Pizza de Jamón de Parma e Higos
Miel de Crisantemo

Por CookFrames
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Descubre el equilibrio perfecto entre dulce y salado. Esta pizza artesanal destaca por su masa crujiente, jamón de Parma, higos frescos y una miel aromática.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Esta colorida pizza es un homenaje a la clásica combinación italiana de embutidos salados y frutas dulces. Elaborada sobre una masa crujiente y ligera a base de harina Spadoni rica en proteínas, los ingredientes frescos se añaden tras el horneado para preservar sus delicadas texturas. El toque final de miel de crisantemo y la rúcula ligeramente picante unen la cremosidad de la mozzarella de búfala y la intensidad del jamón de Parma en perfecta armonía.

Pizza recién horneada cubierta con mozzarella de búfala fundida, sabroso jamón de Parma, higos dulces, rúcula y un toque de miel.
Pizza recién horneada cubierta con mozzarella de búfala fundida, sabroso jamón de Parma, higos dulces, rúcula y un toque de miel.
Preparación15 mins
Cocción2 mins
Total17 mins
Porciones1 pizza
DificultadFácil
Calorías800 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Preparar la masa de pizza
    Porción de masa fresca para pizza cayendo sobre una superficie de madera espolvoreada con sémola amarilla.

    Coloca una porción de masa rica en proteínas sobre una superficie generosamente espolvoreada con harina o sémola. Empieza a presionar y estirar la masa hacia fuera con las manos, asegurándote de que quede bien cubierta para evitar que se pegue al formar la base perfecta.

    Tip: La harina rica en proteínas es ideal para la masa de pizza, ya que desarrolla una fuerte red de gluten, logrando una textura elástica, ligera y muy aireada.
  2. 2Añadir el aceite de oliva virgen extra
    Aceite de oliva virgen extra vertiéndose desde una aceitera de metal sobre una base redonda de masa de pizza.

    Una vez estirada la masa, vierte uniformemente el aceite de oliva virgen extra sin refinar por toda la superficie. Esto creará una base muy sabrosa antes de añadir la mozzarella de búfala.

    Tip: Vierte el aceite con un movimiento circular para asegurar que cubra toda la masa de manera uniforme.
  3. 3Incorporar la mozzarella de búfala
    Manos troceando y colocando trozos de mozzarella de búfala fresca sobre una base de pizza con aceite de oliva.

    Rompe trozos de mozzarella de búfala fresca con las manos y repártelos por la base de la pizza. Trocear el queso manualmente deja bordes rústicos e irregulares que se funden de maravilla, creando cremosos bocados llenos de sabor.

    Tip: La mozzarella de búfala contiene mucha humedad; procura no sobrecargar la pizza para que la masa quede bien crujiente al hornearse.
  4. 4Hornear la pizza
    Pizza sobre una pala de metal deslizándose en un horno portátil muy caliente con llamas naranjas en el fondo.

    Utiliza una pala para pizzas para introducir con cuidado la pizza en un horno portátil precalentado a unos 400 grados centígrados. Hornea durante exactamente un minuto y diecisiete segundos, permitiendo que el intenso calor tueste la masa y funda la mozzarella por completo.

    Tip: Espolvorea un poco de sémola sobre la pala antes de colocar la pizza para asegurarte de que se deslice sin esfuerzo y no se quede pegada.
  5. 5Cortar la pizza horneada
    Manos cortando con unas tijeras de cocina una pizza recién horneada con mozzarella fundida y burbujeante.

    Cuando saques la pizza del horno y la mozzarella se haya enfriado un poco, utiliza unas tijeras de cocina limpias para cortarla en porciones. Cortar la base en este momento garantiza que los delicados ingredientes que añadiremos después no se arruinen ni se arrastren.

    Tip: Usar tijeras de cocina en lugar de un cortador tradicional permite un corte limpio que no aplasta la aireada y hermosa estructura de la masa.
  6. 6Colocar el jamón de Parma
    Manos colocando delicadamente una fina loncha de jamón de Parma sobre una pizza horneada con queso fundido.

    Coge unas lonchas finas y delicadas de jamón de Parma de primera calidad y repártelas suavemente sobre la pizza recién cortada. El calor residual del queso fundido calentará ligeramente el jamón, liberando sus ricos aromas salados sin llegar a cocinarlo.

    Tip: Añade siempre los embutidos delicados como el jamón de Parma después del horneado para conservar su textura tierna y su complejo sabor.
  7. 7Cortar los higos frescos
    Manos utilizando un cuchillo para cortar un higo verde fresco en cuartos sobre una tabla de madera.

    Toma los higos verdes frescos y córtalos cuidadosamente en gajos uniformes sobre una tabla de cortar. El dulzor natural de los higos proporciona un contraste perfecto con la intensidad de la carne curada.

    Tip: Usa un cuchillo bien afilado para no aplastar el delicado interior de los higos maduros al cortarlos.
  8. 8Añadir los gajos de higo
    Manos colocando con cuidado un gajo de higo fresco sobre una pizza horneada con prosciutto.

    Distribuye los gajos de higo recién cortados sobre la mozzarella fundida y las cintas de jamón de Parma. Repártelos de forma equilibrada para que cada porción de pizza tenga el balance perfecto entre dulce y salado.

    Tip: Añade los higos mientras la pizza aún está un poco caliente, así la fruta se entibiará suavemente sin llegar a cocinarse.
  9. 9Bañar con un hilo de miel
    Cuchara de plata rociando miel clara sobre una pizza rústica con queso fundido, lonchas de jamón de Parma y medio higo fresco.

    Para terminar la pizza, rocía un poco de miel fresca con sabor a crisantemo sobre los higos y el jamón de Parma. El dulzor de la miel encaja a la perfección con el toque salado del jamón y la cremosidad de la mozzarella de búfala, creando un plato final exquisito y sorprendente.

    Tip: Asegúrate de que la pizza se ha enfriado un poco antes de añadir el jamón de Parma, los higos y la miel para conservar las texturas frescas y los sabores de los ingredientes.

Almacenamiento y Recalentado

Nevera
Up to 1 day
Retira los higos frescos, la rúcula y el jamón antes de guardar la base. Mantén los ingredientes separados si es posible.
Recalentar
3–5 min
Recalienta la masa y el queso en el horno o en una sartén. Vuelve a colocar los ingredientes frescos después de calentar la base.

Quemar Calorías

Correr
~1 hora y 15 minutos a un ritmo vigoroso (~10,5 km/h).
Pádel
~1 hora y 30 minutos de partido enérgico.
Caminata Rápida
~2 horas y 40 minutos a paso ligero (~5 km/h).

Preguntas Frecuentes

Sí, pero la mozzarella de búfala aporta una textura más rica y cremosa. Asegúrate de escurrir bien la mozzarella fresca normal para evitar que la masa quede blanda.
No, el jamón de Parma debe colocarse sobre la pizza una vez que sale del horno para que se caliente suavemente sin endurecerse ni volverse demasiado salado.
Puedes hornear la pizza en un horno convencional precalentado a su máxima temperatura (generalmente 250°C o 260°C) sobre una piedra para pizza o placa de acero precalentada durante 5-8 minutos.
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