Fácil Pizza de Queso
Tocino Sin Amasado
Prepara una pizza de masa fina estilo pizzería en casa sin tener que amasar. Repleta de queso derretido, tocino crujiente y maíz dulce.
Hacer una deliciosa pizza casera no tiene por qué ser complicado ni ensuciar toda la cocina. Utilizando una técnica de alta hidratación y fermentación en frío similar a la de la chapata, puedes lograr una masa maravillosamente ligera y crujiente sin siquiera tocar la mesa de amasado. Cubierta generosamente con tocino ahumado y abundante queso, esta pizza fácil rivaliza con tu pizzería local favorita.
Ingredientes
- 200 g harina de fuerza
- 150 g agua fría
- 2 g levadura de panadería
- 2 g sal
- 10 g aceite de maíz
- to taste salsa de tomate
- 150 g queso mozzarella rallado
- 80 g tocino
- 50 g maíz dulce cocido
- 1 tbsp harina de maíz
Instrucciones
- 1Disolver la levadura en agua

Vierte 150 gramos de agua fría y 2 gramos de levadura en un tazón grande de vidrio. Agita suavemente para ayudar a que la levadura se disuelva por completo en el agua.
Tip: Asegúrate de que el agua esté fría para controlar la velocidad de fermentación durante el proceso inicial. - 2Añadir harina de fuerza

Agrega 200 gramos de harina de fuerza y 2 gramos de sal directamente en la mezcla de agua con levadura dentro del tazón de vidrio.
Tip: El uso de harina de fuerza le da a la masa de la pizza una mejor estructura y elasticidad. - 3Mezclar hasta obtener una masa rústica

Usa una espátula para revolver la harina, la sal y el agua hasta que se combinen en una masa rústica y no quede harina seca.
Tip: No es necesario amasar en esta etapa; solo mezcla hasta que los ingredientes se integren. - 4Incorporar el aceite de maíz

Vierte 10 gramos de aceite de maíz sobre la masa en el tazón, luego usa la espátula para integrar el aceite hasta que se absorba por completo.
Tip: El aceite de maíz aporta humedad y ayuda a que la masa se vuelva más suave durante los pliegues. - 5Primer pliegue y reposo

Después de 20 minutos de fermentación en frío en el refrigerador, saca el tazón y dobla la masa pegajosa sobre sí misma varias veces. Vuelve a guardarla en el refrigerador por otros 20 minutos.
Tip: Los pliegues ayudan a desarrollar la estructura del gluten sin el tradicional amasado pesado. - 6Pliegues posteriores con las manos mojadas

Rocía un poco de agua en tus manos para evitar que se pegue, luego dobla la masa nuevamente un par de veces hasta que oponga resistencia. Regrésala al refrigerador por otros 20 minutos.
Tip: Las manos mojadas evitan que la masa de alta hidratación se quede pegada a los dedos. - 7Doblar y golpear la masa

Saca la masa fermentada del refrigerador y dóblala un par de veces. Golpea suavemente la masa varias veces contra la superficie hasta que quede más suave antes de volver a colocarla en el refrigerador.
Tip: Humedecer ligeramente tus manos puede ayudar a evitar que la masa se pegue mientras la doblas y golpeas. - 8Dar forma a la base de la pizza

Coloca la masa fermentada sobre papel pergamino espolvoreado con harina de maíz. Usa tus manos para presionarla suavemente, estirándola poco a poco hacia afuera en forma circular, teniendo cuidado de no reventar las burbujas de aire de los bordes.
Tip: La harina de maíz en el papel de horno evita que la masa se pegue y le da a la base una textura agradable. - 9Perforar agujeros para ventilar

Toma un tenedor de metal y úsalo para hacer pequeños agujeros en la masa de pizza aplanada, tanto horizontal como verticalmente. Esto libera el aire atrapado y evita que la base se infle de manera desigual durante el horneado.
Tip: Perforar la masa de manera uniforme asegura una base plana y consistente para tus ingredientes. - 10Extender la salsa de tomate

Pon una cantidad uniforme de salsa de tomate en el centro de la masa de pizza y extiéndela hacia afuera en forma circular usando una espátula, dejando un borde libre alrededor para la corteza.
Tip: Deja el borde exterior limpio para que pueda inflarse bien y quedar aireado en el horno. - 11Añadir los ingredientes

Añade una capa generosa de queso rallado, seguida de trozos de tocino y granos de maíz dulce distribuidos uniformemente. Coloca un poco más de queso y tocino encima para que la pizza quede muy abundante.
Tip: Poner queso entre los ingredientes ayuda a que todo se mantenga en su lugar al derretirse. - 12Hornear la pizza

Coloca la pizza cruda ensamblada en su bandeja dentro de un horno precalentado. Hornea a 220 grados Celsius durante aproximadamente 12 minutos hasta que el queso se derrita y burbujee, y los bordes de la corteza estén dorados.
Tip: Asegúrate de que el horno esté completamente precalentado a 220°C para obtener el mejor crecimiento y bordes aireados.