Pizza Casera de Masa Fina
Carne
Domina el arte de la pizza de masa ultrafina y crujiente en casa. Esta receta destaca por su sabrosa base de salsa de carne y queso fundido.
Hacer una pizza de masa fina en casa que rivalice con tu pizzería favorita es cuestión de técnica. Al fermentar la masa para obtener la elasticidad adecuada y cocinar a fuego lento una rica salsa de carne con un toque ahumado y picante, lograrás una base de calidad profesional y un sabor profundo en tu propia cocina.
Ingredientes
- 300 g harina de trigo
- 180 ml agua tibia
- 1 tsp levadura seca activa
- 1 tbsp aceite de oliva
- 200 g carne molida de res
- 1 tomate
- 1/2 cebolla
- 2 cloves dientes de ajo
- 1 tsp tomillo seco
- 1/2 tsp pimienta negra
- 1/2 tsp sal marina
- 2 tbsp salsa picante mexicana
- 150 g queso mozzarella rallado
- to taste queso adicional, opcional
Instrucciones
- 1Preparar la masa de pizza

Combina la harina, el agua, la levadura y un chorrito de aceite en un bol grande de metal. Comienza a mezclar los ingredientes a mano hasta que empiecen a formar una bola de masa compacta.
Tip: Usar agua a temperatura ambiente ayuda a activar la levadura de manera más uniforme para un mejor levado. - 2Amasar la masa

Continúa amasando la masa firmemente dentro del bol con la mano. Asegúrate de trabajarla bien hasta que quede suave y maleable, lo que indica que el gluten se ha desarrollado.
Tip: Usar un guante de plástico mantiene tus manos limpias y evita que la masa se pegue en exceso. - 3Asar el tomate

Sostén con cuidado un tomate entero sobre la llama de gas usando unos palillos, girándolo constantemente. El objetivo es ampollar y carbonizar la piel de manera uniforme sin llegar a cocinar el interior.
Tip: Mantén el tomate en movimiento constante sobre la llama para asegurar que la piel se queme uniformemente sin dañar la pulpa. - 4Preparar el tomate asado

Una vez que la piel del tomate esté carbonizada, pélala por completo. Pica la pulpa blanda del tomate en trozos pequeños, preparándola para incorporarla a la salsa.
Tip: El sabor ahumado de la piel asada es muy concentrado; retira solo las partes ennegrecidas si prefieres un sabor más limpio, o deja algunas para darle un toque extra de humo. - 5Freír la carne

Calienta aceite en una sartén y añade la carne picada para freírla. Deja que se dore bien por todos los lados, creando una base llena de sabor para la salsa.
Tip: No llenes demasiado la sartén; asegúrate de que la carne tenga suficiente espacio para dorarse correctamente en lugar de cocerse en sus propios jugos. - 6Añadir los aromáticos

Añade la cebolla y el ajo a la sartén junto con la carne dorada. Sofreír la mezcla hasta que las cebollas estén traslúcidas y aromáticas, infundiendo sabor a la carne.
Tip: Añade el ajo un poco después de la cebolla para evitar que se queme mientras esta se ablanda. - 7Cocinar la base de la salsa

En la sartén con la carne, la cebolla y el ajo, añade los tomates picados junto con el tomillo seco, la pimienta negra y la sal marina. Remueve bien y cocina hasta que los tomates se ablanden y se mezclen con el resto para crear una base espesa y sabrosa.
Tip: Asegúrate de que la cebolla y el ajo estén bien pochados antes de añadir los tomates para desarrollar un perfil de sabor más profundo. - 8Terminar la salsa de pizza

Una vez que la mezcla de tomate y carne se haya reducido, incorpora una cantidad generosa de salsa picante mexicana. Sigue cocinando hasta que la salsa adquiera un color rojo intenso y una consistencia ligeramente aceitosa, lo que indica que los sabores se han integrado por completo.
Tip: Ajusta la cantidad de salsa picante según tu tolerancia al picante, pero asegúrate de que quede bien integrada en la salsa. - 9Dividir la masa

Cuando la masa haya terminado de fermentar y luzca ligera y esponjosa, vuélcala sobre una superficie ligeramente enharinada. Usa una rasqueta para dividir la masa en tres porciones iguales, preparándolas para darles forma de pizzas individuales.
Tip: Trabaja con suavidad para conservar las burbujas de aire que se han formado durante la etapa de fermentación. - 10Estirar la masa fina

Coge una porción de masa y estírala suavemente pasándola y girándola entre tus manos. Esta técnica ayuda a relajar el gluten, permitiéndote conseguir esa textura fina y crujiente tan característica de este tipo de pizza.
Tip: Si la masa se encoje, déjala reposar unos minutos para que el gluten se relaje antes de continuar estirándola. - 11Aplanar la base de pizza

Coloca la masa estirada sobre una hoja de papel de horno. Utiliza un rodillo para aplanarla hasta formar un círculo liso y uniforme. El papel vegetal te facilitará luego trasladar la pizza al horno o a la freidora de aire.
Tip: Mantén un grosor uniforme por toda la base para asegurar un horneado homogéneo.