Pizza de Prosciutto
Rúcula (Pizza Prosciutto e Rucola)
Una obra maestra de contrastes con el toque salado del prosciutto y el frescor picante de la rúcula sobre una masa napolitana crujiente con lascas de parmesano.
Este célebre clásico de las pizzerías italianas destaca por añadir sus ingredientes frescos y crudos justo después del horneado. Este estilo preserva la delicada textura del jamón curado y el toque crujiente de la rúcula sobre una masa inflada a alta temperatura. Es un equilibrio sofisticado entre una base caliente y sabrosa y un acabado fresco y elegante.
Ingredientes
- 1 ball masa para pizza (estilo napolitano)
- 60 ml salsa de tomate
- 80 g queso mozzarella fresco
- 50 g rúcula fresca
- 4–6 slices prosciutto di Parma
- 20 g queso parmesano
- to taste harina de trigo común (para espolvorear)
Instrucciones
- 1Pasar la masa a una superficie enharinada

Espolvorea ligeramente con harina tu superficie de trabajo de madera. Con cuidado, pasa la bola de masa de pizza fermentada desde su bandeja de leudado hacia la tabla, asegurándote de que conserve su forma redonda.
Tip: Manipula la masa con delicadeza en esta etapa para evitar desinflar las burbujas de aire formadas durante el leudado. - 2Aplanar la masa para formar un disco

Con las manos enguantadas, presiona firmemente el centro de la bola de masa. Trabaja suavemente hacia afuera para aplanarla en un disco uniforme, empujando el aire hacia los bordes para crear un borde inflado.
Tip: Comenzar desde el centro y empujar hacia afuera ayuda a desplazar el aire hacia el borde, lo que crea una mejor textura en la corteza. - 3Extender la salsa de tomate

Coloca una cucharada de salsa de tomate en el centro de la masa estirada. Usa el dorso de la cuchara para extender la salsa en un movimiento circular, dejando un borde limpio para la corteza.
Tip: Evita poner un exceso de salsa, ya que demasiada humedad puede ablandar la masa una vez horneada. - 4Añadir el queso mozzarella

Corta o pica la mozzarella fresca en trozos y distribúyelos uniformemente sobre la capa de salsa de tomate. Asegúrate de repartir bien el queso para que se derrita de forma homogénea.
Tip: La mozzarella fresca suelta humedad al cocinarse; sécala con palmaditas usando papel de cocina antes de ponerla en la pizza para obtener un resultado más crujiente. - 5Pasar la pizza a la pala

Desliza con cuidado la pizza armada sobre una pala metálica perforada. Dale un ligero vaivén para asegurarte de que no se pegue y estira suavemente los bordes para mantener la forma redonda antes de meterla al horno.
Tip: Una pala perforada permite que el exceso de harina se caiga, evitando que la parte inferior de la masa tenga un sabor amargo o quemado. - 6Sacar la pizza del horno

Cuando la masa esté bellamente dorada y con burbujas oscuras, y el queso esté burbujeando, usa la pala para sacar la pizza del horno. El calor intenso del horno portátil crea el característico moteado en el borde, señal de una base estilo napolitano perfectamente cocida.
Tip: Vigila de cerca la masa durante los últimos segundos; puede pasar de estar perfectamente tostada a quemarse muy rápido en estos hornos de alta temperatura. - 7Cortar la pizza en porciones

Pasa la pizza caliente a una caja de cartón o a una tabla de cortar. Usa unas tijeras de cocina o un cortador de pizza para dividirla en porciones uniformes. Usar tijeras es una excelente manera de cortar el borde inflado sin aplastar la delicada estructura de la masa.
Tip: Cortar la pizza dentro de la caja ayuda a retener el calor si no la vas a servir de inmediato, pero cortarla sobre una tabla evita que la base se humedezca. - 8Agregar rúcula fresca

Toma un buen puñado de hojas de rúcula fresca y colócalas en el centro de la pizza cortada. El calor residual de la masa suavizará ligeramente las hojas, liberando su aroma picante sin marchitarlas por completo.
Tip: Asegúrate de secar muy bien la rúcula después de lavarla para que no humedezca la masa de la pizza. - 9Colocar el prosciutto en capas

Distribuye las rebanadas finas y translúcidas de prosciutto sobre la cama de rúcula. Termina rallando queso parmesano fresco sobre toda la pizza. El contraste entre el jamón salado, el toque picante de la verdura y la masa caliente es el sello distintivo de este plato.
Tip: Corta el prosciutto en trozos más pequeños si las rebanadas son muy grandes; esto hará que la pizza sea mucho más fácil de comer porción a porción.