Pizza de Jamón de Parma e Higos
Miel de Crisantemo
Descubre el equilibrio perfecto entre dulce y salado. Esta pizza artesanal destaca por su masa crujiente, jamón de Parma, higos frescos y una miel aromática.
Esta colorida pizza es un homenaje a la clásica combinación italiana de embutidos salados y frutas dulces. Elaborada sobre una masa crujiente y ligera a base de harina Spadoni rica en proteínas, los ingredientes frescos se añaden tras el horneado para preservar sus delicadas texturas. El toque final de miel de crisantemo y la rúcula ligeramente picante unen la cremosidad de la mozzarella de búfala y la intensidad del jamón de Parma en perfecta armonía.
Ingredientes
- 1 portion masa para pizza rica en proteínas (preferiblemente harina Spadoni)
- to taste aceite de oliva virgen extra sin refinar
- 1 ball mozzarella de búfala fresca
- 4–6 slices jamón de Parma
- 2–3 higos verdes frescos
- 1 handful hojas de rúcula fresca
- to taste miel con sabor a crisantemo
Instrucciones
- 1Preparar la masa de pizza

Coloca una porción de masa rica en proteínas sobre una superficie generosamente espolvoreada con harina o sémola. Empieza a presionar y estirar la masa hacia fuera con las manos, asegurándote de que quede bien cubierta para evitar que se pegue al formar la base perfecta.
Tip: La harina rica en proteínas es ideal para la masa de pizza, ya que desarrolla una fuerte red de gluten, logrando una textura elástica, ligera y muy aireada. - 2Añadir el aceite de oliva virgen extra

Una vez estirada la masa, vierte uniformemente el aceite de oliva virgen extra sin refinar por toda la superficie. Esto creará una base muy sabrosa antes de añadir la mozzarella de búfala.
Tip: Vierte el aceite con un movimiento circular para asegurar que cubra toda la masa de manera uniforme. - 3Incorporar la mozzarella de búfala

Rompe trozos de mozzarella de búfala fresca con las manos y repártelos por la base de la pizza. Trocear el queso manualmente deja bordes rústicos e irregulares que se funden de maravilla, creando cremosos bocados llenos de sabor.
Tip: La mozzarella de búfala contiene mucha humedad; procura no sobrecargar la pizza para que la masa quede bien crujiente al hornearse. - 4Hornear la pizza

Utiliza una pala para pizzas para introducir con cuidado la pizza en un horno portátil precalentado a unos 400 grados centígrados. Hornea durante exactamente un minuto y diecisiete segundos, permitiendo que el intenso calor tueste la masa y funda la mozzarella por completo.
Tip: Espolvorea un poco de sémola sobre la pala antes de colocar la pizza para asegurarte de que se deslice sin esfuerzo y no se quede pegada. - 5Cortar la pizza horneada

Cuando saques la pizza del horno y la mozzarella se haya enfriado un poco, utiliza unas tijeras de cocina limpias para cortarla en porciones. Cortar la base en este momento garantiza que los delicados ingredientes que añadiremos después no se arruinen ni se arrastren.
Tip: Usar tijeras de cocina en lugar de un cortador tradicional permite un corte limpio que no aplasta la aireada y hermosa estructura de la masa. - 6Colocar el jamón de Parma

Coge unas lonchas finas y delicadas de jamón de Parma de primera calidad y repártelas suavemente sobre la pizza recién cortada. El calor residual del queso fundido calentará ligeramente el jamón, liberando sus ricos aromas salados sin llegar a cocinarlo.
Tip: Añade siempre los embutidos delicados como el jamón de Parma después del horneado para conservar su textura tierna y su complejo sabor. - 7Cortar los higos frescos

Toma los higos verdes frescos y córtalos cuidadosamente en gajos uniformes sobre una tabla de cortar. El dulzor natural de los higos proporciona un contraste perfecto con la intensidad de la carne curada.
Tip: Usa un cuchillo bien afilado para no aplastar el delicado interior de los higos maduros al cortarlos. - 8Añadir los gajos de higo

Distribuye los gajos de higo recién cortados sobre la mozzarella fundida y las cintas de jamón de Parma. Repártelos de forma equilibrada para que cada porción de pizza tenga el balance perfecto entre dulce y salado.
Tip: Añade los higos mientras la pizza aún está un poco caliente, así la fruta se entibiará suavemente sin llegar a cocinarse. - 9Bañar con un hilo de miel

Para terminar la pizza, rocía un poco de miel fresca con sabor a crisantemo sobre los higos y el jamón de Parma. El dulzor de la miel encaja a la perfección con el toque salado del jamón y la cremosidad de la mozzarella de búfala, creando un plato final exquisito y sorprendente.
Tip: Asegúrate de que la pizza se ha enfriado un poco antes de añadir el jamón de Parma, los higos y la miel para conservar las texturas frescas y los sabores de los ingredientes.