Pizza de Trufa Negra
Salsa Bechamel Estilo Restaurante

Por CookFrames
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Olvídate de las cuentas caras y prepara en casa esta lujosa pizza de trufa negra, con una bechamel artesanal, prosciutto italiano y láminas de trufa fresca.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pizza de trufa es un emblema de los restaurantes italianos de alta gama, donde suele alcanzar precios exclusivos. El secreto reside en una bechamel rica y perfectamente ejecutada, infusionada con aromáticos, parmesano y pasta de trufa negra de calidad. Al elaborar esta salsa blanca desde cero y coronar la masa estilo napolitano con delicado prosciutto y trufa recién laminada, lograrás un resultado de clase mundial en tu propia cocina.

Una pizza artesanal recién horneada con base de bechamel trufada, jamón italiano y láminas de trufa negra.
Una pizza artesanal recién horneada con base de bechamel trufada, jamón italiano y láminas de trufa negra.
Preparación20 mins
Cocción45 mins
Total1 hr 5 mins
Porciones1 pizza de 30 cm
DificultadIntermedio
Calorías850 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Infusionar la leche
    Una olla con leche blanca que contiene una rama de perejil fresco y otros aromáticos.

    Comienza creando la base de sabor para tu salsa blanca. Vierte la leche en una olla y añade el perejil, una rodaja de cebolla, el laurel y los clavos. Estos aromáticos reposarán en la leche caliente, otorgando a la salsa un perfil de sabor clásico y profundo.

    Tip: Mantén el fuego bajo para evitar que la leche hierva en exceso o se queme en el fondo.
  2. 2Sazonar la mezcla
    Especias como sal, pimienta y nuez moscada cayendo sobre la leche infusionada.

    Añade los condimentos secos directamente a la leche. Incorpora la sal, la pimienta negra y la nuez moscada. Remueve suavemente y deja cocinar a fuego lento durante media hora para que los sabores se integren por completo.

    Tip: La nuez moscada es esencial en las salsas blancas para aportar una calidez sutil y tradicional.
  3. 3Derretir la mantequilla
    Un bloque de mantequilla amarilla derritiéndose en una olla de acero inoxidable.

    En otra olla o sartén de acero, añade la mantequilla a fuego lento. Deja que se funda totalmente; este es el primer paso para crear el roux que espesará nuestra salsa.

    Tip: Usa mantequilla sin sal para controlar mejor el punto exacto de sazón al final.
  4. 4Añadir la harina
    Harina blanca cayendo desde una cuchara de metal sobre mantequilla burbujeante.

    Cuando la mantequilla esté fundida y empiece a burbujear ligeramente, incorpora la harina de golpe. Puedes usar harina de trigo común, ya que el objetivo principal es dar cuerpo a la mezcla.

    Tip: Añadir la harina de una vez asegura que se cocine de forma uniforme con la grasa.
  5. 5Cocinar el roux
    Un batidor de varillas mezclando una pasta suave y amarilla en una olla.

    Con un batidor de varillas, remueve constantemente la mezcla sobre el fuego. Cocina este roux durante un par de minutos hasta obtener una pasta suave y homogénea. Esto elimina el sabor a harina cruda.

    Tip: Mantén el fuego bajo para que el roux no se tueste; buscamos una base de color claro.
  6. 6Combinar la leche y el roux
    Leche caliente pasando por un colador hacia la olla que contiene el roux.

    Mientras el roux está caliente, vierte la leche infusionada pasándola por un colador fino para retirar los sólidos. El uso de leche caliente facilita enormemente la integración y evita que se formen grumos o que la salsa se pegue.

    Tip: Bate con energía mientras viertes la leche para asegurar una textura perfectamente lisa.
  7. 7Batir hasta espesar
    Un batidor removiendo una salsa blanca espesa y burbujeante en una olla.

    Bate vigorosamente la mezcla a fuego bajo. Continúa removiendo sin parar hasta que el líquido se transforme en una bechamel espesa, asegurándote de raspar bien el fondo para evitar que se queme.

    Tip: Recuerda que la leche caliente acelera el proceso de espesado comparado con el uso de leche fría.
  8. 8Reforzar las especias
    Una cuchara con especias coladas volviendo a la salsa blanca.

    No descartes todos los aromáticos colados. Toma una pequeña cantidad de las especias ablandadas y añádelas de nuevo a la salsa. Mezcla bien para reforzar las notas fundamentales y aportar textura.

    Tip: Este pequeño toque de especias infusionadas crea un perfil de sabor digno de restaurante.
  9. 9Incorporar el parmesano
    Queso parmesano rallado cayendo sobre la salsa blanca cremosa.

