y la levadura no se toquen directamente al principio para mantener la levadura activa. - 2Incorporar líquidos

Vierte lentamente el agua tibia y el aceite de oliva sobre la mezcla seca. Usa la espátula de silicona para empezar a integrar los ingredientes húmedos y secos hasta que se forme una masa irregular.
Tip: Usa agua a la temperatura adecuada para asegurar que la levadura se active correctamente. - 3Amasar la masa

Con las manos, comienza a amasar la mezcla directamente dentro del bol. Continúa trabajando la masa hasta que se convierta en una bola cohesiva y que no se pegue.
Tip: Si la masa está demasiado pegajosa, puedes espolvorear ligeramente tus manos con un poco de harina. - 4Alisar la masa

Después de un reposo inicial, realiza un amasado adicional presionando la masa contra el lateral del bol. Esto ayuda a desarrollar el gluten y crea una superficie suave y elástica.
Tip: Enfócate en movimientos rítmicos de empuje y pliegue para lograr una textura suave. - 5Dar forma a la corteza

Coloca la bola de masa fermentada sobre una alfombrilla de silicona. Con las yemas de los dedos, empuja y estira suavemente la masa desde el centro hacia afuera, dejando los bordes un poco más gruesos para crear una forma de corteza clásica.
Tip: Trabaja lenta y uniformemente para evitar rasgar la masa mientras la estiras. - 6Aplicar la salsa

Usando una cuchara de madera, extiende una capa generosa de salsa de tomate sobre la superficie de la masa preparada. Asegúrate de que la salsa llegue cerca de los bordes, pero dejando espacio suficiente para que la corteza suba.
Tip: Ten cuidado al extender la salsa para no dañar la delicada estructura de la masa estirada. - 7Preparar la base de la pizza

Coloca la masa estirada en una sartén de hierro. Usa un tenedor para pinchar pequeños agujeros espaciados uniformemente por toda la base de la masa para permitir que el exceso de aire escape, asegurando una cocción uniforme sin burbujas grandes.
Tip: Mantén los bordes de la masa ligeramente más gruesos que el centro al estirarla para obtener una corteza aireada.