Pizza de Champiñones y Trufa Negra
Salsa Blanca Cremosa

Por CookFrames
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Una pizza artesanal de lujo con base cremosa de boletus, mozzarella fundida, rúcula fresca y láminas decadentes de trufa negra fresca.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La trufa y los champiñones forman una pareja clásica, celebrada en la tradición culinaria italiana por su profunda sinergia terrosa. Esta receta construye capas de umami comenzando con un roux de boletus infusionado con chalotas como base. Al terminar la masa caliente y crujiente con rúcula fresca y virutas de trufa cruda, se preservan los aromas delicados que, de otro modo, se perderían con el calor intenso del horno.

Una pizza blanca artesanal cubierta con salsa cremosa de champiñones, mozzarella fundida, rúcula fresca y trufa negra laminada.
Una pizza blanca artesanal cubierta con salsa cremosa de champiñones, mozzarella fundida, rúcula fresca y trufa negra laminada.
Preparación25 mins
Cocción15 mins
Total40 mins
Porciones2–4 porciones
DificultadIntermedio
Calorías450 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Saltear los boletus
    Champiñones laminados dorándose en una sartén caliente.

    Coloca los boletus laminados en una sartén caliente y saltéalos hasta que estén dorados. Sazona con una pizca de sal y pimienta para resaltar su rico sabor terroso. Una vez cocinados, pícalos en trozos más pequeños y resérvalos para la salsa.

    Tip: Evita amontonar los champiñones en la sartén para que se doren correctamente en lugar de cocerse al vapor en su propio jugo.
  2. 2Sofreír las chalotas
    Chalotas picadas cocinándose en mantequilla derretida en un cazo.

    En un cazo pequeño a fuego medio-bajo, derrite un trozo de mantequilla. Añade la chalota finamente picada y sofríela suavemente hasta que esté transparente y fragante, con cuidado de que no se dore.

    Tip: Mantén el fuego moderado para que la mantequilla no se queme antes de que las chalotas se hayan ablandado.
  3. 3Preparar el roux
    Añadiendo harina a la mantequilla derretida para hacer un roux.

    Espolvorea gradualmente la harina sobre la mezcla de mantequilla y chalota, removiendo continuamente con una cuchara. Cocina el roux durante un minuto o dos para eliminar el sabor a harina cruda, asegurándote de que forme una pasta suave.

    Tip: Remueve constantemente para evitar que se formen grumos y para que la harina no se pegue al fondo del cazo.
  4. 4Añadir la leche al roux
    Vertiendo leche lentamente en un cazo con roux.

    Vierte lentamente la leche tibia en el cazo mientras remueves continuamente la mezcla. Sigue batiendo con energía para incorporar la leche suavemente sin crear grumos, y luego sazona con una pizca de sal.

    Tip: Añadir leche tibia en lugar de fría ayuda a que la salsa se combine mejor y espese más rápido.
  5. 5Espesar la salsa blanca
    Salsa blanca cremosa y espesa siendo removida en un cazo.

    Sigue removiendo la mezcla a fuego suave hasta que espese y se convierta en una salsa blanca rica y cremosa. Una vez alcanzada la consistencia deseada, retira del fuego e incorpora los boletus picados que preparaste anteriormente.

    Tip: Si la salsa queda demasiado espesa, puedes añadir un chorrito adicional de leche para ajustar la consistencia.
  6. 6Empezar a dar forma a la masa
    Manos presionando y estirando una bola de masa de pizza en un bol con harina.

    Coloca la bola de masa de 280 gramos en un bol o sobre una superficie generosamente enharinada. Presiona suavemente el centro y comienza a estirarla hacia afuera, asegurándote de mantener los bordes ligeramente más gruesos para formar la corteza.

    Tip: Deja que la masa repose a temperatura ambiente durante unos 30 minutos antes de estirarla; esto relaja el gluten y facilita el formado.
  7. 7Estirar la masa sobre el mostrador
    Manos de un chef estirando una masa de pizza hasta formar un círculo plano en un mostrador de acero.

    Transfiere la masa parcialmente estirada a un mostrador de acero inoxidable limpio y ligeramente enharinado. Usa tus manos para estirarla suavemente hasta obtener un círculo amplio y uniforme, manteniendo ese borde más grueso para una corteza perfecta.

    Tip: Asegúrate de que la masa esté a temperatura ambiente; la masa fría recupera su forma original y es difícil de estirar.
  8. 8Extender la salsa de champiñones
    Extendiendo salsa cremosa de champiñones sobre el centro de la masa de pizza con una cuchara.

    Vierte la salsa cremosa de boletus en el centro de la masa estirada. Usa el dorso de la cuchara para extender la salsa uniformemente hacia afuera con movimientos circulares, dejando un pequeño borde libre para la corteza.

    Tip: Evita poner demasiada salsa en el centro, ya que esto puede ablandar la base al hornearse.
  9. 9Añadir la mozzarella
    Manos colocando trozos de mozzarella uniformemente sobre la salsa blanca en la pizza cruda.

