Pizza fina de jamón ibérico
rúcula
Una pizza gourmet rápida con una base crujiente de tortilla de trigo, cubierta con sabroso jamón ibérico, rúcula fresca y una lluvia de queso parmesano.
El jamón ibérico es un auténtico tesoro de la gastronomía española, celebrado en todo el mundo por su complejidad de sabores aromáticos y su textura untuosa. Al utilizar una fina tortilla de trigo como base, esta receta logra una corteza ligera y crujiente, estilo galleta crackera, que permite que los ingredientes premium brillen con luz propia sin la pesadez de una masa tradicional. Es un plato elegante y sorprendentemente sencillo, ideal para un almuerzo rápido o un aperitivo con un toque sofisticado.
Ingredientes
- 1 piece tortilla de trigo de 25 cm
- 3 tbsp salsa para pizza
- 100 g queso mozzarella rallado
- 1 handful rúcula fresca
- 50 g jamón ibérico
- to taste queso parmesano en polvo
Instrucciones
- 1Extender la salsa de tomate

Coloca la tortilla de trigo de 25 cm en una bandeja para hornear. Con ayuda de una cuchara, extiende una capa de salsa para pizza de manera uniforme por toda la superficie, asegurándote de cubrir la base casi hasta los bordes.
Tip: Aplica una capa fina y homogénea; como las tortillas son muy delgadas, un exceso de salsa puede humedecer la masa y restarle el toque crujiente. - 2Añadir el queso mozzarella

Espolvorea una capa generosa de queso mozzarella rallado sobre la salsa de tomate. Procura que el queso quede bien distribuido para conseguir una base uniformemente fundida e irresistible.
Tip: Para obtener el mejor fundido, opta por mozzarella rallada de baja humedad en lugar de mozzarella fresca, ya que esta última suelta demasiada agua al hornearse. - 3Hornear la pizza

Introduce la bandeja en el horno previamente precalentado. Hornea a 220°C con calor arriba y a 200°C con calor abajo durante aproximadamente 3 minutos, o hasta que el queso esté completamente derretido y los bordes se vean dorados.
Tip: Vigila el horno constantemente; las bases de tortilla se cocinan muchísimo más rápido que la masa tradicional y pueden pasar de doradas a quemadas en cuestión de segundos. - 4Decorar con rúcula fresca

En cuanto saques la pizza del horno, córtala en porciones. Acto seguido, coloca un buen puñado de hojas de rúcula fresca justo en el centro, sobre el queso caliente.
Tip: Es fundamental cortar la pizza antes de añadir los ingredientes frescos para mantener la rúcula intacta y evitar aplastarla con el cortador de pizza. - 5Incorporar el jamón ibérico

Coloca con cuidado las finas lonchas de jamón ibérico sobre la cama de rúcula. El calor residual de la pizza templará el jamón suavemente, intensificando sus aromas y liberando sus grasas naturales.
Tip: Si las lonchas son muy grandes, trocéalas con las manos en pedazos del tamaño de un bocado para que sea mucho más cómodo comer cada porción de pizza. - 6Dar el toque final con parmesano

Corona la pizza espolvoreando el queso parmesano en polvo directamente por encima. Estos finos copos aportan un toque salino y umami que complementa a la perfección el sabor del jamón.
Tip: Sirve la pizza de inmediato mientras la base se mantenga bien crujiente y el queso esté fundido para disfrutar de la experiencia al máximo.