Champiñones al Horno
Queso Fundido, Cordyceps y Jamón
Disfruta de la máxima comodidad con estos jugosos champiñones y flores de cordyceps, cubiertos con jamón curado y una costra dorada de doble queso fundido.
Este plato transforma unos sencillos champiñones en un aperitivo lujoso que encanta a todos. La mezcla terrosa de champiñones y setas shiitake se eleva con el toque dulce de las flores de cordyceps. Un salteado rápido en aceite aromatizado con hierbas crea una base de sabor profunda antes de cubrirlo todo con una irresistible capa de mozzarella y queso curado.
Ingredientes
- 200 g champiñones de París
- 150 g setas shiitake
- 50 g flores de cordyceps
- 12 cebolla blanca
- 3 slices jamón curado
- 2 cloves ajo
- 2 tbsp aceite de oliva
- 2 sprigs tomillo fresco
- 1 sprig romero fresco
- 1 cup queso mozzarella en dados
- 12 cup queso curado, recién rallado
- 1 tbsp perejil fresco picado
- to taste sal y pimienta negra
- optional hojas de albahaca fresca
Instrucciones
- 1Cortar los champiñones

Limpia y corta los champiñones y las setas shiitake en trozos gruesos y uniformes. Prepara las flores de cordyceps para que todo tenga un tamaño similar y se cocine de forma pareja.
Tip: Evita lavar los champiñones bajo el grifo, ya que absorben agua. Límpialos con un papel de cocina húmedo antes de cortarlos. - 2Cortar el jamón curado

Corta el jamón curado en tiras finas. La salinidad y el sabor umami del jamón aportarán una gran profundidad al plato, contrastando con el tono terroso de las setas.
Tip: El jamón curado es salado por naturaleza, así que tenlo en cuenta al ajustar la sal durante el salteado. - 3Picar la cebolla

Pela y pica finamente la cebolla blanca. Esta se salteará con los champiñones para crear una base aromática y dulce que infundirá todo el plato.
Tip: Usar un cuchillo bien afilado permite cortes más limpios y reduce la irritación en los ojos al picar cebolla. - 4Calentar el aceite de oliva

Calienta una sartén a fuego medio y añade un buen chorro de aceite de oliva. Incorpora una pizca de sal directamente al aceite mientras se calienta para empezar a sazonar desde la base.
Tip: Añadir sal al aceite caliente ayuda a potenciar los sabores de las hierbas frescas que añadiremos a continuación. - 5Sofreír las hierbas frescas

Cuando el aceite esté caliente, añade las ramitas de tomillo y romero. Remueve suavemente con la espátula para que suelten sus aceites esenciales y aromaticen el aceite.
Tip: Ten cuidado al añadir hierbas frescas al aceite caliente; si tienen algo de humedad, podrían chisporrotear un poco. - 6Añadir las setas

Añade los champiñones, las setas shiitake y las flores de cordyceps al aceite aromatizado. Saltéalo todo para que las setas absorban los sabores y empiecen a ablandarse.
Tip: Si vas a cocinar más cantidad, hazlo por tandas. Si llenas demasiado la sartén, las setas se cocerán al vapor en su propio jugo en lugar de dorarse. - 7Añadir los aromáticos

Incorpora la cebolla picada y el ajo laminado a la sartén. Remueve constantemente hasta que se ablanden y empiecen a soltar su aroma dulce y penetrante.
Tip: Añade el ajo solo después de que las setas se hayan dorado para evitar que se queme y amargue el plato. - 8Sazonar las setas

Muele abundante pimienta negra sobre la mezcla y añade el perejil fresco picado. Mezcla bien para que el sabor especiado y las hierbas se distribuyan uniformemente.
Tip: La pimienta recién molida conserva aceites volátiles que aportan un aroma mucho más intenso que la pimienta ya molida. - 9Saltear hasta caramelizar

Continúa salteando a fuego medio hasta que los champiñones estén bien dorados, tiernos y ligeramente caramelizados, concentrando así sus sabores naturales.
Tip: No remuevas las setas con demasiada frecuencia; dejar que toquen la sartén caliente ayuda a que se dore la superficie y gane sabor. - 10Pasar a una fuente de horno

Retira la sartén del fuego y vierte el contenido en una fuente de cerámica blanca, rectangular y poco profunda.
Tip: Usa una fuente con suficiente superficie para que las setas queden en una capa fina en lugar de amontonadas. - 11Extender una capa uniforme

Usa la espátula para presionar y extender la mezcla de setas y cordyceps por el fondo de la fuente. Una capa uniforme asegura un horneado consistente.
Tip: Presiona ligeramente las setas para eliminar huecos de aire, lo que ayudará a que el plato mantenga su forma al servirlo. - 12Añadir el jamón

Reparte las tiras de jamón curado uniformemente sobre las setas. El jamón soltará su sabor salado y sabroso sobre las setas durante el horneado.
Tip: Coloca el jamón de forma holgada para que los bordes puedan quedar crujientes en el horno. - 13Añadir el queso mozzarella

Esparce una cantidad generosa de mozzarella en dados por toda la superficie. La mozzarella aportará esa textura elástica y fundente tan satisfactoria.
Tip: Asegúrate de llevar el queso hasta los bordes para crear una costra fundida perfecta en toda la fuente. - 14Rallar el queso curado

Usa un rallador fino para añadir una capa generosa de queso curado sobre la mozzarella. Combinar dos quesos aporta un contraste salado y picante que complementa la suavidad de la mozzarella.
Tip: El queso curado recién rallado se funde mucho mejor y tiene un sabor más potente que los quesos rallados industriales. - 15Meter en el horno

Introduce la fuente en el horno precalentado a 200°C. Colócala en la rejilla central para que el calor se distribuya uniformemente mientras el queso se funde.
Tip: Vigila el plato en el último minuto; a temperaturas altas, el queso pasa de estar fundido a quemado muy rápido. - 16Hornear hasta dorar

Hornea durante unos 5 minutos. Retira la fuente en cuanto el queso esté fundido, burbujee con fuerza y empiece a formar una costra dorada apetitosa.
Tip: Si el queso no se dora lo suficiente tras 5 minutos, puedes usar el grill un minuto extra, pero vigílalo de cerca para que no se queme.