Pizza Blanca de Champiñones
Ajo
Una pizza blanca de champiñones profundamente sabrosa con una masa artesanal crujiente, queso mozzarella fundido y setas salteadas intensamente con ajo.
La pizza blanca, o pizza bianca, sustituye la tradicional salsa de tomate por una base sencilla y rica que permite que los ingredientes delicados brillen. Esta versión resalta los sabores terrosos y umami de las setas shiitake, champiñones y setas de cardo, realzados por un fragante salteado de ajo y cebolla roja.
Ingredientes
- 1 portion masa de pizza (para una pizza de 20 cm)
- 200 g setas variadas (shiitake, champiñón común, seta de cardo, jade blanco)
- 1 tbsp aceite de cocina
- 2 cloves dientes de ajo picados
- 14 cebolla roja picada
- 80 g queso mozzarella rallado
- to taste sal marina
- to taste pimienta negra
- for dusting harina de maíz amarilla
- 1 tbsp perejil fresco picado
- to taste queso parmesano
Instrucciones
- 1Laminar las setas

Comience cortando cuidadosamente los champiñones, las setas shiitake y las setas de cardo en trozos uniformes sobre una tabla de cortar. Las láminas uniformes aseguran que se cocinen al mismo ritmo y desarrollen una caramelización pareja más adelante.
Tip: Limpie las setas con un paño húmedo en lugar de lavarlas bajo el agua para evitar que se encharquen. - 2Saltear los aromáticos

Caliente un poco de aceite en una sartén a fuego medio. Una vez que el aceite brille, añada el ajo picado y la cebolla roja. Saltee suavemente hasta que la cebolla se ablande y el ajo desprenda todo su aroma, creando una base sabrosa para las setas.
Tip: Mantenga el fuego moderado para evitar quemar el ajo, lo que aportaría un sabor amargo al plato. - 3Añadir las setas

Incorpore las setas shiitake, de cardo y de jade blanco a la sartén con la base aromática. Remueva bien para que absorban los sabores del ajo y la cebolla. Deje que se cocinen un poco mientras empiezan a soltar su humedad.
Tip: Evite amontonar demasiado las setas en la sartén; si es necesario, cocínelas en tandas para que se doren bien en lugar de cocerse al vapor. - 4Sazonar la mezcla

Sazone generosamente las setas con pimienta negra recién molida y sal marina. La sal ayudará a extraer la humedad restante de las setas, intensificando su sabor profundo y terroso.
Tip: La pimienta negra recién molida aporta un sabor mucho más brillante y penetrante que la pimienta ya molida. - 5Saltear a fuego alto

Aumente el fuego y saltee rápidamente la mezcla de setas sobre la llama. El salteado a fuego alto asegura que las setas se sellen y desarrollen un exterior dorado y rico sin ablandarse demasiado, resaltando sus mejores aromas.
Tip: Mantenga la sartén en movimiento constante sobre el fuego alto para evitar que el ajo y la cebolla se peguen o se quemen. - 6Decorar con perejil

Cuando las setas estén bien doradas y tiernas, termine espolvoreando perejil fresco picado por encima. Las hierbas vibrantes añaden un toque de color y un sabor fresco que equilibra la riqueza terrosa de las setas antes de ponerlas en la pizza.
Tip: Añada las hierbas delicadas como el perejil justo al final de la cocción para que conserven su color brillante y sabor fresco. - 7Presionar y dar forma a la masa

Coloque la masa de pizza fermentada sobre una superficie limpia espolvoreada con harina de maíz amarilla. Presione suavemente el centro con las yemas de los dedos y trabaje hacia afuera, aplanándola en un disco pequeño pero dejando los bordes un poco más gruesos para la corteza.
Tip: Usar harina de maíz amarilla en lugar de harina normal evita que se pegue y añade un crujido rústico muy agradable a la base de la pizza. - 8Estirar la masa en círculo

Continúe presionando y estirando la masa desde el centro hacia afuera hasta formar una base circular uniforme de unos 20 cm. Una vez formada, use los dedos para hacer unos pequeños agujeros en la base para evitar que se formen grandes burbujas de aire al hornear.
Tip: Si la masa se encoge al intentar estirarla, déjela reposar unos 5 minutos para que el gluten se relaje antes de intentarlo de nuevo. - 9Añadir el queso mozzarella

Transfiera la masa estirada a una bandeja de horno o colóquela dentro de un aro metálico para mantener su forma perfecta. Esparza generosamente el queso mozzarella rallado sobre la masa, creando una capa uniforme que llegue casi hasta los bordes.
Tip: Mantenga el queso ligeramente alejado del borde extremo de la masa para permitir que la corteza se infle limpiamente sin que el queso se derrame. - 10Distribuir las setas salteadas

Distribuya con cuidado las setas salteadas, templadas y sazonadas sobre la capa de mozzarella. Extiéndalas bien para asegurar que cada porción de pizza esté cargada con los sabores intensos de las setas shiitake, champiñones y setas de cardo.
Tip: Evite transferir el exceso de líquido de la sartén de las setas a la pizza para que la masa no se humedezca durante el horneado. - 11Hornear la pizza

Introduzca la pizza montada en un horno precalentado a 220°C con calor arriba y 200°C con calor abajo. Hornee de 10 a 12 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso mozzarella esté completamente fundido y burbujeante.
Tip: Si su horno no tiene controles de temperatura separados para arriba y abajo, hornee a 210°C en la rejilla central.