Pizza Blanca de Champiñones
Ajo

Por CookFrames
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Una pizza blanca de champiñones profundamente sabrosa con una masa artesanal crujiente, queso mozzarella fundido y setas salteadas intensamente con ajo.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pizza blanca, o pizza bianca, sustituye la tradicional salsa de tomate por una base sencilla y rica que permite que los ingredientes delicados brillen. Esta versión resalta los sabores terrosos y umami de las setas shiitake, champiñones y setas de cardo, realzados por un fragante salteado de ajo y cebolla roja.

Una pizza blanca de champiñones recién horneada servida sobre una tabla de pizarra oscura.
Una pizza blanca de champiñones recién horneada servida sobre una tabla de pizarra oscura.
Preparación20 mins
Cocción15 mins
Total35 mins
Porciones1 pizza de 20 cm
DificultadIntermedio
Calorías450 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Laminar las setas
    Manos con guantes laminando un champiñón marrón fresco sobre una tabla de cortar de madera con un cuchillo de chef.

    Comience cortando cuidadosamente los champiñones, las setas shiitake y las setas de cardo en trozos uniformes sobre una tabla de cortar. Las láminas uniformes aseguran que se cocinen al mismo ritmo y desarrollen una caramelización pareja más adelante.

    Tip: Limpie las setas con un paño húmedo en lugar de lavarlas bajo el agua para evitar que se encharquen.
  2. 2Saltear los aromáticos
    Cebolla roja picada y ajo picado chisporroteando en aceite caliente en una sartén antiadherente oscura.

    Caliente un poco de aceite en una sartén a fuego medio. Una vez que el aceite brille, añada el ajo picado y la cebolla roja. Saltee suavemente hasta que la cebolla se ablande y el ajo desprenda todo su aroma, creando una base sabrosa para las setas.

    Tip: Mantenga el fuego moderado para evitar quemar el ajo, lo que aportaría un sabor amargo al plato.
  3. 3Añadir las setas
    Varias setas crudas laminadas, incluyendo shiitake y jade blanco, en una sartén oscura con cebolla roja salteada.

    Incorpore las setas shiitake, de cardo y de jade blanco a la sartén con la base aromática. Remueva bien para que absorban los sabores del ajo y la cebolla. Deje que se cocinen un poco mientras empiezan a soltar su humedad.

    Tip: Evite amontonar demasiado las setas en la sartén; si es necesario, cocínelas en tandas para que se doren bien en lugar de cocerse al vapor.
  4. 4Sazonar la mezcla
    Pimienta negra recién molida cayendo sobre una sartén de setas variadas y cebolla roja.

    Sazone generosamente las setas con pimienta negra recién molida y sal marina. La sal ayudará a extraer la humedad restante de las setas, intensificando su sabor profundo y terroso.

    Tip: La pimienta negra recién molida aporta un sabor mucho más brillante y penetrante que la pimienta ya molida.
  5. 5Saltear a fuego alto
    Una sartén negra llena de setas y ajo siendo salteada sobre una llama naranja brillante en una estufa de gas.

    Aumente el fuego y saltee rápidamente la mezcla de setas sobre la llama. El salteado a fuego alto asegura que las setas se sellen y desarrollen un exterior dorado y rico sin ablandarse demasiado, resaltando sus mejores aromas.

    Tip: Mantenga la sartén en movimiento constante sobre el fuego alto para evitar que el ajo y la cebolla se peguen o se quemen.
  6. 6Decorar con perejil
    Perejil verde picado esparcido sobre una sartén de setas salteadas de color marrón dorado.

    Cuando las setas estén bien doradas y tiernas, termine espolvoreando perejil fresco picado por encima. Las hierbas vibrantes añaden un toque de color y un sabor fresco que equilibra la riqueza terrosa de las setas antes de ponerlas en la pizza.

    Tip: Añada las hierbas delicadas como el perejil justo al final de la cocción para que conserven su color brillante y sabor fresco.
  7. 7Presionar y dar forma a la masa
    Manos con guantes negros presionando una pieza redonda de masa de pizza sobre una superficie gris con harina de maíz amarilla.

