Pizza de salami casera
masa crujiente

Por CookFrames
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Domina el arte de la pizza casera con esta receta sencilla. Logra un sabor increíble y una masa dorada y burbujeante usando una técnica de fermentación en frío.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

No hay nada tan satisfactorio como sacar una pizza burbujeante y caliente de tu propio horno. Esta receta de pizza de salami se centra en desarrollar un sabor profundo y complejo en la masa mediante un proceso de fermentación lenta en frío, lo que permite que la corteza obtenga una textura maravillosa y esas burbujas de aire tan codiciadas. Al hornear a temperaturas elevadas, puedes conseguir un acabado de nivel profesional con una base crujiente y queso fundido en solo 90 segundos.

Una pizza de salami recién horneada sobre una tabla de madera, luciendo una corteza dorada y el clásico efecto del queso fundido.
Una pizza de salami recién horneada sobre una tabla de madera, luciendo una corteza dorada y el clásico efecto del queso fundido.
Preparación20 mins
Cocción1 hr 40 mins
Total2 hr
Porciones2 pizzas
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Preparar la masa de pizza
    Aceite de oliva siendo vertido en un bol de cristal con harina de fuerza.

    Combina la harina de fuerza con el resto de los ingredientes en un bol grande. Vierte el aceite de oliva y mezcla bien hasta que toda la harina se haya incorporado por completo.

    Tip: Usa una espátula resistente para combinar los ingredientes hasta que no quede harina seca; esto asegura una hidratación consistente de la masa.
  2. 2Estirar y plegar la masa
    Masa siendo estirada y plegada en un bol de cristal por manos con guantes de cocina.

    Después del reposo inicial, realiza una serie de estiramientos y pliegues directamente en el bol. Tira suavemente del borde de la masa y pliégala sobre sí misma hacia el centro. Gira el bol y repite el proceso para fortalecer la estructura de la masa.

    Tip: Mantén tus guantes ligeramente aceitados o húmedos para evitar que la masa pegajosa se adhiera a tus manos durante el proceso.
  3. 3Dar forma a la base
    Masa de pizza fermentada sobre una encimera enharinada, siendo pinchada con un palillo.

    Una vez fermentada, coloca la masa sobre una superficie espolvoreada con harina o sémola. Estira y da forma cuidadosamente a la base circular, procurando mantener las burbujas de aire creadas durante la fermentación.

    Tip: Usa un palillo para pinchar suavemente cualquier burbuja de aire grande que sobresalga para evitar que se queme de forma desigual en el horno caliente.
  4. 4Aplicar la salsa
    Salsa de tomate siendo extendida sobre el centro de la masa de pizza circular.

    Extiende una cantidad generosa de salsa de tomate uniformemente sobre la base de la masa. Deja un pequeño borde alrededor para formar la corteza.

    Tip: Usa la parte posterior de una cuchara para extender la salsa con un movimiento circular, asegurando una capa uniforme sin romper la delicada masa.
  5. 5Añadir la capa de queso
    Queso rallado siendo esparcido sobre la salsa de tomate en la base de la pizza.

    Esparce uniformemente el queso rallado sobre la base de pizza con salsa. Esta primera capa de queso servirá como base para el salami.

    Tip: Asegúrate de que el queso cubra bien la salsa, pero evita acumularlo demasiado cerca de los bordes para prevenir que se derrame.
  6. 6Cubrir con salami
    Slices de salami dispuestos sobre la capa de queso en la base de la pizza.

    Coloca las rodajas de salami en un patrón circular sobre el queso rallado. Puedes añadir otra capa ligera de queso encima para mantener el salami en su sitio durante el horneado.

    Tip: Dispon las rodajas de salami ligeramente superpuestas para asegurar que cada porción de pizza tenga suficiente carne.
  7. 7Añadir la capa final de queso
    Pizza de salami siendo decorada con trozos de queso mozzarella.

    Después de colocar el salami, distribuye trozos adicionales de queso por encima para asegurar un acabado rico y fundido. Esta capa extra realza el perfil de sabor y crea ese irresistible efecto de queso estirado.

    Tip: Para el mejor fundido, usa una mezcla de mozzarella rallada y pequeños trozos de mozzarella fresca.
  8. 8Hornear la pizza
    Una pizza de salami recién montada siendo colocada dentro de un horno caliente.

    Desliza cuidadosamente la pizza montada sobre la piedra o bandeja precalentada en el horno. Hornea a 450 grados (calor superior) y 280 grados (calor inferior) durante aproximadamente 90 segundos hasta que la corteza esté dorada y crujiente y el queso burbujee.

    Tip: Vigila de cerca la pizza mientras se hornea, ya que el horneado a alta temperatura sucede muy rápido.

Almacenamiento y recalentado

Refrigerador
2 días
Guarda en un recipiente hermético para mantener la humedad.
Recalentado
5–8 min
Recalienta en un horno precalentado a 375 grados hasta que esté crujiente y bien caliente.

Quemar Calorías

Running
~60 minutos a un ritmo moderado (~8 km/h).
Brisk Walking
~2 horas de movimiento constante (~5 km/h).
House Cleaning
~2 horas y 35 minutos de tareas domésticas activas.

Preguntas Frecuentes

La harina de fuerza es preferible para conseguir esa corteza elástica característica, pero puedes sustituirla por harina de panadero. La harina común dará como resultado una masa más blanda, similar a un bizcocho.
La masa debe estar lisa, elástica y haber aumentado visiblemente unas 1.5 veces su tamaño original. Debe sentirse aireada al presionarla ligeramente.
Una corteza crujiente requiere calor intenso. Asegúrate de que el horno esté totalmente precalentado y considera usar una piedra para pizza o una bandeja metálica pesada para conducir el calor directamente a la base.
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