Pollo a la Parmesana Clásico
Disfruta de este clásico plato reconfortante con pechugas de pollo empanizadas, crujientes y doradas, cubiertas con salsa de tomate a las hierbas y queso fundido.
El Pollo a la Parmesana es un pilar fundamental de la cocina italoamericana, reconocido por su combinación irresistible de texturas y sabores intensos. Esta receta trae la tradición a tu hogar, equilibrando el crujiente exterior del pollo con una salsa de tomate brillante y la cantidad justa de queso derretido. Es un plato abundante y popular, ideal tanto para una comida especial de fin de semana como para dominar las técnicas básicas de cocina.
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo
- 2 huevos
- 1 cup pan rallado
- 1/2 cup queso parmesano, rallado
- 1/2 cup queso mozzarella, rallado
- 1 cup pasta de tomate
- 1/2 cup vino tinto
- 2 cups caldo de pollo
- 2 cloves ajo, picado
- 1 cebolla, picada
- 1/2 cup harina
- 2 tbsp aceite de oliva
- to taste sal
- to taste pimienta negra
- optional hojas de albahaca fresca
- optional tomates cherry
- optional gajos de naranja
Instrucciones
- 1Sofreír los aromáticos

Calienta aceite en una sartén y añade el ajo y la cebolla picados. Sofríe hasta que estén fragantes y suaves para crear la base saborizante de la salsa.
Tip: Mantén el fuego a nivel medio para evitar quemar el ajo, ya que el ajo amargo arruinaría el sabor del plato. - 2Preparar la base de la salsa

Vierte el caldo de pollo en la sartén con los aromáticos y añade la pasta de tomate. Mezcla bien y deja que la salsa comience a reducir.
Tip: Añadir el caldo lentamente permite que la pasta de tomate se disuelva uniformemente sin formar grumos. - 3Sazonar la salsa

Sazona la salsa de tomate con sal y pimienta al gusto. Deja cocinar a fuego lento hasta que espese y alcance la consistencia deseada.
Tip: Cocinar la salsa a fuego bajo ayuda a que los sabores se integren perfectamente. - 4Preparar el huevo

En un plato hondo, bate dos huevos con una pizca de hierbas y ajo picado hasta lograr una mezcla homogénea para el empanizado.
Tip: Asegúrate de que las hierbas y el ajo estén bien distribuidos para un sabor consistente en cada bocado. - 5Preparar la mezcla de empanizado

En una bandeja grande, combina el pan rallado, el queso parmesano y la pimienta. Mezcla bien para asegurar que los ingredientes se integren para obtener una corteza crujiente.
Tip: Usar parmesano de buena calidad realza significativamente la riqueza de la costra final. - 6Enharinar el pollo

Pasa las pechugas de pollo por harina, sacudiendo el exceso. Luego, sumérgelas en la mezcla de huevo hasta cubrirlas por completo.
Tip: Una capa delgada de harina ayuda a que el huevo se adhiera mejor al pollo. - 7Empanizar el pollo

Toma el pollo enharinado y pasado por huevo, y presiónalo firmemente en la mezcla de pan rallado. Asegúrate de cubrir todos los lados para lograr la textura crujiente ideal.
Tip: Presiona con fuerza para garantizar una capa gruesa y uniforme que quede bien crujiente al freír. - 8Freír el pollo

Coloca el pollo en una sartén con aceite caliente. Fríe hasta que el empanizado esté dorado y crujiente por ambos lados y el pollo esté bien cocido.
Tip: Mantén fuego medio-alto para que el empanizado se dore sin quemarse antes de que el centro esté listo. - 9Cubrir con salsa

Coloca el pollo frito en una bandeja para horno y sirve una cantidad generosa de salsa de tomate preparada sobre cada pieza.
Tip: Distribuye la salsa uniformemente sobre las piezas, evitando que se desborde demasiado hacia la bandeja. - 10Añadir albahaca y mozzarella

Esparce el queso mozzarella rallado sobre la salsa y añade hojas de albahaca fresca para aportar aroma.
Tip: Una cantidad generosa de mozzarella garantiza esa capa fundida y deliciosa tras hornear. - 11Hornear

Rocía un poco de aceite de oliva sobre el plato y hornea durante 15 minutos hasta que el queso esté fundido y burbujeante.
Tip: Un toque final de aceite de oliva mejora el sabor y ayuda a que el queso se dore correctamente.