Pizza Casera de Pollo estilo Orleans
Champiñones

Por CookFrames
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Olvídate de pedir a domicilio con esta increíble pizza casera de pollo y champiñones. Su masa de alta hidratación y el sabroso pollo marinado al estilo Orleans garantizan un bocado perfecto.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Preparar pizza en casa te da el control absoluto sobre la masa y los ingredientes. Esta receta utiliza una técnica de alta hidratación sin amasado —basada en pliegues a intervalos para desarrollar el gluten— logrando una base crujiente por fuera y muy ligera por dentro. El toque salado y ligeramente dulce de la marinada estilo Orleans hace que el pollo quede tierno y lleno de sabor, complementando a la perfección los champiñones y la irresistible mozzarella fundida.

Porción recién horneada de pizza casera de pollo y champiñones, con el queso mozzarella fundido y estirándose de forma irresistible.
Porción recién horneada de pizza casera de pollo y champiñones, con el queso mozzarella fundido y estirándose de forma irresistible.
Preparación30 mins
Cocción2 hr 25 mins
Total2 hr 55 mins
Porciones1 pizza de 20 cm (2 porciones)
DificultadIntermedio
Calorías450 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Condimentar el pollo
    Trozos de pollo crudo en un bol metálico marinándose con salsa de soja oscura, cebolleta y jengibre.

    Pon los trozos de muslo de pollo en un bol. Añade la cebolleta, el jengibre en rodajas, el vino para cocinar, la salsa de soja clara y una pizca de sal para crear la base del marinado.

    Tip: Utilizar carne de muslo en lugar de pechuga garantiza que el pollo quede tierno y jugoso tras el horneado.
  2. 2Marinar el pollo
    Una mano con guante mezclando trozos de pollo crudo con cebolleta, jengibre y marinada en un bol de metal.

    Vierte el adobo estilo Orleans sobre el pollo condimentado. Usa un guante para mezclar todo bien hasta que la carne esté completamente cubierta. Tapa el bol con film transparente y guárdalo en la nevera para que los sabores se integren mientras preparas la masa.

    Tip: Dejar marinar el pollo al menos 30 minutos en el frigorífico potenciará muchísimo el sabor de la pizza.
  3. 3Mezclar la masa de pizza
    Masa de pizza húmeda removiéndose con una espátula de silicona roja en un bol de cristal.

    En un bol de cristal, combina el agua con el aceite de oliva, la sal, el azúcar y la levadura fresca. Incorpora la harina de fuerza y remueve bien con una espátula de silicona hasta que no quede harina seca. Cubre la masa húmeda con film y déjala reposar.

    Tip: Al tener una alta proporción de agua, esta masa es muy pegajosa. Es mejor removerla con una espátula en lugar de amasarla a mano.
  4. 4Plegar la masa
    Mano agarrando y plegando una bola de masa húmeda y pegajosa dentro de un bol de cristal.

    Dado que es una masa de alta hidratación, no la amasaremos de forma tradicional. Déjala reposar 15 minutos, mójate las manos con un poco de agua para evitar que se pegue, y estira suavemente los bordes hacia arriba, doblándolos hacia el centro. Repite este pliegue 3 o 4 veces alrededor de la masa.

    Tip: Si hace mucho calor, puedes dejar reposar la masa en la nevera para ralentizar la fermentación durante los periodos de pliegue.
  5. 5Comprobar la membrana del gluten
    Dos manos estirando masa de pan hasta formar una membrana fina y traslúcida.

    Repite el proceso de reposo de 15 minutos y pliegues por un total de tres veces. Para el tercer pliegue, la red de gluten se habrá desarrollado notablemente. Deberías poder estirar un trocito de masa hasta formar una membrana fina y casi transparente sin que se rompa, lo que asegurará una base de pizza esponjosa y elástica.

    Tip: Una vez la masa alcance este punto, dale forma de bola y déjala fermentar hasta que duplique su volumen.
  6. 6Añadir el pollo a la sartén
    Trozos de pollo marinado crudo vertiéndose en una sartén negra con aceite caliente.

    Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando el aceite esté bien caliente, añade los trozos de pollo marinado y repártelos en una sola capa para que comiencen a cocinarse.

    Tip: Asegúrate de que la sartén esté bien caliente para que la carne se dore correctamente en lugar de hervirse en sus propios jugos.
  7. 7Dorar el pollo
    Trozos de pollo cocinados y dorados salteándose en una sartén negra.

    Remueve el pollo con frecuencia hasta que esté totalmente hecho por dentro y bien dorado por fuera. Añade un toque de pimienta negra para realzar el sabor, retira la carne de la sartén y resérvala.

    Tip: Cocina siempre las carnes crudas antes de añadirlas a la pizza. El breve tiempo de horneado solo sirve para fundir el queso y tostar la base, no para cocinar pollo crudo de forma segura.
  8. 8Saltear los champiñones
    Champiñones blancos laminados salteándose en una sartén negra con una espátula blanca.

    En esa misma sartén, añade los champiñones laminados. Salpimiéntalos al gusto y saltéalos con la espátula hasta que se ablanden y suelten el agua. Cuando estén tiernos, apaga el fuego y resérvalos.

    Tip: Cocinar previamente los champiñones es fundamental para eliminar el exceso de humedad, evitando así que suelten líquido en el horno y ablanden la base de la pizza.
  9. 9Reposar la masa fermentada
    Bola de masa de pizza fermentada e hinchada reposando sobre un tapete de silicona espolvoreado con harina de maíz.

    Cuando la masa haya completado su primera fermentación y duplicado su volumen, pásala con cuidado a un tapete de silicona o a la mesa de trabajo ligeramente enharinada con sémola de maíz. Deja reposar la bola otros 15 minutos antes de darle forma, lo que relajará el gluten y facilitará el estirado.

    Tip: Espolvorear sémola o harina de maíz en lugar de harina de trigo común le da a la base una textura rústica y auténtica, y evita que se pegue.
  10. 10Dar forma a la base
    Dos manos presionando y estirando con cuidado una porción de masa de pizza para formar un círculo, sobre un tapete espolvoreado con sémola.

    Tras el reposo, espolvorea generosamente la superficie de trabajo con sémola de maíz. Usa las yemas de los dedos para presionar suavemente la masa desde el centro hacia afuera, formando un círculo de unos 20 cm. Asegúrate de dejar un borde ligeramente más grueso para formar la corteza o cornicione.

    Tip: Al presionar desde el centro hacia los bordes empujas el gas de la fermentación hacia el exterior, creando una corteza hermosa, hueca y esponjosa al hornearse.
  11. 11Pinchar la base de la pizza
    Mano usando un tenedor para hacer pequeños agujeros en el centro de una base redonda de pizza ya estirada.

    Pasa la base ya estirada a una bandeja de horno. Con un tenedor, haz varios agujeritos por toda la zona plana central de la masa. Este paso evitará que el centro se infle como un globo gigante durante el horneado.

    Tip: No pinches el borde exterior; queremos que esa zona suba, se vuelva crujiente y quede llena de aire.
  12. 12Extender la salsa de tomate
    Mano utilizando una cuchara de metal para extender una salsa de pizza espesa sobre una base de masa perforada.

    Con la masa formada y pinchada en la bandeja, pon una buena cantidad de salsa de pizza casera (o kétchup) en el centro. Usa la parte posterior de la cuchara para extenderla en círculos de manera uniforme, dejando limpio el borde grueso exterior.

    Tip: No sobrecargues el centro con demasiada salsa o la masa quedará húmeda y blanda. Lo ideal es una capa fina y uniforme.
  13. 13Añadir la primera capa de queso
    Mano espolvoreando queso mozzarella rallado sobre una base de pizza ya cubierta con salsa de tomate.

