Pizza Boscaiola de Salchicha Italiana
Champiñones
Domina la Pizza Boscaiola casera con esta receta rústica de salchicha y champiñones. Una masa de fermentación lenta con poolish garantiza una corteza aireada y crujiente.
Conocida como la pizza al estilo leñador, este clásico italiano destaca por sus ingredientes terrosos combinados con la intensidad de la salchicha. Usar un fermento poolish durante la noche desarrolla un sabor profundo y complejo, logrando una masa ligera y muy digestiva. Precociendo los champiñones nos aseguramos de que la pizza quede perfectamente crujiente incluso en un horno convencional.
Ingredientes
- to taste miel
- to taste levadura seca activa
- to taste harina de fuerza (para el poolish)
- 110 g harina de fuerza (para la masa final)
- 8 g sal
- as needed aceite de oliva
- 200 g champiñones blancos
- 2 cloves dientes de ajo
- to taste sal y pimienta negra
- 200 g carne de salchicha italiana cruda
- 150 g queso mozzarella de baja humedad
Instrucciones
- 1Preparar el prefermento poolish

La noche anterior a la preparación de la pizza, combina el agua, la miel, la levadura y la harina en un recipiente transparente. Mezcla bien con una espátula hasta que no queden restos secos de harina. Tapa el recipiente y deja que repose en el refrigerador para una fermentación lenta.
Tip: Para darle un empujón extra, puedes dejar la mezcla a temperatura ambiente durante una hora antes de meterla en la nevera para activar la levadura. - 2Mezclar la masa final

Al día siguiente, saca el poolish burbujeante de la nevera. Añade el resto de la harina y la sal directamente en el mismo recipiente. Remueve enérgicamente con la espátula hasta que toda la harina seca esté totalmente hidratada e integrada en la masa.
Tip: Mezclar directamente en el recipiente ensucia menos la cocina y facilita el manejo de esta masa de alta hidratación antes de empezar a trabajarla. - 3Dar forma a la masa

Aplica una cantidad generosa de aceite de oliva sobre la tabla de cortar y engrasa también tus manos. Saca la masa del recipiente y dobla los bordes hacia abajo con cuidado para formar una bola suave y cohesionada.
Tip: Las masas muy hidratadas son extremadamente pegajosas. Usa siempre aceite en lugar de harina extra para evitar que se pegue sin resecar la masa. - 4Primer levado de la masa

Pasa la bola de masa a un bol de cristal ligeramente aceitado. Cúbrelo herméticamente con film transparente para atrapar la humedad y evitar que se forme una costra seca. Deja reposar la masa a temperatura ambiente durante una hora.
Tip: Asegúrate de que el bol esté bien aceitado para que la masa se despegue fácilmente al sacarla; de lo contrario, podrías desgasificarla por accidente. - 5Dividir la masa

Tras la primera hora de levado, pasa la masa con cuidado a la superficie aceitada. Con una rasqueta de panadero, realiza un corte limpio justo por el centro para dividir la masa en dos porciones iguales.
Tip: Realiza un movimiento de corte rápido y decidido con la rasqueta en lugar de tirar de la masa, para no dañar la red de gluten. - 6Formar las porciones finales

Toma cada mitad de masa y forma bolas tensas y redondas sellando bien la parte inferior. Colócalas sobre tu superficie de trabajo para la siguiente etapa.
Tip: Crear tensión superficial al formar una bola apretada ayuda a que la masa mantenga su forma y se expanda uniformemente al hornear. - 7Fermentación final

Coloca las bolas de masa en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Introduce la bandeja en un espacio cerrado y sin corrientes, como el horno apagado, para que la masa realice su último levado durante una hora.
Tip: Fermentar dentro del horno apagado evita cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire, logrando un mejor crecimiento. - 8Laminar los champiñones

Toma los champiñones frescos y córtalos en láminas de grosor medio. Dado que los hornos domésticos no suelen alcanzar el calor extremo de un horno profesional, es fundamental laminarlos y precocinarlos para que no suelten agua sobre la pizza.
Tip: Mantén las láminas con un grosor uniforme para que se cocinen por igual cuando las saltees más tarde. - 9Saltear los champiñones

Calienta una sartén con aceite de oliva y añade un par de dientes de ajo enteros para dar sabor. Añade los champiñones laminados y saltéalos brevemente para eliminar el exceso de humedad. Esto evita que la base de la pizza se ablande.
Tip: Sazona los champiñones simplemente con una pizca de sal y pimienta negra durante el salteado. - 10Estirar la masa

Una vez terminado el levado final, presiona suavemente la masa con las yemas de los dedos. Estira la masa de forma uniforme sobre la bandeja forrada con papel hasta conseguir la forma deseada.
Tip: Llevar guantes aceitados o engrasarse las puntas de los dedos evita que la masa pegajosa se rompa mientras la estiras. - 11Añadir los ingredientes

Distribuye los champiñones salteados uniformemente sobre la masa estirada. Desmenuza trozos pequeños de carne de salchicha italiana cruda y repártelos por toda la superficie.
Tip: Poner la salchicha en trozos pequeños del tamaño de un bocado asegura que se cocine por completo durante el primer horneado. - 12Primer horneado

Precalienta el horno a 230°C con calor arriba y abajo. Coloca la pizza en la rejilla central y hornea durante unos 11 minutos. Este paso asienta la masa y cocina la carne antes de añadir el queso.
Tip: Espera a añadir la mozzarella después de este tiempo para que el queso no se queme antes de que la corteza esté bien cocida. - 13Añadir el queso mozzarella

Tras hornear la base con los ingredientes durante 11 minutos, saca la pizza del horno con cuidado. Distribuye una capa generosa de mozzarella rallada por encima. Retrasar este paso garantiza que el queso se funda perfectamente sin quemarse.
Tip: Usa mozzarella de baja humedad para evitar que la pizza se encharque cuando el queso se derrita. - 14Fundir el queso

Vuelve a introducir la pizza en el horno, pero esta vez colócala en la rejilla superior. Hornea de 5 a 6 minutos adicionales. El calor directo de la parte superior fundirá la mozzarella rápidamente hasta que burbujee y se dore.
Tip: Vigila la pizza de cerca en estos últimos minutos; el queso puede pasar de estar perfecto a quemarse en muy poco tiempo. - 15Cortar y servir

Una vez terminada, saca la pizza del horno y pásala a una tabla de cortar grande. Usa un cuchillo afilado o un cortador de pizza para dividirla en porciones rectangulares. La corteza debería estar maravillosamente crujiente.
Tip: Deja que la pizza repose 2 o 3 minutos antes de cortarla. Esto permite que el queso caliente se asiente un poco y no se deslice fuera de la porción.