Auténtica pizza de jamón de Parma
rúcula (Pizza Prosciutto e Rucola)

Por CookFrames
0
0/5 (0)

Domina el arte de la pizza italiana con esta masa sin amasado y de fermentación lenta, coronada con jamón de Parma, rúcula fresca y mozzarella tierna.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Este clásico de la cocina italiana moderna destaca por el uso de ingredientes frescos y de alta calidad que logran un equilibrio de sabores inigualable. El secreto está en el contraste entre la masa crujiente y caliente recién horneada y la frescura de los ingredientes que se añaden justo antes de servir. Gracias a una fermentación lenta en frío, se obtiene una masa de nivel profesional, ligera, alveolada y muy fácil de estirar.

Una clásica pizza italiana decorada con finas lonchas de jamón de Parma y rúcula fresca sobre una masa artesanal perfectamente dorada.
Una clásica pizza italiana decorada con finas lonchas de jamón de Parma y rúcula fresca sobre una masa artesanal perfectamente dorada.
Preparación25 mins
Cocción12 hr
Total12 hr 25 mins
Porciones2 pizzas
DificultadIntermedio
Calorías800 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Preparar la mezcla de levadura
    Una persona con guante blanco usa una cuchara de plástico rosa para mezclar los gránulos de levadura seca en una taza medidora de vidrio con agua.

    Comienza disolviendo los 2.5 g de levadura seca en una taza medidora con los 250 g de agua. Remueve suavemente con una cuchara pequeña hasta que la levadura se integre por completo. Este paso garantiza que la levadura se hidrate correctamente para activar el levado de la masa.

    Tip: Usa agua a temperatura ambiente. Si el agua está demasiado fría, la levadura tardará más en activarse y ralentizará todo el proceso de fermentación.
  2. 2Combinar los ingredientes secos y líquidos
    Aceite de oliva cayendo desde una botella de vidrio verde oscuro sobre una montaña de harina blanca dentro de un bol de vidrio decorado con motivos de melocotón.

    En un bol grande de vidrio, mezcla los 360 g de harina de fuerza con los 6 g de sal. Haz un hueco en el centro y vierte los 20 g de aceite de oliva, seguido de la mezcla de agua y levadura que preparaste previamente. Estos ingredientes serán la base de tu masa fina y crujiente.

    Tip: La harina de fuerza es clave para la pizza de estilo italiano, ya que aporta la estructura y la elasticidad necesarias que no se consiguen con la harina común.
  3. 3Mezclar los ingredientes
    Una espátula verde mezclando una masa rústica de harina, agua y aceite en un bol de vidrio transparente decorado con frutas.

    Utiliza una espátula para integrar la harina con los líquidos hasta que no queden zonas secas. El objetivo es formar una masa de aspecto rústico y pegajoso donde todos los elementos queden bien integrados antes de iniciar el reposo.

    Tip: Evita trabajar la masa en exceso en este punto, ya que la estructura del gluten se desarrollará de forma natural durante las próximas horas de reposo.
  4. 4Realizar la técnica de estirado y plegado
    Una persona con guantes blancos estirando una masa suave de color amarillo claro dentro de un bol de vidrio.

    Una vez que la masa haya reposado durante 40 minutos, realiza la primera tanda de pliegues con las manos humedecidas o con guantes. Toma un extremo de la masa desde abajo, estírala hacia arriba con cuidado y dóblala hacia el centro. Gira el bol y repite este proceso por los cuatro lados para fortalecer la estructura sin necesidad de amasar.

    Tip: Humedece ligeramente tus dedos si notas que la masa se pega demasiado; esto facilitará enormemente el manejo y los pliegues.
  5. 5Hacer la prueba de la membrana
    Dos manos con guantes blancos estirando delicadamente un trozo de masa de pizza para mostrar una membrana fina y translúcida a contraluz.

    Después de la segunda ronda de estirados y pliegues, comprueba el desarrollo del gluten. Toma un trozo pequeño de masa y estíralo suavemente con ambas manos. Si logras formar una película delgada y translúcida sin que se rompa, significa que la masa tiene la fuerza perfecta para un levado óptimo.

    Tip: Si la masa se rompe de inmediato, necesita descansar un poco más; déjala reposar otros 40 minutos y realiza otra serie de pliegues.
  6. 6Dividir y fermentar en frío
    Dos bolas de masa suaves y blancas reposando dentro de un contenedor plástico rectangular y transparente sobre una encimera de acero inoxidable.

    Divide la masa en dos porciones iguales y dales forma de bolas lisas y bien redondeadas. Colócalas en un recipiente de fermentación con suficiente espacio entre ellas para que puedan crecer. Tapa el recipiente y déjalas fermentar en la nevera al menos hasta el día siguiente, o hasta que aumenten 1.5 veces su tamaño.

