Pizza Casera de Salami
Una deliciosa pizza casera de salami con masa amasada a mano, rica salsa de tomate, queso mozzarella derretido y salami sabroso horneado a la perfección dorada.
Despiértate temprano con pasión por la repostería y date el gusto con una reconfortante pizza casera de salami. Elaborada desde cero con una masa enriquecida y rica, salsa de tomate dulce y carne sabrosa, esta receta lleva una porción con calidad de panadería directamente a tu cocina.
Ingredientes
- 250 g harina de fuerza
- 3 g levadura en polvo
- 10 g azúcar blanco
- 1 pizca sal
- 1 huevo
- 130 g leche
- 30 g mantequilla
- al gusto salsa para pizza
- al gusto queso mozzarella rallado
- al gusto rodajas de salami
Instrucciones
- 1Medir la harina

Comienza midiendo 250 gramos de harina de alta fuerza en un tazón de mezcla de vidrio. La harina común todo uso funciona como un sustituto perfecto si es necesario.
Tip: Usar una báscula de cocina garantiza medidas exactas para obtener la mejor textura en la masa de pizza. - 2Añadir la levadura

Abre un paquete pequeño y vierte 3 gramos de levadura en polvo directamente sobre la harina medida.
Tip: Asegúrate de que tu levadura esté fresca; la levadura vencida evitará que la masa suba adecuadamente. - 3Mezclar los ingredientes secos

Añade 10 gramos de azúcar blanco y una pizca de sal al tazón. Usa palillos para revolver los ingredientes secos hasta que estén distribuidos de manera uniforme.
Tip: Mezclar los ingredientes secos primero evita que la sal entre en contacto directo y desactive la levadura. - 4Añadir el huevo

Haz un pequeño hueco en el centro de los ingredientes secos y añade un huevo crudo entero cascado.
Tip: Un huevo a temperatura ambiente se incorporará de manera más suave en la masa. - 5Añadir leche al tazón

Vierte 130 gramos de leche en el tazón de mezcla que contiene la harina, la levadura, el azúcar, la sal y el huevo.
Tip: Asegúrate de que la leche esté a una temperatura tibia si deseas ayudar a activar la levadura más rápido. - 6Incorporar la mantequilla

Una vez que el líquido se haya mezclado y comience a formarse una masa rugosa, añade 30 gramos de pequeños trozos de mantequilla amarilla a la mezcla.
Tip: Asegúrate de que la mantequilla esté ablandada a temperatura ambiente para que se amase fácilmente en la masa sin dejar grumos. - 7Amasar la masa

Amasa los ingredientes a mano dentro del tazón de vidrio hasta que se combinen, incorporando la mantequilla mientras trabajas.
Tip: La masa se sentirá pegajosa al principio, así que continúa amasando hasta que quede suave. - 8Dejar fermentar la masa

Cubre el tazón de vidrio firmemente con envoltura de plástico y deja que la masa fermente hasta que duplique su tamaño.
Tip: En clima cálido, la fermentación toma aproximadamente media hora. - 9Dividir la masa

Voltea la masa fermentada sobre una estera de silicona enharinada y córtala en dos porciones iguales usando una espátula para masa.
Tip: Espolvorea suficiente harina en la estera para evitar que la masa se pegue. - 10Formar y estirar la masa

Amasa cada porción ligeramente, dale forma redonda y estírala de forma plana en un círculo usando un rodillo.
Tip: Estira de manera uniforme desde el centro hacia afuera para mantener un grosor uniforme. - 11Transferir a la bandeja para hornear

Mueve la masa plana estirada a una bandeja para hornear forrada con papel pergamino y acomoda su forma.
Tip: Pica varios agujeros por toda la superficie con un tenedor antes de la segunda fermentación. - 12Picar la masa

Después de dar forma a la masa y moverla a una bandeja para hornear, usa un tenedor de metal para picar varios agujeros pequeños de manera uniforme por toda la superficie. Este proceso ayuda a evitar que la base se infle de manera irregular durante el horneado inicial.
Tip: Picar agujeros libera el vapor de la masa mientras se hornea, manteniendo la base de la pizza relativamente plana. - 13Extender la salsa de pizza

Una vez que la base haya completado su prehorneado inicial de 5 minutos a 210 grados Celsius, retírala del horno. Usa una cuchara para extender una capa de salsa de pizza roja de manera uniforme sobre la superficie, dejando un pequeño borde de masa en las orillas.
Tip: No sobrecargues el centro con salsa, ya que demasiada humedad puede hacer que la mitad de la pizza quede blanda. - 14Espolvorear la mozzarella

Directamente sobre la salsa de pizza recién extendida, espolvorea una capa generosa y uniforme de queso mozzarella rallado. Asegúrate de distribuirlo bien para que cada porción tenga un gran efecto de estiramiento de queso al hornearse.
Tip: Usar una mozzarella de alta humedad o una mezcla específica para pizza producirá la mejor textura de derretimiento y estiramiento. - 15Añadir el salami

Organiza las rodajas redondas de salami de manera uniforme encima del queso mozzarella rallado. Una vez que todos los ingredientes estén colocados, la pizza estará completamente armada y lista para regresar al horno en su horneado final de 15 minutos.
Tip: Siéntete libre de superponer ligeramente las rodajas de salami, ya que se reducirán y encogerán un poco mientras se hornean en el horno.