    Coloque la masa de pizza fermentada sobre una superficie limpia espolvoreada con harina de maíz amarilla. Presione suavemente el centro con las yemas de los dedos y trabaje hacia afuera, aplanándola en un disco pequeño pero dejando los bordes un poco más gruesos para la corteza.

    Tip: Usar harina de maíz amarilla en lugar de harina normal evita que se pegue y añade un crujido rústico muy agradable a la base de la pizza.
  8. 8Estirar la masa en círculo
    Manos con guantes negros estirando una base circular de masa de pizza sobre un mostrador con harina de maíz.

    Continúe presionando y estirando la masa desde el centro hacia afuera hasta formar una base circular uniforme de unos 20 cm. Una vez formada, use los dedos para hacer unos pequeños agujeros en la base para evitar que se formen grandes burbujas de aire al hornear.

    Tip: Si la masa se encoge al intentar estirarla, déjela reposar unos 5 minutos para que el gluten se relaje antes de intentarlo de nuevo.
  9. 9Añadir el queso mozzarella
    Manos con guantes negros extendiendo una capa gruesa de mozzarella rallada sobre la masa dentro de un aro metálico.

    Transfiera la masa estirada a una bandeja de horno o colóquela dentro de un aro metálico para mantener su forma perfecta. Esparza generosamente el queso mozzarella rallado sobre la masa, creando una capa uniforme que llegue casi hasta los bordes.

    Tip: Mantenga el queso ligeramente alejado del borde extremo de la masa para permitir que la corteza se infle limpiamente sin que el queso se derrame.
  10. 10Distribuir las setas salteadas
    Manos con guantes negros colocando setas variadas cocinadas sobre una capa de queso mozzarella en la base de la pizza.

    Distribuya con cuidado las setas salteadas, templadas y sazonadas sobre la capa de mozzarella. Extiéndalas bien para asegurar que cada porción de pizza esté cargada con los sabores intensos de las setas shiitake, champiñones y setas de cardo.

    Tip: Evite transferir el exceso de líquido de la sartén de las setas a la pizza para que la masa no se humedezca durante el horneado.
  11. 11Hornear la pizza
    Una pizza de champiñones totalmente montada sobre una bandeja redonda negra dentro de un horno encendido.

    Introduzca la pizza montada en un horno precalentado a 220°C con calor arriba y 200°C con calor abajo. Hornee de 10 a 12 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso mozzarella esté completamente fundido y burbujeante.

    Tip: Si su horno no tiene controles de temperatura separados para arriba y abajo, hornee a 210°C en la rejilla central.

Almacenamiento y Recalentamiento

Refrigeradora
3 días
Guarde las porciones sobrantes en un recipiente hermético o envueltas en papel de aluminio.
Recalentamiento
5–8 min
Recaliente en una sartén seca a fuego medio-bajo para que la base vuelva a estar crujiente, o en el horno a 175°C. Evite el microondas para no obtener una textura gomosa.

Quemar Calorías

Caminata rápida
~1 hora 30 minutos a ritmo constante (~5 kmh).
Gimnasio
~1 hora de pesas y entrenamiento general.
Ciclismo recreativo
~75 minutos de paseo suave (~15 kmh).

Preguntas Frecuentes

Sí, la masa comprada funciona perfectamente. Asegúrese de dejarla a temperatura ambiente unos 30 minutos antes de estirarla para que el gluten se relaje y sea mucho más fácil darle forma.
Esto suele pasar si las setas sueltan demasiada agua durante el horneado. Asegúrese de saltearlas bien previamente, como se indica en los pasos, hasta que se evapore todo el exceso de humedad.
No necesariamente. Aunque muchas pizzas blancas clásicas llevan una base de ricotta, esta receta utiliza una base sencilla de aceite de oliva, ajo y mozzarella que permite que el sabor de las setas sea el protagonista.
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