    Tip: La fermentación en frío es el gran secreto de los profesionales para conseguir un sabor mucho más profundo y una textura de corteza insuperable en comparación con el levado rápido.
  7. 7Dar forma a la base de la pizza
    Manos con guantes blancos presionando una pieza redonda de masa de pizza cubierta con sémola de maíz amarilla sobre una encimera clara.

    Coloca una de las bolas de masa fermentada sobre una superficie espolvoreada con harina o sémola de maíz. Con las yemas de los dedos, presiona suavemente desde el centro hacia los bordes para extenderla en forma circular. Esto desplaza el aire hacia los extremos, creando el característico borde inflado.

    Tip: No utilices nunca un rodillo de cocina, ya que aplastará las burbujas de aire que tanto costó conseguir durante la fermentación, dejando una masa densa y dura.
  8. 8Añadir la salsa de tomate
    Una porción de masa de pizza estirada sostenida verticalmente por manos con guantes sobre una superficie enharinada.

    Sostén la masa estirada verticalmente unos segundos para eliminar el exceso de harina y colócala de nuevo sobre la superficie de trabajo. Vierte una porción generosa de salsa de tomate para pizza italiana en el centro de la base, la cual servirá de fondo sabroso para los ingredientes.

    Tip: Asegúrate de que la masa esté estirada de manera uniforme antes de verter la salsa para evitar que se humedezca demasiado en las zonas más finas.
  9. 9Extender la salsa de tomate
    Una base circular de masa de pizza sobre la encimera cubierta con una capa uniforme de salsa de tomate roja extendida en círculos concéntricos.

    Con la ayuda de una cuchara, extiende la salsa desde el centro hacia afuera realizando movimientos espirales concéntricos. Deja un borde libre de aproximadamente un centímetro para que la masa pueda inflarse y quedar bien crujiente en el horno.

    Tip: Evita excederte con la cantidad de salsa; una capa fina ayuda a mantener la base crujiente y evita que la masa quede blanda o aguada.
  10. 10Distribuir el queso mozzarella
    Rodajas de queso mozzarella blanco fresco colocadas sobre una base de masa de pizza cubierta con salsa de tomate.

    Coloca las rodajas de mozzarella fresca sobre la salsa de tomate, distribuyéndolas en un patrón circular uniforme. Dejar espacio entre ellas permitirá que el queso se derrita perfectamente sin cubrir por completo el color rojo de la salsa.

    Tip: Si utilizas mozzarella fresca en bola, escúrrela bien y sécala con papel de cocina antes de cortarla para evitar que suelte demasiada agua durante el horneado.
  11. 11Hornear la pizza
    Una pizza cruda con salsa de tomate y mozzarella siendo introducida desde una pala metálica al interior iluminado de un horno eléctrico profesional para pizzas.

    Desliza la pizza con cuidado desde la pala hacia el horno previamente precalentado. Hornea a una temperatura de 430°C arriba y 380°C abajo durante unos 2 minutos. El calor intenso inflará los bordes al instante y fundirá el queso. Al sacarla, añade inmediatamente la rúcula fresca y el jamón de Parma.

    Tip: Espolvorea un poco de sémola o harina fina en la pala antes de colocar la masa para asegurar que la pizza se deslice con facilidad hacia el horno caliente.

Conservación y recalentamiento

Refrigerador
2 días
Guarda las porciones en un recipiente hermético. Retira la rúcula fresca antes de guardarlas para evitar que se marchite.
Recalentamiento
5 min
Calienta la pizza en una sartén seca a fuego medio o en el horno a 200°C para devolverle el toque crujiente a la masa.

Quemar Calorías

Correr
~80 minutos a un ritmo vigoroso (~10 km/h).
Caminata rápida
~2 horas y 40 minutos a un ritmo constante (~5 km/h).
Zumba
~1 hora y 45 minutos de baile de alta energía.

Preguntas Frecuentes

Para obtener el mejor resultado, lo ideal es usar harina de fuerza o harina tipo 00. La harina común multiusos puede servir, pero la masa tendrá menos elasticidad, será más difícil de estirar y quedará menos esponjosa.
La pizza italiana auténtica requiere un golpe de calor intenso y rápido para que los bordes se inflen y el queso se derrita sin resecar la masa. Dos minutos a alta temperatura logran esa textura perfecta por fuera y tierna por dentro.
Esta es una masa con un alto porcentaje de hidratación. En lugar de agregar más harina, humedécete las manos con un poco de agua o aceite de oliva al hacer los pliegues para evitar que se pegue.
No ratings yet

¿Cómo valorarías esta receta?