    Una vez bien extendida la salsa, esparce uniformemente una primera capa de mozzarella rallada por encima. Esta base de queso actuará como un delicioso aglutinante para que el pollo y los champiñones se adhieran bien a la masa.

    Tip: Mantén esta primera capa de queso relativamente ligera, ya que añadiremos una capa final más abundante sobre los demás ingredientes antes de hornear.
  14. 14Añadir los ingredientes principales
    Trozos de pollo cocinado esparcidos sobre una base de pizza con salsa de tomate y una cama de queso rallado.

    Con la salsa y la primera capa de queso listas, distribuye los trozos de muslo de pollo cocinado por toda la pizza. Haz lo mismo con las láminas de champiñones salteados. Un buen reparto garantiza que cada porción tenga el equilibrio perfecto de carne y champiñones.

    Tip: Colocar la carne y los champiñones directamente sobre el queso base ayuda a que se integren y no se caigan de la porción al morderla.
  15. 15Añadir las verduras frescas
    Mano con guante colocando aros de cebolla roja sobre una pizza ya cubierta de salsa, queso, pollo y champiñones.

    Reparte los aros de cebolla roja fresca y el pimiento verde por encima del pollo y los champiñones. Estas verduras crudas se asarán a la perfección en el horno, aportando color, un toque crujiente y un contraste dulce ideal para la rica mezcla de carne y queso.

    Tip: Corta las verduras más bien finas para que se cocinen rápido con el calor intenso del horno sin llegar a quemarse.
  16. 16Terminar con el toque final de queso
    Mano espolvoreando abundantemente queso rallado blanco sobre una pizza sin hornear llena de pollo, champiñones, cebolla y pimientos.

    Corona tu completísima pizza con una capa final y muy generosa de queso mozzarella rallado. Esta capa superior se fundirá y abrazará todos los ingredientes, creando esos irresistibles hilos de queso al sacar la pizza del horno. Hornea a 230°C (445°F) entre 12 y 13 minutos, hasta que la masa esté crujiente y el queso burbujee dorado.

    Tip: Para obtener el mejor sabor y fundido, compra un taco de mozzarella entera y rállalo tú mismo en lugar de usar queso en bolsa, que suele llevar agentes antiapelmazantes.

Conservación y Recalentado

Frigorífico
3–4 días
Guarda las porciones sobrantes en un recipiente hermético o bien envueltas en papel de aluminio.
Congelador
Hasta 2 meses
Envuelve cada porción de forma individual en film transparente y guárdalas en una bolsa con cierre hermético apta para congelador.
Recalentado
5–8 min
Para recuperar el toque crujiente, recalienta las porciones en el horno o en la freidora de aire a 180°C (350°F) hasta que el queso burbujee. Evita el microondas, ya que reblandecerá la masa.

Quemar Calorías

Correr
Unos 45 minutos a ritmo suave (~8 kmh).
Ciclismo de paseo
Unos 70 minutos de pedaleo tranquilo (~15 kmh).
Caminata rápida
Unos 90 minutos a paso firme (~5 kmh).

Preguntas Frecuentes

¡Por supuesto! Aunque la masa de alta hidratación de esta receta logra una textura artesanal y esponjosa, puedes ahorrar tiempo usando una bola de masa comprada de unos 20 cm. Solo asegúrate de dejarla a temperatura ambiente antes de intentar estirarla.
La pizza se hornea muy rápido a altas temperaturas. Ese breve periodo en el horno no basta para cocinar el pollo crudo de forma segura. Además, los champiñones frescos tienen mucha agua; si no los salteas antes, soltarán toda esa humedad sobre la pizza y dejarán la masa blanda y cruda.
Es una prueba visual para saber si la masa ha desarrollado suficiente gluten. Si puedes estirar suavemente un pellizco de masa hasta dejarlo tan fino que deje pasar la luz sin romperse, la red de gluten es lo bastante fuerte como para atrapar los gases de la fermentación, logrando una corteza esponjosa y alveolada.
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