Pizza Casera de Tomate
Salchicha
Prepara una pizza casera ideal para principiantes con un resultado garantizado. Disfruta de una masa crujiente, base de tomate pre-cocida y deliciosas salchichas.
Hacer pizza en casa no requiere de un horno de leña profesional para obtener resultados deliciosos. Al saltear los tomates previamente para eliminar el exceso de humedad, te aseguras de conseguir una base crujiente y perfectamente horneada sin que quede cruda en el centro. Personaliza los ingredientes fácilmente con tus verduras favoritas y rodajas de salchicha para una cena de fin de semana acogedora.
Ingredientes
- 500 g harina
- 250 g agua
- 1 whole huevo
- 5 g levadura
- 4 g sal
- 4 g azúcar
- to taste tomates
- to taste pimientos verdes
- to taste cebollas
- to taste salchicha
- to taste queso mozzarella
Instrucciones
- 1Pesar y Añadir los Ingredientes

Coloca un bol de cristal sobre una báscula de cocina digital y pesa la harina, el agua, el huevo, la levadura, la sal y el azúcar directamente en el recipiente.
Tip: Asegúrate de poner la báscula a cero antes de añadir cada nuevo ingrediente para obtener proporciones exactas. - 2Mezclar los Ingredientes

Combina la harina, el agua, el huevo, la levadura, la sal y el azúcar ya medidos en el bol de cristal, usando una espátula o cuchara para remover hasta que empiece a formarse una masa compacta.
Tip: Mezcla bien hasta que no queden grumos de harina seca antes de pasar a amasar con las manos. - 3Amasar la Masa

Pasa la masa mezclada a la encimera. Amasa a fondo con las manos hasta que se transforme en una bola de masa completamente lisa y elástica. Cúbrela con papel film y déjala reposar en un lugar cálido para que fermente.
Tip: Asegúrate de usar agua a temperatura ambiente o ligeramente tibia para activar bien la levadura sin matarla. - 4Cortar las Verduras y la Salchicha

Coloca los tomates, los pimientos verdes, las cebollas rojas y las salchichas en una tabla de cortar y córtalos en trozos pequeños.
Tip: Mantén un tamaño uniforme al cortar las verduras para que se cocinen por igual y se distribuyan bien por la masa de la pizza. - 5Saltear los Tomates

Calienta un poco de aceite en un wok al fuego y añade los tomates picados para saltearlos, eliminando así el exceso de agua.
Tip: Saltear los tomates previamente evita que su exceso de jugo ablande la masa de la pizza. - 6Comprobar y Desgasificar la Masa

Presiona con un dedo la masa fermentada para comprobar si mantiene la hendidura y, a continuación, presiona con firmeza para expulsar el aire atrapado.
Tip: Si la hendidura no rebota, la masa está totalmente fermentada y lista para darle forma. - 7Estirar la Base de la Pizza

Una vez que la masa ha fermentado y no recupera su forma al presionarla con un dedo, quítale el aire y divídela. Usando un rodillo de madera, estira la masa sobre un tapete de silicona hasta formar un círculo grande y fino, ligeramente mayor que tu bandeja de horno.
Tip: Si la masa se pega al rodillo, espolvorea ligeramente tanto el rodillo como la superficie con un poco más de harina. - 8Dar Forma a los Bordes

Utiliza tu bandeja de horno como guía para ayudar a dar forma al borde redondo de la pizza. Dobla suavemente los bordes exteriores de la masa estirada hacia adentro para crear un borde elevado en todo el perímetro que contenga los ingredientes.
Tip: Presiona suavemente sobre los bordes doblados para que se peguen y no se deshagan mientras la pizza crece en el horno. - 9Montar la Pizza

Tras hacer pequeños agujeros en la base de la masa con un tenedor, extiende una capa uniforme de tu mezcla de tomates cocinados y escurridos. A continuación, añade una generosa capa de queso y coloca la cebolla en rodajas, los pimientos verdes y las salchichas. Termina con otra capa de queso por encima antes de hornear.
Tip: Es fundamental escurrir el exceso de jugo de los tomates salteados antes de añadirlos, para evitar que la masa cruda se empape.