Rigatoni Cremosos
Bacón y Pollo
Un plato rico, cremoso y profundamente reconfortante. Estos rigatoni inspirados en la carbonara combinan bacón crujiente con una salsa sedosa de yema de huevo y pollo tierno.
La versión del Chef Lao Wu de los macarrones cremosos con bacón eleva el perfil clásico al combinar nata con una base tradicional de yema de huevo y queso. El resultado es una salsa excepcionalmente lujosa que se adhiere a la perfección a los grandes tubos de rigatoni. Añadir pechuga de pollo en rodajas convierte este capricho en un plato principal completo y muy satisfactorio.
Ingredientes
- 250 g rigatoni o macarrones precocidos
- 1 pechuga de pollo cocida, cortada en rodajas
- 100 g bacón en dados
- 150 ml nata para cocinar (dividida)
- 1 yema de huevo grande
- 3 tbsp queso parmesano o pecorino rallado
- 1 tbsp mantequilla
- 1 tbsp aceite de cocina
- 2 tbsp agua de cocción de la pasta
- 1 tbsp perejil fresco picado
- to taste sal y pimienta negra recién molida
Instrucciones
- 1Preparar los ingredientes

Antes de empezar a cocinar, asegúrate de que todos los ingredientes estén medidos y listos. Prepara los macarrones precocidos, la nata líquida, el bacón en dados, la yema de huevo, la mantequilla, el queso y el perejil picado.
Tip: Tener todos los ingredientes listos y organizados (mise en place) facilita el proceso y evita que algo se queme por falta de tiempo. - 2Calentar el aceite

Coloca una sartén de acero inoxidable al fuego. Una vez que la sartén esté bien caliente, vierte una capa de aceite de cocina para preparar la fritura del bacón.
Tip: Calentar la sartén antes de añadir el aceite garantiza una superficie de cocción uniforme y evita que los alimentos se peguen. - 3Añadir el bacón en dados

Añade con cuidado el bacón crudo a la sartén caliente. Extiende los trozos uniformemente para que todos entren en contacto con el fondo y comiencen a soltar su grasa.
Tip: Mantén el fuego moderado para evitar salpicaduras y permitir que el bacón suelte su grasa poco a poco sin quemarse. - 4Freír hasta que esté crujiente

Con una espátula, remueve continuamente el bacón a fuego lento. Cocínalo hasta que sea muy aromático, adquiera un color dorado profundo y tenga una textura crujiente.
Tip: El fuego bajo es esencial aquí; permite que la grasa se rinda completamente, logrando un bacón perfectamente crujiente. - 5Verter la nata

Una vez que el bacón esté crujiente, vierte aproximadamente la mitad de la nata directamente en la sartén. Deja que se mezcle con la sabrosa grasa del bacón.
Tip: Añadir la nata directamente sobre la grasa caliente del bacón crea la base rica y sabrosa para la salsa. - 6Añadir agua de la pasta

Vierte una pequeña cantidad de agua de cocción de la pasta en la sartén. Remueve suavemente a fuego lento, dejando que la mezcla burbujee e integre todos los sabores.
Tip: El agua de la pasta contiene almidón, lo que ayuda a emulsionar y espesar ligeramente la salsa cremosa. - 7Sazonar con sal

Añade una pizca de sal a la mezcla hirviendo. Remueve bien para que la sal se disuelva de manera uniforme en la salsa.
Tip: Ten cuidado con la cantidad de sal, ya que tanto el bacón como el queso que añadiremos después ya aportan salinidad. - 8Añadir pimienta negra

Espolvorea pimienta negra recién molida sobre la mezcla. Remueve con un cazo para infusionar la nata con sabores ahumados mientras mantienes el fuego bajo para que no se corte.
Tip: La pimienta negra recién molida ofrece un perfil de sabor mucho más brillante y aromático que la pimienta ya molida. - 9Añadir los macarrones

Vierte con cuidado la pasta rigatoni en la salsa. Remueve y saltea la pasta continuamente para que cada pieza quede cubierta por la rica salsa.
Tip: Asegúrate de que la pasta esté al dente antes de añadirla, ya que terminará de absorber la salsa en la sartén. - 10Mezclar nata y yema de huevo

En un cuenco aparte con la yema de huevo cruda, vierte el resto de la nata líquida. Esta mezcla actuará como el ligante cremoso para nuestra salsa tipo carbonara.
Tip: Asegúrate de que la nata esté fresca o a temperatura ambiente para no cocinar la yema antes de tiempo. - 11Añadir queso rallado

Añade una cantidad generosa de queso rallado al cuenco con la nata y la yema. Bate todo hasta que el queso se incorpore perfectamente al líquido.
Tip: El Parmesano o el Pecorino Romano funcionan mejor aquí, aportando un sabor intenso y auténtico a la salsa. - 12Añadir la mezcla de yema

Vierte la mezcla preparada directamente sobre la pasta en la sartén. El calor residual de los rigatoni y la sartén cocinará el huevo suavemente, creando una salsa sedosa.
Tip: Retira la sartén del fuego justo antes de añadir el huevo. Esto garantiza que la mezcla se convierta en una salsa fina en lugar de un revuelto. - 13Añadir la mantequilla

Añade un trozo de mantequilla a la sartén. Remueve suavemente hasta que se funda por completo. Este paso final enriquece la salsa y le da un acabado brillante.
Tip: Añadir un poco de mantequilla fría al final ayuda a emulsionar la salsa, haciéndola más sedosa y evitando que se separe. - 14Decorar con perejil fresco

Una vez que la pasta esté bien cubierta, espolvorea perejil fresco picado por encima. El toque herbal equilibra la riqueza de la nata, el queso y el bacón.
Tip: Pica el perejil muy fino para que se distribuya bien por toda la salsa sin dominar el sabor de un solo bocado. - 15Mezclar y servir con pollo

Usa una cuchara o pinzas para mezclar bien los rigatoni. Asegúrate de que cada pieza esté envuelta en la salsa espesa. Si está muy seca, añade un poco más de agua de la pasta. Finalmente, sirve con las rodajas de pollo encima.
Tip: Los rigatoni son ideales para este plato porque sus grandes huecos capturan y retienen la salsa cremosa maravillosamente.