Pizza Casera Crujiente de Bacon
Queso
Prepara una deliciosa pizza casera de bacon y queso con una base dorada, tiras de bacon ahumado y queso mozzarella fundido.
Disfruta de la máxima comida reconfortante directamente desde tu propia cocina con esta pizza casera de bacon y queso. Combinando bacon crujiente, pimientos verdes frescos, cebollas dulces y una generosa capa de mozzarella fundida, cada bocado ofrece un perfil de sabor satisfactorio y sabroso.
Ingredientes
- 150 g harina de fuerza media
- 1.5 g levadura
- 10 g azúcar
- 1 g sal
- 80 ml agua
- 10 ml aceite de oliva
- 4 slices bacon
- 80 g queso mozzarella
- to taste pasta de tomate
- 0.5 cebolla
- 0.5 pimiento verde
Instrucciones
- 1Preparar y Amasar la Masa

Coloca la harina de fuerza media, la levadura, el azúcar, la sal, el agua y el aceite de oliva en el bol de una batidora de pie. Amasa los ingredientes hasta que formen una masa suave, luego déjala fermentar hasta que duplique su tamaño.
Tip: Asegúrate de que el agua esté a temperatura ambiente para evitar matar la levadura. - 2Formar y Preparar la Base de la Costra

Extiende la masa fermentada en círculos planos y colócalos en una bandeja para horno. Pincha pequeños agujeros en la superficie usando un tenedor, luego unta uniformemente la base con pasta de tomate.
Tip: Pichar agujeros evita que la costra se infle demasiado al hornear. - 3Preparar las Verduras y el Bacon

Corta la cebolla y el pimiento verde en tiras finas y uniformes sobre una tabla de cortar justo al lado de tus tiras de bacon previamente cortadas.
Tip: Mantén las tiras de verdura finas y uniformes para que se cocinen de manera uniforme en la pizza. - 4Montar los Ingredientes de la Pizza

Coloca las rodajas de bacon, las tiras de cebolla y las tiras de pimiento verde de manera uniforme sobre la base de pizza preparada, y termina esparciendo generosamente queso mozzarella rallado por encima.
Tip: Distribuye el queso de manera uniforme para asegurar una capa agradable y fundida en toda la pizza. - 5Hornear hasta que esté Dorada

Precalienta tu horno a 200°C, coloca los moldes de pizza dentro y hornea durante 15 a 20 minutos hasta que la costra esté dorada y el queso burbujee.
Tip: Vigila el color del queso durante los últimos minutos para evitar que se queme.