Pizza Blanca Gourmet de Jamón
Champiñones
Una pizza artesanal de calidad profesional con una masa crujiente, salsa blanca cremosa, jamón rústico, champiñones salteados y mozzarella fresca.
Hornear pizza a altas temperaturas crea una masa aireada y ligeramente tostada que realza cualquier ingrediente. Esta receta utiliza una base de salsa blanca en lugar del tomate tradicional, combinando perfectamente con el sabor terroso de los champiñones salteados y las flores de cordyceps. Trocear el jamón y la mozzarella a mano le da un toque rústico y asegura bordes deliciosamente crujientes.
Ingredientes
- 1 ball (approx 250g) masa de pizza fermentada
- 12 cup salsa blanca cremosa para pizza
- 1 cup champiñones variados (previamente salteados)
- 14 cup flores de cordyceps
- 3 slices jamón de alta calidad
- 1 ball (125g) queso mozzarella fresco
- for dusting harina de trigo blanca
- to taste aceitunas negras en rodajas (opcional)
- 2 tbsp queso rallado (Parmesano o Pecorino)
- 1 tbsp perejil fresco picado
Instrucciones
- 1Preparar la masa

Usa una espátula de plástico para levantar suavemente la masa fermentada de la bandeja. Espolvorea un poco de harina para que no se pegue y estira la masa con las manos sobre el mostrador hasta formar una base de unos 30 cm.
Tip: Manipula la masa con suavidad para no eliminar las burbujas de aire, lo que permitirá que el borde quede mucho más ligero y crujiente. - 2Enharinar la masa

Toma la bola de masa y sumérgela en un recipiente con harina blanca. Presiona con cuidado para asegurar que ambos lados queden bien cubiertos, evitando así que se pegue a tus manos o a la superficie de trabajo.
Tip: Sacude el exceso de harina antes de empezar a estirarla para mantener la textura ideal y evitar que la base sepa a harina quemada. - 3Presionar la base

Coloca la masa enharinada sobre el mostrador limpio. Presiónala suavemente con ambas manos desde el centro hacia afuera para formar un círculo, dejando un borde ligeramente más grueso para la corteza.
Tip: Presionar con las manos en lugar de usar un rodillo es clave para conservar los alvéolos de aire dentro de la masa fermentada. - 4Estirar la pizza

Sobre el mostrador, presiona la masa y luego estírala con cuidado tirando de ella o lanzándola suavemente al aire. Continúa estirando de forma uniforme hasta obtener un círculo perfecto de 30 cm.
Tip: Aprovecha la gravedad dejando que la masa cuelgue de tus nudillos mientras la rotas; esto ayuda a estirarla sin romper el centro. - 5Extender la salsa blanca

Coloca la base estirada en tu superficie de trabajo. Pon una cantidad generosa de salsa blanca en el centro y utiliza el dorso de una cuchara para extenderla en círculos constantes hacia los bordes.
Tip: Deja un borde limpio sin salsa para que la masa pueda crecer y dorarse correctamente durante el horneado. - 6Colocar los champiñones

Una vez extendida la salsa, empieza a añadir los ingredientes colocando los champiñones salteados formando un anillo uniforme sobre la base cremosa.
Tip: Mantén los champiñones un poco alejados del centro exacto para evitar que el corazón de la pizza se ablande demasiado al hornear. - 7Añadir las flores de cordyceps

Sobre el anillo de champiñones, esparce las flores de cordyceps de color naranja vibrante para añadir un toque visual único y un sabor terroso exquisito.
Tip: Cocinar brevemente estos hongos delicados antes de ponerlos sobre la pizza evita que se quemen con el calor extremo del horno. - 8Agregar el jamón

Toma las lonchas de jamón de alta calidad y trocéalas a mano en pedazos pequeños. Distribuye el jamón de forma uniforme sobre la salsa, los champiñones y las flores de cordyceps.
Tip: Trocear el jamón a mano aporta una estética rústica y crea bordes irregulares que se vuelven deliciosamente crujientes. - 9Añadir la mozzarella

Toma la bola de mozzarella fresca y desmenúzala con las manos. Reparte los trozos generosamente por encima del jamón y los vegetales.
Tip: La mozzarella troceada a mano se funde de forma irregular, creando charcos de queso fundido que mejoran mucho la textura final. - 10Preparar la pala

Toma una pala de metal perforada y espolvorea un poco de harina sobre su superficie. Extiéndela bien para asegurar que la masa no se pegue al pasarla al horno.
Tip: Se recomienda usar una pala perforada porque permite que el exceso de harina caiga, evitando sabores amargos en la base de la pizza. - 11Pasar la pizza a la pala

Con la pizza lista, utiliza ambas manos para deslizarla con un movimiento rápido y firme sobre la pala enharinada. Hazlo con agilidad para que la humedad de los ingredientes no pegue la masa al mostrador.
Tip: Una vez en la pala, dale un pequeño sacudón horizontal para confirmar que la masa se desliza libremente antes de meterla al horno. - 12Introducir al horno

Con el horno precalentado a unos 400 grados, asegúrate de que la masa se mueve bien en la pala. Desliza la pizza con confianza directamente sobre el suelo caliente del horno.
Tip: Un movimiento rápido de vaivén justo antes de soltarla asegura que la masa no se haya pegado, evitando que los ingredientes se desparramen. - 13Girar para un horneado parejo

Mientras la pizza se hornea a alta temperatura, vigila el color del borde. Tras un minuto y medio, introduce la pala y gira la pizza para que se dore de forma uniforme por todos los lados.
Tip: Rotar la pizza constantemente es esencial en hornos potentes para evitar que la masa se queme cerca de la fuente de calor. - 14Retirar del horno

Hornea la pizza durante un minuto y medio aproximadamente, vigilando siempre la base y los bordes. Cuando veas el queso burbujeando y el borde tostado, retira la pizza con la pala.
Tip: Los hornos de alta temperatura cocinan muy rápido. No te alejes del horno y saca la pizza en cuanto veas esas burbujas doradas perfectas. - 15Decorar con queso y hierbas

Pasa la pizza a una tabla de madera. Mientras aún está muy caliente, termina el plato espolvoreando una capa de queso rallado y perejil fresco picado para realzar todos los sabores.
Tip: Añadir las hierbas frescas y los quesos curados después del horneado evita que se quemen y pierdan su aroma con el calor extremo.