    Corta o desgarra la mozzarella en trozos pequeños y distribúyelos sobre la capa de salsa de champiñones. El queso se fundirá y se mezclará con el roux cremoso durante el horneado, creando una base rica y fundente.

    Tip: Usa mozzarella de baja humedad para evitar que la pizza suelte demasiada agua en el horno.
  10. 10Añadir los champiñones laminados
    Esparciendo láminas de shiitake y champiñones cocinados sobre el queso en la pizza cruda.

    Reparte las láminas de shiitake y champiñones previamente salteados de forma uniforme sobre la capa de mozzarella. Distribuirlos bien garantiza que cada porción tenga un intenso sabor a hongo.

    Tip: Cocinar previamente los champiñones es crucial, ya que crudos sueltan mucha agua al hornearse y podrían humedecer la masa.
  11. 11Hornear la pizza
    Pizza de champiñones cruda siendo introducida en un horno de pizza caliente con una pala de metal.

    Transfiere con cuidado la pizza a una pala y deslízala directamente en el horno precalentado. Hornea hasta que la corteza esté dorada, inflada y con burbujas tostadas, y el queso se haya fundido por completo con la salsa.

    Tip: Espolvorea la pala con un poco de harina o sémola antes de colocar la masa para que la pizza se deslice sin esfuerzo al horno.
  12. 12Cortar la pizza horneada
    Pizza de champiñones recién horneada cortada en cuatro trozos sobre una pala de madera.

    Retira la pizza caliente del horno y pásala a una tabla de cortar. Con un cortapizzas o un cuchillo afilado, corta la pizza en porciones iguales mientras aún está caliente para asegurar cortes limpios a través del queso fundido.

    Tip: Espera un minuto antes de cortar para que el queso fundido se asiente un poco, evitando que se arrastre al pasar el cortador.
  13. 13Añadir rúcula fresca
    Manos colocando hojas verdes de rúcula sobre una pizza de champiñones ya horneada y cortada.

    Una vez horneada y cortada la pizza, esparce un puñado generoso de rúcula fresca por encima. El toque picante y la textura crujiente de las hojas verdes equilibrarán perfectamente la riqueza de la base cremosa.

    Tip: Añade siempre los vegetales delicados como la rúcula después del horneado para que se mantengan frescos en lugar de marchitarse con el calor.
  14. 14Rallar el parmesano
    Persona rallando un bloque de queso parmesano sobre una pizza de champiñones y rúcula.

    Sostén un trozo de parmesano fresco sobre la pizza y usa un rallador fino para crear una lluvia de virutas delicadas. El sabor salado y a frutos secos del parmesano se fundirá ligeramente con el calor residual, realzando las notas de los champiñones.

    Tip: Usa un rallador afilado para crear virutas ligeras y aireadas que se distribuyan uniformemente sobre los ingredientes.
  15. 15Laminar la trufa fresca
    Laminador de trufas cortando láminas finísimas de trufa negra fresca sobre una pizza decorada.

    Con un laminador de trufas especializado, corta láminas finas y delicadas de trufa negra fresca sobre toda la pizza. Este ingrediente de lujo aporta un aroma terroso inconfundible que eleva inmediatamente el plato.

    Tip: Lamina la trufa lo más fino posible para maximizar su superficie aromática y distribuir su intenso sabor.
  16. 16Rociar con aceite de trufa
    Mano vertiendo un hilo de aceite de trufa sobre una pizza terminada de champiñones, rúcula y trufa.

    Como toque final, rocía un poco de aceite de trufa de alta calidad sobre la pizza terminada. Esta adición intensifica los sabores del hongo y la trufa, uniendo todos los elementos aromáticos en un solo bocado.

    Tip: Un poco de aceite de trufa cunde mucho. Úsalo con moderación para que complemente los ingredientes frescos sin enmascararlos.

Conservación y Recalentado

Refrigeradora
Hasta 3 días
Guarda las porciones sobrantes en un recipiente hermético. Retira la rúcula fresca antes de guardar, ya que se marchitará.
Recalentado
5–8 min
Recalienta en una sartén a fuego medio, o en el horno a 200°C hasta que la masa esté crujiente y el queso burbujee. Evita el microondas.

Quemar Calorías

Running
~45 minutos de trote suave (~8 kmh).
Ciclismo recreativo
~1 hora 10 minutos a ritmo relajado (~15 kmh).
Baile libre
~1 hora de baile continuo.

Preguntas Frecuentes

Sí, una masa comprada de buena calidad funciona perfectamente. Solo asegúrate de dejarla a temperatura ambiente al menos 30 minutos para que el gluten se relaje antes de estirarla.
Los grumos suelen aparecer si la leche se añade demasiado rápido o está muy fría. Añade siempre la leche tibia poco a poco mientras bates el roux continuamente.
No, el calor extremo del horno destruiría los compuestos aromáticos de la trufa y marchitaría la rúcula. Agrégalos siempre justo después de sacar la pizza del horno.
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