Pizza Gourmet de Prosciutto
Rúcula (Pizza Prosciutto e Rucola)
Un clásico italiano sofisticado con una masa crujiente y tostada a la leña, coronada con rúcula fresca y pimienta, sedoso jamón de Parma y un toque de glaseado balsámico.
La pizza de Prosciutto e Rucola es un clásico moderno muy querido en las pizzerías italianas, celebrado por su vibrante contraste de temperaturas y texturas. El calor de la masa recién horneada marchita suavemente la rúcula fresca, mientras que el delicado jamón de Parma se añade al final para preservar su textura mantecosa y curada sin los efectos endurecedores del horno.
Ingredientes
- 250 g masa para pizza
- 3 tbsp salsa de tomate
- 100 g queso mozzarella fresco
- 50 g rúcula fresca
- 4–6 slices jamón de Parma (Prosciutto di Parma)
- 1 tbsp glaseado balsámico
- optional virutas de queso parmesano
Instrucciones
- 1Extender la salsa de tomate

Comience colocando una porción de salsa de tomate tersa en el centro de la masa de pizza cruda. Utilice el dorso de un cucharón de metal para extender la salsa en un movimiento circular hacia afuera, asegurando una capa uniforme mientras deja un borde limpio para que la masa se infle y quede crujiente en el horno.
Tip: Aplique la salsa en una espiral constante desde el centro hacia los bordes para mantener un grosor uniforme en todo el proceso. - 2Añadir la mozzarella fresca

Corte el queso mozzarella fresco con las manos en trozos medianos y distribúyalos uniformemente sobre la salsa de tomate. Espaciar el queso asegura que se derrita de manera uniforme sin ahogar la salsa, creando un sabor equilibrado en cada bocado.
Tip: Si utiliza mozzarella fresca en líquido, séquela primero con una toalla de papel para evitar que la pizza quede demasiado acuosa durante el horneado. - 3Hornear la pizza en el horno de leña

Deslice con cuidado la masa de pizza preparada en un horno de leña a alta temperatura utilizando una pala metálica para pizza. El calor intenso es crucial para crear una masa crujiente tradicional con las características manchas tostadas en solo unos minutos.
Tip: Asegúrese de que la pala para pizza esté ligeramente espolvoreada con harina o harina de maíz para que la masa se deslice fácilmente sin pegarse. - 4Cubrir con rúcula fresca

Al sacar la pizza del horno, distribuya una capa generosa de hojas de rúcula fresca sobre la superficie caliente. El calor residual de la masa marchitará ligeramente las hojas, liberando su característico aroma a pimienta.
Tip: Utilice rúcula fría y bien seca para garantizar que mantenga un buen contraste de textura frente a la masa de pizza caliente. - 5Terminar con el jamón de Parma y los aderezos

Una vez horneada la pizza y cubierta con la rúcula fresca, coloque con cuidado las finas lonchas de jamón de Parma por encima. Para terminar, vierta un hilo decorativo en espiral de glaseado balsámico y añada virutas finas de queso parmesano como se muestra en la presentación final.
Tip: Añadir el jamón y el glaseado después del horneado preserva los colores vivos y evita que el balsámico ablande la masa.