Pizza de Ajo
Queso Troceable Casera
Esta pizza casera de ajo y queso destaca por sus profundos cortes llenos de aceite de hierbas, una capa de mozzarella fundida y aceitunas que aportan el toque sabroso definitivo.
Hay algo universalmente reconfortante en la combinación de pan caliente y queso fundido, pero realizar cortes en la masa transforma por completo este clásico. Al marcar una cuadrícula en la base antes de hornear, el aromático aceite de ajo y eneldo se filtra hasta el corazón del pan. El resultado es una corteza interactiva y divertida de trocear con las manos, que burbujea alrededor de la cremosa mozzarella.
Ingredientes
- 3 cups harina de trigo común
- 2 1/4 tsp levadura seca activa
- 1 cup agua tibia
- 1 tbsp azúcar
- 1 tsp sal
- 2 tbsp aceite de oliva (para la masa)
- 1/4 cup aceite de oliva (para la mezcla de hierbas)
- 4 cloves dientes de ajo, triturados
- 2 tbsp perejil fresco, picado
- 1 tbsp eneldo fresco, picado
- 2 cups queso mozzarella, rallado
- 1/4 cup aceitunas negras y verdes en rodajas
Instrucciones
- 1Marcar la masa de pizza

Una vez estirada la masa en un círculo grande, utilice un cortador de pizza para marcar la superficie. Cree una cuadrícula de pequeños cuadrados cortando líneas paralelas en una dirección y luego gire para cortar perpendicularmente. Este marcado permite que el aceite de ajo y hierbas penetre en el pan y define las secciones para trocearlo fácilmente.
Tip: Aplique una presión firme pero sin llegar a cortar la masa por completo hasta el papel; el objetivo es crear surcos profundos en lugar de piezas separadas. - 2Pincelar con el aceite de ajo y hierbas

Mezcle el aceite de oliva con el ajo recién triturado, el perejil picado y un toque de eneldo. Utilice un pincel de cocina para aplicar generosamente esta fragante mezcla sobre la superficie de los cuadrados de masa marcados, asegurándose de que el aceite se introduzca en los cortes para lograr la máxima infusión de sabor.
Tip: No escatime en el aceite de ajo; los cortes permiten que la mezcla de hierbas penetre profundamente en la masa, creando deliciosas bolsas de sabor una vez horneada. - 3Cubrir con el queso mozzarella

Esparza una capa gruesa y uniforme de queso mozzarella rallado sobre toda la superficie de la masa pincelada con las hierbas. Asegúrese de que el queso llegue a los bordes y rellene las líneas marcadas para crear una cobertura rica y fundida que una las hierbas y el ajo al pan.
Tip: Utilizar mozzarella de leche entera rallada por usted mismo ofrecerá un fundido y un sabor muy superiores en comparación con las variedades ya ralladas de bolsa. - 4Añadir las aceitunas de guarnición

Distribuya las rodajas de aceitunas negras y verdes sobre la capa de queso como toque final. Estas aceitunas aportan un contraste salado y fresco que equilibra la untuosidad del queso y el aroma de las hierbas. La pizza ya está lista para hornear a 180 grados Celsius.
Tip: Escurra y seque las aceitunas con papel de cocina antes de añadirlas para evitar que el exceso de humedad ablande la masa durante el horneado.