Pizza fina de jamón ibérico
rúcula

Por CookFrames
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Una pizza gourmet rápida con una base crujiente de tortilla de trigo, cubierta con sabroso jamón ibérico, rúcula fresca y una lluvia de queso parmesano.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

El jamón ibérico es un auténtico tesoro de la gastronomía española, celebrado en todo el mundo por su complejidad de sabores aromáticos y su textura untuosa. Al utilizar una fina tortilla de trigo como base, esta receta logra una corteza ligera y crujiente, estilo galleta crackera, que permite que los ingredientes premium brillen con luz propia sin la pesadez de una masa tradicional. Es un plato elegante y sorprendentemente sencillo, ideal para un almuerzo rápido o un aperitivo con un toque sofisticado.

Una pizza gourmet de masa fina con tortilla de trigo cubierta de rúcula fresca y finas lonchas de jamón ibérico
Una pizza gourmet de masa fina con tortilla de trigo cubierta de rúcula fresca y finas lonchas de jamón ibérico
Preparación5 mins
Cocción3 mins
Total8 mins
Porciones1 pizza
DificultadFácil
Calorías550 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Extender la salsa de tomate
    Un cocinero con uniforme azul extiende salsa roja de tomate sobre una base redonda y fina de tortilla con el dorso de una cuchara.

    Coloca la tortilla de trigo de 25 cm en una bandeja para hornear. Con ayuda de una cuchara, extiende una capa de salsa para pizza de manera uniforme por toda la superficie, asegurándote de cubrir la base casi hasta los bordes.

    Tip: Aplica una capa fina y homogénea; como las tortillas son muy delgadas, un exceso de salsa puede humedecer la masa y restarle el toque crujiente.
  2. 2Añadir el queso mozzarella
    Una mano espolvorea queso mozzarella rallado de color blanco sobre una base de pizza de tortilla cubierta con salsa roja.

    Espolvorea una capa generosa de queso mozzarella rallado sobre la salsa de tomate. Procura que el queso quede bien distribuido para conseguir una base uniformemente fundida e irresistible.

    Tip: Para obtener el mejor fundido, opta por mozzarella rallada de baja humedad en lugar de mozzarella fresca, ya que esta última suelta demasiada agua al hornearse.
  3. 3Hornear la pizza
    Una pizza fina con el queso fundido dorándose sobre una rejilla dentro de un horno profesional caliente.

    Introduce la bandeja en el horno previamente precalentado. Hornea a 220°C con calor arriba y a 200°C con calor abajo durante aproximadamente 3 minutos, o hasta que el queso esté completamente derretido y los bordes se vean dorados.

    Tip: Vigila el horno constantemente; las bases de tortilla se cocinan muchísimo más rápido que la masa tradicional y pueden pasar de doradas a quemadas en cuestión de segundos.
  4. 4Decorar con rúcula fresca
    Hojas verdes de rúcula fresca colocadas en el centro de una pizza de queso recién horneada y cortada en porciones.

    En cuanto saques la pizza del horno, córtala en porciones. Acto seguido, coloca un buen puñado de hojas de rúcula fresca justo en el centro, sobre el queso caliente.

    Tip: Es fundamental cortar la pizza antes de añadir los ingredientes frescos para mantener la rúcula intacta y evitar aplastarla con el cortador de pizza.
  5. 5Incorporar el jamón ibérico
    Finas lonchas de jamón ibérico curado de color rojizo dispuestas sobre la rúcula verde en una pizza de tortilla horneada.

    Coloca con cuidado las finas lonchas de jamón ibérico sobre la cama de rúcula. El calor residual de la pizza templará el jamón suavemente, intensificando sus aromas y liberando sus grasas naturales.

    Tip: Si las lonchas son muy grandes, trocéalas con las manos en pedazos del tamaño de un bocado para que sea mucho más cómodo comer cada porción de pizza.
  6. 6Dar el toque final con parmesano
    Polvo fino de queso parmesano blanco espolvoreado sobre una pizza horneada con rúcula verde y lonchas de jamón de color rojo.

    Corona la pizza espolvoreando el queso parmesano en polvo directamente por encima. Estos finos copos aportan un toque salino y umami que complementa a la perfección el sabor del jamón.

    Tip: Sirve la pizza de inmediato mientras la base se mantenga bien crujiente y el queso esté fundido para disfrutar de la experiencia al máximo.

Conservación y recalentamiento

Refrigerador
2 días
Guárdala en un recipiente hermético. Retira la rúcula fresca antes de guardarla para evitar que se marchite y se vuelva pastosa.
Recalentamiento
3 a 5 minutos
Calienta la pizza en una sartén seca a fuego medio o en un horno tostador para devolverle el toque crujiente a la tortilla. Evita por completo el microondas.

Quemar Calorías

Correr
~55 minutos a un ritmo constante (~8 km/h).
Caminata rápida
~1 hora y 50 minutos a paso ligero (~5 km/h).
Bádminton
~70 minutos de juego de alta intensidad.

Preguntas Frecuentes

Por supuesto, pero tendrás que adaptar el tiempo de horneado a unos 8-12 minutos a 230°C. En esta receta sugerimos la tortilla precisamente para lograr un resultado ultraligero, un crujido estilo cracker y una preparación en tiempo récord.
Al incorporarlos al final preservamos la textura delicada y los aceites del jamón ibérico sin resecarlo, y mantenemos la rúcula tersa y con su característico toque picante. El calor sutil del queso recién salido del horno basta para atemperar el jamón.
Un buen jamón serrano reserva o gran reserva, o en su defecto un Prosciutto di Parma de calidad, son las alternativas ideales ya que comparten ese perfil de curación al aire y punto salino.
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