Pizza auténtica de jamón italiano
rúcula (Pizza Prosciutto e Rucola)

Por CookFrames
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Disfruta del equilibrio entre el prosciutto salado, la rúcula y el parmesano sobre una masa fina artesanal de fermentación natural, un clásico italiano ligero.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pizza de jamón italiano y rúcula es un clásico moderno que destaca por el contraste entre una base caliente y crujiente y unos ingredientes frescos y fríos. Conocida en Italia como Pizza Prosciutto e Rucola, este plato combina una masa de fermentación natural con rúcula rica en nutrientes y jamón curado. Es una opción sofisticada pero sencilla que equilibra a la perfección sabor y ligereza.

Una pizza de masa fina recién horneada, cubierta con sabroso jamón prosciutto, rúcula fresca y virutas de queso parmesano.
Una pizza de masa fina recién horneada, cubierta con sabroso jamón prosciutto, rúcula fresca y virutas de queso parmesano.
Preparación20 mins
Cocción15 mins
Total35 mins
Porciones1 pizza
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Dar forma a la masa
    Manos con guantes azules presionando una bola de masa de pizza sobre una base abundante de sémola en una encimera de mármol.

    Coloca la bola de masa de fermentación natural sobre una superficie bien enharinada. Presiona con los dedos para empezar a estirarla, asegurándote de que quede bien cubierta para evitar que se pegue mientras conserva su textura esponjosa.

    Tip: No presiones demasiado los bordes si buscas una corteza más alta y aireada; concéntrate primero en el centro.
  2. 2Estirar la masa fina
    Un rodillo blanco estirando una base fina de masa de pizza sobre una mesa de mármol espolvoreada con harina.

    Con la ayuda de un rodillo, estira la masa hasta obtener un círculo grande y uniforme. Esta técnica es clave para lograr la masa fina y ligera característica de la pizza artesanal italiana tradicional.

    Tip: Estira desde el centro hacia afuera en distintas direcciones para mantener el círculo simétrico y un grosor uniforme.
  3. 3Terminar de estirar a mano
    Una persona estirando la masa de pizza con las manos en una cocina con paredes de azulejos blancos.

    Levanta la masa y usa las manos para girarla y estirarla suavemente. Este estirado manual ayuda a conseguir la finura deseada y desarrolla el gluten para mejorar la textura tras el horneado.

    Tip: Usa el dorso de las manos y los nudillos para estirar la masa y evitar romperla con las yemas de los dedos.
  4. 4Extender la salsa de tomate
    Salsa de tomate de color rojo intenso extendiéndose en círculos sobre una base de pizza cruda con una espátula blanca.

    Sirve una porción de salsa de tomate en el centro de la masa. Usa un esparcidor o el dorso de una cuchara para distribuirla uniformemente por toda la superficie, dejando un pequeño borde libre para la corteza.

    Tip: Evita poner demasiada salsa en el centro, ya que el exceso de humedad puede ablandar la masa fina durante el horneado.
  5. 5Añadir el queso y las aceitunas
    Queso mozzarella rallado y aceitunas negras colocándose sobre una base de pizza con salsa de tomate.

    Espolvorea el queso mozzarella rallado uniformemente sobre la salsa de tomate. Distribuye varias aceitunas negras enteras por toda la pizza para aportar toques salados que contrasten con el jamón.

    Tip: Reparte bien las aceitunas para que cada porción tenga al menos una pieza.
  6. 6Añadir un chorrito de aceite de oliva
    Primer plano de una pizza cruda con salsa de tomate, queso y aceitunas, recibiendo un chorrito de aceite antes de hornear.

    Termina la preparación virtiendo un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre el queso y los ingredientes. Esto aporta un aroma intenso y ayuda a que todo se hornee a la perfección.

    Tip: Un movimiento rápido en espiral desde el centro hacia afuera garantiza una cobertura uniforme sin empapar la masa.
  7. 7Hornear la pizza
    Dos pizzas horneándose sobre una superficie de piedra dentro de un horno de pisos profesional de acero inoxidable.

    Desliza la pizza sobre la piedra precalentada de un horno profesional. Hornea a alta temperatura hasta que la masa esté dorada y el queso burbujee derretido. La base de piedra proporciona un calor intenso y uniforme que garantiza un fondo perfectamente crujiente.

    Tip: Un horno de piedra recrea el ambiente de un horno de leña tradicional, algo fundamental para conseguir la textura auténtica de una pizza fina.
  8. 8Cortar en porciones
    Una pizza recién horneada con aceitunas y queso derretido, cortada en seis porciones sobre papel para hornear blanco.

    Cuando la pizza esté perfectamente horneada, retírala del horno y colócala sobre una superficie de corte limpia. Usa un cortapizzas para dividirla en seis triángulos iguales, asegurando un reparto equilibrado de ingredientes.

    Tip: Corta la pizza mientras esté bien caliente para que el rodillo se deslice fácilmente por el queso y la masa sin romperlos.
  9. 9Cubrir con rúcula fresca
    Vista superior de una pizza redonda cubierta con hojas frescas de rúcula verde y aceitunas negras.

    Coloca un buen puñado de hojas de rúcula, previamente lavadas y secas, sobre el centro de la pizza caliente. El calor residual de la masa ablandará ligeramente las hojas, liberando su aroma picante característico sin perder su textura fresca.

    Tip: Asegúrate siempre de que la rúcula esté bien seca tras lavarla para evitar que la humedad arruine la textura crujiente de la masa.
  10. 10Terminar con jamón y parmesano
    Una mano con guante colocando cuidadosamente finas lonchas de prosciutto sobre una pizza con rúcula fresca.

    Distribuye con cuidado las finas lonchas de prosciutto sobre el colchón de rúcula. Para terminar, esparce virutas de queso parmesano por encima, aportando un contraste salado y definido que completa el plato.

    Tip: Coloca las lonchas de jamón de forma holgada y desenfadada para dar volumen y conseguir una presentación artesanal más apetitosa.

Conservación y recalentado

Refrigerador
2 días
Guarda las sobras en un recipiente hermético. Retira el jamón y la rúcula frescos antes de guardarla para mantener la masa crujiente.
Recalentado
5 min
Recalienta en una sartén seca a fuego medio o en el horno a 200 °C hasta que el queso burbujee. Evita el microondas.

Quemar Calorías

Correr
~65 minutos a ritmo constante (~10 km/h).
Ciclismo recreativo
~1 hora y 45 minutos de paseo (~15 km/h).
Limpieza del hogar
~2 horas y 35 minutos de limpieza activa.

Preguntas Frecuentes

No se recomienda. El prosciutto se vuelve demasiado salado y duro al cocinarse, y la rúcula pierde su toque picante y frescura. Es mejor servirlos frescos sobre la pizza recién horneada.
Utilizar un rodillo como se indica en los pasos garantiza una base delgada y uniforme. Para una textura más artesanal, puedes estirarla a mano, manteniendo el centro fino y los bordes un poco más gruesos.
Un ligero chorrito de aceite de oliva ayuda a que el queso se derrita de manera uniforme, aporta un aroma rico y afrutado, y le da un acabado dorado espectacular a la masa.
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