Cerdo salteado picante
estilo coreano (Jeyuk Bokkeum)
Este clásico cerdo picante coreano utiliza panceta en rodajas gruesas salteada hasta quedar crujiente, cubierta con una salsa intensa de gochujang, dulce y ahumada.
El Jeyuk Bokkeum es un plato fundamental tanto en los hogares coreanos como en los restaurantes. El secreto de su textura irresistible reside en dorar primero la grasa de la panceta para que la carne quede tierna y elástica en lugar de grasienta. Una robusta salsa a base de gochujang, jarabe de maíz y pimienta negra se carameliza en la sartén, aportando un acabado ahumado que combina perfectamente con arroz al vapor o hojas de lechuga frescas.
Ingredientes
- 500 g panceta de cerdo (en rodajas gruesas, con piel)
- 2 tbsp salsa de soja
- 2 tbsp gochujang (pasta de chile rojo coreano)
- 1 tbsp jarabe de maíz
- 1 tbsp jarabe de ciruela verde (maesil-cheong)
- 2 tbsp azúcar blanco
- 1/2 tsp caldo de res en polvo
- 1 tsp pimienta negra pura en polvo
- 1 pinch MSG
- 1/2 cebolla blanca (en rodajas)
- 1 cebolleta (corte diagonal)
- 2 chiles verdes (en rodajas)
- 3 cloves ajo (laminado)
- 1 tbsp semillas de sésamo blanco (tostadas)
Instrucciones
- 1Cortar la panceta de cerdo

Coloque la panceta cruda sobre una tabla de cortar y córtela en rodajas gruesas. Se recomienda dejar la piel, ya que proporciona una deliciosa textura elástica al cocinarla.
Tip: Corte la panceta con un grosor uniforme para que se cocine de forma pareja en la sartén. - 2Freír la panceta

Ponga las rodajas de panceta en una sartén caliente y fríalas hasta que estén ligeramente doradas y transparentes. Cocínelas hasta que estén bien hechas para extraer el exceso de grasa, haciendo que la textura sea firme y no excesivamente grasa.
Tip: Si se libera demasiada grasa en la sartén, retire el exceso con cuidado, dejando solo lo necesario para saltear los ingredientes restantes después. - 3Preparar la base de la salsa

Mientras la carne se cocina, comience a mezclar la salsa agridulce y picante. Vierta dos cucharadas de salsa de soja en un cuenco de cristal.
Tip: Mezclar la salsa en un cuenco separado asegura que los sabores se integren perfectamente antes de entrar en contacto con la sartén caliente. - 4Añadir la pasta de chile

Incorpore dos cucharadas de pasta de chile rojo espesa al cuenco con la salsa de soja. Esta pasta aporta el sabor ahumado y picante esencial característico del plato.
Tip: Si prefiere un perfil de sabor más intenso y picante, use cucharadas bien llenas. - 5Verter el jarabe de maíz

Vierta el jarabe de maíz en la mezcla. Este jarabe aporta dulzor y otorga al salteado final un glaseado atractivo y apetitoso.
Tip: El jarabe ayuda a que la salsa se adhiera a las rodajas de cerdo durante el salteado final. - 6Endulzar con azúcar

Añada dos cucharadas de azúcar blanco al cuenco. Junto con el jarabe, el azúcar equilibra los elementos salados y picantes, logrando el equilibrio perfecto.
Tip: Mezcle bien en este punto para que los granos de azúcar comiencen a disolverse en los líquidos. - 7Añadir pimienta negra a la salsa

Agregue una cantidad generosa de pimienta negra pura en polvo al cuenco con la salsa. Esto aporta un toque picante y aromático necesario que complementa los condimentos coreanos.
Tip: El uso de pimienta negra auténtica proporciona el mejor perfil de sabor para este plato. - 8Mezclar la salsa completamente

Use una cuchara para revolver la mezcla hasta que todos los ingredientes (salsa de soja, pasta de chile, jarabe de maíz, jarabe de ciruela, MSG, azúcar, caldo de res y pimienta) estén perfectamente integrados en una consistencia suave y roja.
Tip: Asegúrese de que el azúcar y los polvos estén completamente disueltos para obtener un sabor uniforme. - 9Retirar la panceta crujiente

Una vez que la panceta esté dorada, crujiente y transparente, retírela de la sartén con unas pinzas y colóquela en un plato limpio. Esto asegura que la carne mantenga su textura firme sin volverse demasiado dura.
Tip: No cocine la carne en exceso en este punto, ya que se volverá a saltear después con la salsa. - 10Saltear los aromáticos

Después de retirar el exceso de manteca de la sartén utilizada para la carne, añada los chiles, la cebolla y el ajo preparados. Estos ingredientes formarán la base de sabor del salteado final.
Tip: Mantenga el fuego a intensidad media para evitar quemar el ajo mientras se liberan sus aromas. - 11Saltear las verduras

Revuelva continuamente la cebolla, el ajo y los chiles en la sartén con una cuchara de madera. Saltee durante aproximadamente 30 segundos hasta que estén fragantes y ligeramente blandos antes de añadir la salsa.
Tip: Revuelva constantemente para asegurar una cocción pareja y evitar que los ingredientes se peguen a la sartén. - 12Añadir la salsa a la sartén

Vierta la salsa roja preparada desde el cuenco directamente a la sartén sobre las verduras. Mezcle para combinar y comience a calentar la salsa antes de reintroducir la carne.
Tip: Reduzca ligeramente el fuego para dejar que la salsa hierva a fuego lento y desarrolle ese sabor esencial ligeramente ahumado de la pasta de chile. - 13Combinar la carne y la salsa

Incorpore las rodajas de panceta fritas a la sartén que contiene las verduras y la salsa picante. Mezcle bien para asegurar que la carne quede completamente impregnada con la base de aromáticos y la salsa.
Tip: Asegúrese de que el fuego esté a temperatura media-alta para que la salsa burbujee activamente al añadir la carne, permitiendo que los sabores se fundan rápidamente. - 14Saltear hasta cubrir

Continúe salteando la carne y las verduras a fuego medio-alto utilizando palillos de madera o una espátula. Cocine hasta que cada trozo esté uniforme y completamente cubierto por la salsa espesa y brillante.
Tip: Revuelva continuamente para evitar que la salsa se queme mientras asegura que la panceta absorba todo el sabor ahumado y picante. - 15Decorar y finalizar

Una vez que la panceta y las verduras estén bien cubiertas y la salsa haya reducido a la consistencia perfecta, retire del fuego. Espolvoree una cantidad generosa de semillas de sésamo blanco sobre el plato antes de servir.
Tip: Las semillas de sésamo añaden un toque crujiente y un sabor a nuez que complementa la textura firme de la panceta.