Pizza Capricciosa Italiana Clásica
Un clásico italiano adorado, esta pizza Capricciosa combina alcachofas, champiñones y jamón sobre una masa artesanal perfectamente crujiente.
La Pizza Capricciosa es un pilar de las pizzerías italianas, celebrada por su combinación de ingredientes generosa y armoniosa. Al combinar elementos como la alcachofa, el champiñón y el jamón, ofrece una maravillosa variedad de texturas y sabores en cada bocado. Esta receta lleva la auténtica experiencia de pizzería a la cocina de tu hogar utilizando técnicas sencillas y tradicionales.
Ingredientes
- 250 g masa de pizza
- 100 ml salsa de tomate
- 125 g queso mozzarella
- 50 g jamón francés
- 50 g corazones de alcachofa
- 50 g champiñones
- 1 tbsp aceite de oliva virgen extra
- 1 tsp orégano seco
- to taste harina para espolvorear
Instrucciones
- 1Preparar la masa

Utiliza una rasqueta de plástico para levantar y preparar cuidadosamente tu porción de masa de pizza sobre una superficie ligeramente enharinada. Asegurarte de que la masa se desprenda correctamente del recipiente ayuda a mantener su estructura para el proceso de estirado.
Tip: Mantén la superficie ligeramente enharinada para evitar que se pegue mientras trabajas. - 2Estirar la masa

Comienza a estirar la masa a mano, utilizando un movimiento suave de palmoteo contra la encimera. Esta técnica ayuda a expandir la masa uniformemente sin romper la estructura del gluten.
Tip: Trabaja de forma rápida y suave para mantener la elasticidad de la masa. - 3Dar forma a la base

Lanza con cuidado la masa al aire para lograr la forma redonda y el grosor deseados. Este método tradicional ayuda a estirar la masa uniformemente y crea una corteza ligera y aireada.
Tip: Practica lanzamientos rítmicos y constantes para mantener el control sobre la forma de la masa. - 4Aplicar la salsa

Usando un cucharón, extiende una capa generosa de salsa de tomate uniformemente sobre la superficie de la masa estirada. Deja un pequeño borde alrededor del perímetro para formar la corteza.
Tip: Usa la parte trasera del cucharón para extender la salsa desde el centro hacia afuera. - 5Añadir el jamón

Distribuye finas lonchas de jamón francés sobre la base de salsa de tomate. Repártelas uniformemente para asegurar que cada porción de pizza tenga su parte de jamón.
Tip: Trocea ligeramente las lonchas de jamón si es necesario para asegurar una cobertura uniforme. - 6Añadir la mozzarella

Esparce trozos de queso mozzarella fresca sobre el jamón y la salsa de tomate. El queso se derretirá y unirá los ingredientes durante el horneado.
Tip: Trocea la mozzarella en porciones del tamaño de un bocado para que se funda uniformemente. - 7Añadir corazones de alcachofa

Toma los corazones de alcachofa preparados y distribúyelos uniformemente sobre la base de la pizza. Esto añade una textura única y un sabor ácido que complementa el jamón y el queso.
Tip: Seca bien los corazones de alcachofa con papel absorbente antes de añadirlos para evitar el exceso de humedad. - 8Añadir champiñones laminados

Cubre la pizza con los champiñones frescos cortados en láminas finas. Se cocinarán durante el horneado, absorbiendo los sabores de la salsa de tomate y el aceite de oliva.
Tip: Asegúrate de cortar los champiñones finos para que se cocinen bien en el poco tiempo que la pizza pasa en el horno. - 9Rociar con aceite de oliva

Rocía ligeramente un aceite de oliva virgen extra de alta calidad sobre la pizza ensamblada. Esto ayuda a integrar todos los sabores y asegura una corteza dorada durante el horneado.
Tip: Usa un pulso firme para conseguir un rociado fino y uniforme sobre toda la superficie. - 10Espolvorear con orégano

Termina la pizza con una generosa pizca de orégano seco. Esta hierba aromática proporciona el sabor italiano clásico y sabroso característico de una pizza Capricciosa.
Tip: Frota el orégano seco entre las palmas de tus manos al espolvorearlo para ayudar a liberar sus aceites esenciales.