Pizza Artesanal de Salami Picante
Una clase magistral de pizza estilo napolitano en casa. Con una masa alveolada y perfectamente tostada, cubierta de mozzarella fundida, salami picante y un toque sabroso final.
El sello distintivo de una excelente pizza napolitana radica en el equilibrio entre el calor intenso del horno y la calidad de sus ingredientes frescos y sencillos. Al estirar la masa a mano y hornear a alta temperatura, se logra esa icónica corteza moteada que es a la vez crujiente y maravillosamente ligera. Un toque final de pistacho y parmesano eleva la clásica combinación de salami picante, brindando un perfil de sabor umami sofisticado en cada bocado.
Ingredientes
- 250 g bola de masa de pizza fermentada
- 60 ml salsa de tomate
- 100 g queso mozzarella fresco
- 8–10 slices salami picante
- 1 tsp aceite de oliva virgen extra
- 1 tbsp queso parmesano, recién rallado
- 1 tsp pistachos triturados, opcional
- 1/4 tsp orégano seco, opcional
Instrucciones
- 1Estirar la masa

Estira con cuidado la masa de pizza fermentada a mano sobre una superficie de madera ligeramente enharinada. Trabaja desde el centro hacia afuera para crear una base redonda y uniforme, dejando los bordes un poco más gruesos para formar la corteza perfecta al hornearse.
Tip: Asegúrate de que la masa haya alcanzado la temperatura ambiente correctamente; la masa fría es muy elástica y se resistirá a estirarse, volviendo a su forma original. - 2Extender la salsa de tomate

Pon una cantidad generosa de salsa de tomate en el centro de la masa estirada. Usando la parte posterior de la cuchara, extiende la salsa con movimientos circulares suaves hacia afuera, dejando un borde limpio alrededor para que la corteza se eleve.
Tip: Aplica una presión suave con la parte posterior de la cuchara para no rasgar ni desinflar la delicada masa debajo de la salsa. - 3Añadir queso y salami

Distribuye uniformemente los trozos de queso mozzarella fresco sobre la base con salsa. A continuación, coloca las rodajas de salami picante alrededor del queso, asegurándote de que los ingredientes estén espaciados para obtener bocados equilibrados.
Tip: Romper la mozzarella fresca a mano en lugar de cortarla con cuchillo crea bordes irregulares que se derriten maravillosamente y se integran a la perfección con la salsa de tomate. - 4Sazonar los ingredientes

Termina de montar la pizza cruda espolvoreando tus condimentos o especias secas de manera uniforme sobre el queso y la carne. Esta capa extra de sabor realza el toque sabroso del salami mientras se hornea a alta temperatura.
Tip: Un hilo muy ligero de aceite de oliva virgen extra en esta etapa puede ayudar a que las especias secas liberen sus aromas y evitar que el queso se seque con el calor intenso del horno. - 5Hornear la pizza

Transfiere cuidadosamente la pizza montada a una pala de metal y deslízala directamente en un horno para pizza precalentado a alta temperatura. Hornéala rápidamente, durante unos 60 segundos, hasta que la corteza se infle, se tueste y quede hermosamente carbonizada.
Tip: Dale a la pala de metal un ligero y rápido movimiento lateral antes de introducirla en el horno para asegurarte de que la masa no se haya pegado a la superficie. - 6Decorar con parmesano

Retira la pizza burbujeante del horno y ralla inmediatamente queso parmesano fresco sobre la superficie. El calor residual derretirá el queso al instante. También puedes terminar con una pizca de orégano seco y pistachos triturados.
Tip: Rallar un queso duro y salado como el parmesano sobre una pizza recién horneada añade un golpe de umami que complementa a la perfección el embutido picante.