Mini nudos de ajo caseros
masa de pizza
Tiernos, esponjosos y deliciosamente impregnados de mantequilla, estos mini nudos de ajo son el snack salado perfecto. ¡Dorados e irresistibles!
Los nudos de ajo son un clásico de las pizzerías italoamericanas, nacidos como una forma ingeniosa de aprovechar los restos de masa de pizza. Estas versiones mini transforman ese concepto tradicional en deliciosos bocaditos perfectos para picar. Combinan de maravilla con una salsa marinara templada o se pueden disfrutar solos como un aperitivo rústico y lleno de sabor.
Ingredientes
- 250 g harina de fuerza
- 250 g harina de trigo común
- 2 tsp polvo para hornear
- 1 tsp sal
- 2 tbsp aceite de oliva
- 300 ml agua
- 4 tbsp mantequilla
- 3 cloves ajos picados
- 1 tbsp perejil fresco picado
- to taste sal y pimienta negra
Instrucciones
- 1Combinar los ingredientes secos

En un bol grande, combina la harina de fuerza y la harina común. Agrega el polvo para hornear y una pizca de sal. Mezclar ambos tipos de harina proporciona el equilibrio perfecto entre esponjosidad y elasticidad para nuestros nudos de masa.
Tip: Tamiza los ingredientes secos si notas grumos en la harina para asegurar un crecimiento uniforme de la masa. - 2Mezclar la masa

Vierte el aceite de oliva y el agua. Usa una espátula blanca flexible para remover todos los ingredientes hasta que la harina se hidrate por completo y comience a formarse una masa compacta y de aspecto rústico. Asegúrate de rebañar bien los lados del bol para incorporar todos los restos secos.
Tip: Añade el agua de forma gradual; dependiendo de la humedad ambiental, podrías necesitar un poco más o un poco menos para lograr la consistencia adecuada. - 3Amasar hasta que quede suave

Pasa a amasar directamente con las manos dentro del bol. Presiona y dobla la masa repetidamente durante varios minutos hasta que deje de ser una mezcla irregular y se transforme en una bola suave y elástica. La masa debe sentirse tierna y no pegarse a las manos ni al bol.
Tip: Si notas que la masa está demasiado pegajosa, incorpora una cucharadita de harina a la vez hasta que sea fácil de manejar. - 4Cortar las tiras de masa

Tras estirar y aplanar la masa en forma rectangular sobre una superficie ligeramente enharinada, usa una rasqueta de panadero o un cuchillo afilado para cortarla en tiras finas y uniformes. Intenta que tengan el mismo ancho para garantizar que todos los nudos de ajo se horneen al mismo tiempo.
Tip: Usar una rasqueta permite hacer un corte limpio y vertical que evita que la masa se estire de forma irregular o se rompa. - 5Dar forma a los nudos

Toma una tira de masa y rueda suavemente con las manos para formar un cilindro alargado. Haz un nudo simple con ella, escondiendo los extremos hacia dentro con delicadeza para darle una forma redondeada. Repite el proceso con el resto de las tiras.
Tip: No aprietes demasiado los nudos; dejarlos un poco holgados permite que la masa tenga espacio para expandirse bien durante el horneado. - 6Pincelar con aceite de oliva

Coloca los nudos ya formados en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Usa un pincel de cocina de silicona para cubrir generosamente la superficie de cada nudo con aceite de oliva. Esto ayudará a que adquieran un precioso tono dorado y un exterior crujiente en el horno.
Tip: Asegúrate de pintar también los lados y los pliegues de los nudos para que se doren de manera uniforme por todas partes. - 7Preparar la salsa de mantequilla de ajo

En un cazo pequeño a fuego bajo, combina la mantequilla, el ajo picado, la sal, la pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Remueve la mezcla constantemente hasta que la mantequilla se derrita del todo y el ajo desprenda su aroma. Ten mucho cuidado de no dorar el ajo, ya que podría amargar.
Tip: Mantén el fuego al mínimo para infusionar la mantequilla de forma suave con el sabor del ajo sin quemar los ingredientes. - 8Pincelar con la mantequilla de ajo

Saca los nudos de ajo del horno en cuanto adquieran un tono ligeramente dorado. Usa un pincel de cocina para untar generosamente cada nudo con la mezcla caliente de mantequilla de ajo y perejil, distribuyendo bien las hierbas y los trocitos de ajo por encima y por los lados.
Tip: Pincela los nudos mientras estén bien calientes para que la corteza absorba toda la mantequilla y consigas el máximo sabor.