    Cuando la salsa haya espesado y bajado ligeramente de temperatura, añade el queso parmesano rallado. Remueve constantemente hasta que el queso se funda e integre, aportando profundidad y un toque salino.

    Tip: Añadir el queso con la salsa fuera del hervor evita que la proteína se separe o adquiera una textura granulosa.
  10. 10Añadir la crema de leche
    Varillas batiendo una salsa blanca con motas oscuras en una olla de acero.

    Vierte la crema de leche para intensificar el sabor lácteo y la suntuosidad. Sigue batiendo a fuego mínimo para que la crema se incorpore suavemente y ayude a templar la mezcla antes del paso final.

    Tip: El fuego bajo es crucial para que los lácteos no se corten al mezclarse.
  11. 11Añadir la pasta de trufa
    Una mano exprimiendo salsa de trufa negra sobre una base de bechamel espesa.

    Para dar el toque de lujo, añade la pasta de trufa negra directamente sobre la crema. Esta pasta concentrada aporta el aroma terroso e intenso que define y eleva este plato a otro nivel.

    Tip: El aroma de la trufa es volátil; asegúrate de que la salsa no esté hirviendo para preservar toda su fragancia.
  12. 12Mezclar la trufa
    Batidor de varillas integrando la pasta de trufa negra en la bechamel blanca.

    Utiliza el batidor para integrar totalmente la pasta de trufa en la bechamel. Remueve en círculos hasta que el color sea uniforme y veas las características motas oscuras repartidas por toda la salsa.

    Tip: Raspa bien los bordes de la olla para que el sabor trufado sea consistente en cada cucharada.
  13. 13Reservar la salsa
    Una espátula roja vertiendo salsa bechamel trufada en un recipiente rectangular.

    Con una espátula, pasa la bechamel trufada a un recipiente limpio. Esta salsa rica y versátil ya está lista para extenderse sobre la masa o usarse como dip para otros platos.

    Tip: Etiqueta el recipiente; la salsa se mantiene perfecta en la nevera hasta por tres días.
  14. 14Extender sobre la masa
    Salsa blanca vertiéndose sobre una masa de pizza cruda en una mesa de acero.

    Coloca la masa de pizza estirada sobre una superficie enharinada. Sirve una porción generosa de la bechamel trufada en el centro y extiéndela con movimientos circulares, dejando un borde libre para que la masa suba.

    Tip: No te excedas con la cantidad de salsa, ya que el peso puede impedir que la masa se dore y quede crujiente.
  15. 15Añadir los ingredientes
    Manos colocando láminas de champiñones sobre la masa con salsa y queso.

    Sobre la bechamel y una base de mozzarella rallada, distribuye los champiñones frescos. Añade después trozos de mozzarella de búfala rotos a mano para crear focos de cremosidad fundida al hornear.

    Tip: Romper la mozzarella de búfala a mano crea bordes irregulares que se funden de forma más rústica y atractiva.
  16. 16Toque final de aceite
    Mano vertiendo un hilo de aceite de oliva sobre la pizza antes de hornear.

    Termina el montaje con un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre los champiñones y el queso. Introduce la pizza inmediatamente en un horno muy caliente hasta que esté dorada y crujiente.

    Tip: El aceite protege los champiñones del calor intenso y ayuda a fundir el queso. Al salir del horno, corona con el prosciutto y la trufa laminada.

Conservación y Recalentado

Refrigeración
3 días
Guarda la bechamel sobrante en un recipiente hermético en la nevera.
Recalentar (Salsa)
5 min
Calienta la salsa suavemente al fuego; si está muy densa, añade un chorrito de leche.
Recalentar (Pizza)
5-8 min
Recalienta las porciones en una sartén a fuego medio o en horno a 200°C para recuperar el crujiente.

Quemar Calorías

Correr
~80 minutos a ritmo vigoroso (~11 kmh).
Pádel
~1 hora y 40 minutos de juego activo.
Caminata rápida
~2 horas y 50 minutos a paso ligero (~5.5 kmh).

Preguntas Frecuentes

Suele ocurrir si la leche está muy fría al añadirla al roux caliente. Usar leche infusionada caliente y batir con energía garantiza una textura de seda.
¡Claro! Aunque la de búfala aporta una cremosidad y acidez únicas, una buena mozzarella de baja humedad o fior di latte funcionarán perfectamente.
El calor extremo afecta al aroma. Por eso la pasta de trufa se añade a la bechamel fuera del fuego y la trufa fresca se lamina sobre la pizza solo después del horneado.
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