Pizza artesanal de espinacas
panceta
Disfruta del equilibrio perfecto entre espinacas salteadas al ajo, el toque intenso del queso feta y finas lonchas de panceta italiana sobre una masa crujiente.
Aunque muchas pizzas clásicas llevan una base de tomate, esta pizza blanca permite que los ingredientes brillen por sí solos. La base de espinacas salteadas con ajo aporta un sabor terroso exquisito, complementado por el punto salado del queso feta y la mozzarella fundida. Al añadir la panceta italiana justo después del horneado, el calor residual suaviza su textura, creando una experiencia gourmet irresistible y equilibrada.
Ingredientes
- 1 portion masa para pizza
- 1 bunch espinacas frescas
- 2 cloves ajo
- 1 tbsp aceite de oliva
- to taste sal
- 12 cup queso feta
- 1 cup mozzarella rallada
- 4-6 slices panceta italiana
Instrucciones
- 1Picar el ajo

Comienza pelando y picando finamente los dientes de ajo frescos sobre una tabla de cortar. El ajo bien picado servirá como una base aromática y sabrosa cuando lo saltees con las espinacas.
Tip: Asegúrate de que el cuchillo esté bien afilado para obtener cortes limpios y finos sin llegar a machacar el ajo. - 2Trocear las espinacas

Lava y seca bien las espinacas frescas y trocéalas de forma tosca. No es necesario picarlas demasiado, solo cortarlas en trozos manejables para que se cocinen de forma uniforme y queden bien distribuidas sobre la pizza.
Tip: Es fundamental que las espinacas estén completamente secas antes de picarlas para evitar que el exceso de agua humedezca la masa de la pizza. - 3Saltear las espinacas

Calienta un chorrito de aceite en un wok o sartén grande a fuego medio. Añade el ajo picado y saltéalo brevemente hasta que suelte su aroma, e inmediatamente después incorpora las espinacas frescas a la sartén caliente.
Tip: Las espinacas reducirán drásticamente su volumen al cocinarse, así que no te preocupes si al principio parece que la sartén está demasiado llena. - 4Sazonar con sal

Mientras las espinacas se saltean en el wok, añade una pizca de sal por encima. Remueve continuamente para que las hojas se cocinen de forma homogénea y queden bien impregnadas del aceite de ajo aromatizado.
Tip: Ten cuidado de no pasarte con la sal en este paso, ya que el queso feta y la mozzarella que añadirás después aportarán su propia salinidad. - 5Estirar la masa

Espolvorea un poco de harina sobre una superficie de mármol o una encimera limpia. Presiona y estira la masa a mano desde el centro hacia afuera para formar un círculo uniforme, dejando el borde un poco más grueso para que suba bien en el horno.
Tip: Deja que la masa repose a temperatura ambiente durante 30 minutos antes de estirarla. Si notas que se encoge, déjala reposar otros 5 minutos para que el gluten se relaje. - 6Añadir las espinacas

Una vez estirada la masa, distribuye las espinacas salteadas al ajo de forma uniforme por toda la superficie. Asegúrate de dejar un pequeño margen en los bordes para que la corteza se infle y quede crujiente durante el horneado.
Tip: Escurre bien las espinacas antes de ponerlas sobre la masa para evitar que suelten líquido y ablanden la base. - 7Añadir el queso feta

Con las espinacas ya repartidas, espolvorea generosamente el queso feta desmenuzado por encima. El toque ácido e intenso del feta combina a la perfección con el sabor suave de las espinacas.
Tip: Compra el queso feta en bloque y desmenúzalo tú mismo para obtener una textura mucho más cremosa que la del queso que ya viene desmigado. - 8Cubrir con mozzarella

Añade una capa de mozzarella rallada sobre las espinacas y el queso feta. La mozzarella se fundirá uniendo todos los ingredientes y aportará esa textura elástica clásica de la pizza con un acabado dorado.
Tip: Utiliza mozzarella de baja humedad para garantizar una base crujiente y un fundido perfecto sin que suelte agua innecesaria. - 9Pasar al horno

Desliza con cuidado una pala de pizza perforada bajo la masa preparada. Las perforaciones de la pala ayudan a eliminar el exceso de harina de la base, evitando que se queme y deje un sabor amargo tras el horneado.
Tip: Sacude ligeramente la pala antes de meter la pizza en el horno para comprobar que la masa se desliza bien y no se ha quedado pegada. - 10Hornear hasta dorar

Introduce la pizza en el horno precalentado a alta temperatura. Hornea hasta que los bordes suban y estén bien dorados, y los quesos burbujeen. Gira la pizza a mitad de la cocción para que se haga de forma uniforme con el calor de las llamas.
Tip: ¡No le quites el ojo de encima! En un horno de alta temperatura a unos 425°C, la pizza puede estar lista en apenas 60 o 90 segundos. - 11Terminar con panceta

Inmediatamente después de sacar la pizza del horno, coloca las finas lonchas de panceta italiana sobre la superficie. El calor residual del queso y la masa templará la panceta y fundirá ligeramente su grasa sin cocinarla de más.
Tip: Añadir embutidos curados como la panceta o el jamón después del horneado permite mantener su textura tierna y todo su sabor original.