Descubre el equilibrio perfecto de sabores con esta pizza gourmet de jamón de Parma, acompañada de rúcula fresca, jugosos tomates cherry y una masa crujiente.
La pizza de jamón de Parma es una opción sofisticada y deliciosa para quienes buscan una comida ligera pero llena de carácter. El contraste entre la delicadeza salada del jamón, el toque ligeramente picante de la rúcula fresca y la acidez de los tomates cherry crea un perfil de sabores inigualable. Horneada a alta temperatura, su masa fina y crujiente es el lienzo perfecto para destacar la calidad de estos ingredientes frescos.
Una pizza gourmet recién horneada, cubierta con finas lonchas de jamón de Parma, rúcula fresca y tomates cherry sobre una masa fina y muy crujiente.
Preparación45 mins
Cocción15 mins
Total1 hr
Porciones2 pizzas
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal
Ingredientes
500 g harina para pizza
325 ml agua tibia
7 g levadura seca
10 g sal
150 g salsa de tomate
200 g queso mozzarella
100 g jamón de Parma
50 g rúcula fresca
80 g tomates cherry
to taste aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
1Preparar la masa de pizza
Mezcla la harina, la sal y la preparación de levadura en un cuenco grande. Usa las manos para integrar bien todos los ingredientes hasta formar una bola de masa suave y compacta.
Tip: Haz movimientos suaves y envolventes para integrar los ingredientes sin amasar en exceso, manteniendo así la masa tierna y elástica.
Conservación y Recalentado
Frigorífico
2 días
Guarda las porciones en un recipiente hermético. Es recomendable retirar la rúcula antes de refrigerar.
Recalentado
8 min
Calienta en el horno a temperatura alta o en una sartén hasta que la masa vuelva a estar crujiente.
Quemar Calorías
Correr
~70 minutos a ritmo moderado (~9 km/h).
Ciclismo ligero
~1 hora y 45 minutos de paseo en bicicleta (~15 km/h).
Caminata a paso ligero
~2 horas y 10 minutos a ritmo constante (~5 km/h).
Preguntas Frecuentes
No, lo ideal es añadir la rúcula fresca después del horneado. Si la metes en el horno, sus hojas delicadas se marchitarán y perderán su toque crujiente.
Sí, puedes usar espinacas baby o un mezclum de lechugas, pero la rúcula aporta ese clásico contraste ligeramente picante que equilibra a la perfección el punto salado del jamón.
Asegúrate de que el horno está completamente precalentado a la máxima potencia. También es muy recomendable usar una piedra para pizza, ya que ayuda a transmitir el calor directamente a la base de la masa.