Pan de ajo asado y queso
un toque de miel
Eleva tu pan de ajo con dientes de ajo asados a fuego lento, mozzarella fundida y un sorprendente toque de miel que logra el contraste dulce y salado perfecto.
Este no es el típico acompañamiento. Al asar cabezas enteras de ajo hasta que adquieren una consistencia cremosa similar a una mermelada, creamos una base suave y dulce que equilibra a la perfección el toque salado de la mozzarella y un sutil puntito picante. El chorrito final de miel es un giro moderno que transforma este clásico reconfortante en un bocado gourmet.
Ingredientes
- 2 heads cabezas de ajo
- 2 tbsp aceite de oliva
- 1 block mantequilla sin sal
- 1 tsp chile en polvo
- 1 loaf pan de corteza crujiente
- 200 g queso mozzarella rallado
- to taste sal
- to taste pimienta negra
- to taste miel
- optional cebollín picado
Instrucciones
- 1Sazonar el ajo para asar

Prepara el ajo cortando la parte superior de las cabezas para exponer los dientes. Colócalas sobre un trozo de papel de aluminio, luego rocíalas generosamente con aceite de oliva y una pizca de sal. Este aderezo ayuda a ablandar el ajo y realza su dulzura natural mientras se cocina en el horno.
Tip: Envolver el papel de aluminio firmemente alrededor de la base de las cabezas de ajo ayuda a atrapas el vapor, asegurando que los dientes queden suaves y cremosos sin secarse. - 2Extraer el ajo asado

Una vez que el ajo esté tierno tras el asado, presiona con cuidado la base de cada cabeza para extraer los dientes blandos de su piel. Llévalos directamente a un bol con un bloque de mantequilla a temperatura ambiente. El calor del ajo comenzará a derretir la mantequilla, facilitando la mezcla.
Tip: Deja que el ajo se enfríe durante unos minutos antes de manipularlo para evitar quemarte los dedos, o utiliza un tenedor pequeño para ayudarte a empujar los dientes hacia fuera. - 3Sazonar la mantequilla de ajo

Dale un toque especial a tu mantequilla de ajo espolvoreando copos de chile, una pizca de sal y pimienta negra recién molida sobre el ajo asado y la mantequilla. Estas especias equilibran la riqueza de la mantequilla y el dulzor del ajo asado, creando una pasta salada muy equilibrada.
Tip: Ajusta la cantidad de copos de chile según tu preferencia de picante; un poco es suficiente para contrastar con la untuosidad de la mantequilla. - 4Cortar el pan

Coloca la barra de pan crujiente sobre una tabla de cortar de madera. Con un cuchillo de sierra para pan, corta con cuidado la barra por la mitad horizontalmente para crear una superficie uniforme donde untar la mantequilla de ajo.
Tip: El cuchillo de sierra es fundamental en este paso para cortar de forma limpia sin aplastar el interior tierno del pan. - 5Untar la mantequilla de ajo

Toma la mantequilla de ajo asado que preparaste y usa un cuchillo para extenderla de manera generosa y uniforme por toda la superficie interior del pan cortado. Asegúrate de llegar hasta los bordes para obtener el máximo sabor en cada bocado. Esta base deliciosa se derretirá dentro del pan al hornearlo.
Tip: Si la mezcla de mantequilla está demasiado firme, déjala reposar a temperatura ambiente unos minutos para que sea más fácil de untar sin romper el pan. - 6Añadir el queso y hornear

Cuando el pan esté bien cubierto con la mantequilla de ajo asado, espolvorea una capa gruesa de queso mozzarella rallado por encima. Hornea a 180 grados Celsius durante 10 minutos hasta que el queso esté completamente derretido y dorado. Termina con un chorrito de miel y cebollín picado.
Tip: Para conseguir el mejor fundido y sabor, utiliza mozzarella de baja humedad o una mezcla de mozzarella y queso parmesano.