Pizza Artesanal de Jamón de Parma
Burrata
La mejor pizza artesanal para hacer en casa. Una masa de fermentación lenta y base crujiente cubierta con burrata cremosa, jamón de Parma y rúcula.
El éxito de esta pizza radica en el respeto por los ingredientes de alta calidad. Al preparar una masa con fermentación lenta durante dos días, se logra una base excepcionalmente ligera y fácil de digerir. Colocar el delicado jamón de Parma y la burrata fresca justo después del horneado garantiza que sus ricas texturas se mantengan intactas, fundiéndose ligeramente con el calor residual de la masa.
Ingredientes
- 300 g harina de fuerza
- 1 tsp sal
- 1 tsp azúcar
- 1 tsp levadura seca activa
- 200 ml agua
- 2 tbsp aceite de oliva
- 100 g queso mozzarella rallado
- to taste queso parmesano rallado
- 1 tsp orégano seco
- 1 handful rúcula fresca
- 6 slices jamón de Parma
- 1 whole queso burrata
- to taste pimienta negra
- for drizzling aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
- 1Mezclar los ingredientes secos

En el bol metálico de una amasadora, combina la harina de fuerza, la sal, el azúcar y la levadura.
Tip: Asegúrate de colocar la sal y la levadura en lados opuestos del bol al principio, ya que el contacto directo puede inhibir la acción de la levadura. - 2Añadir agua y amasar

Con la amasadora a baja velocidad y utilizando el gancho de amasar, vierte lentamente el agua sobre la mezcla de harina. Cuando empiece a formarse una bola de masa compacta, añade un hilo de aceite de oliva y sigue amasando hasta que la masa quede lisa y elástica.
Tip: Añade el agua poco a poco para que la harina se hidrate de forma uniforme y no salpique. - 3Estirar la masa de pizza

Una vez que la masa haya terminado sus fases de fermentación, colócala sobre una superficie de trabajo enharinada. Usa las manos para presionar y estirar suavemente la masa desde el centro hacia los bordes, dándole una forma circular y plana.
Tip: Evita usar un rodillo, ya que aplastará las burbujas de aire desarrolladas durante la fermentación; estirarla suavemente a mano preserva su textura ligera y aireada. - 4Añadir el queso

Una vez que la base tenga su forma, espolvorea una capa generosa y uniforme de queso mozzarella rallado sobre la superficie de la masa cruda. En este punto, también puedes añadir queso parmesano rallado y orégano seco antes de hornear.
Tip: Deja un pequeño margen alrededor de los bordes sin cubrir para que se forme una corteza inflada y crujiente al hornear. - 5Incorporar la rúcula y el jamón

Después de hornear la pizza en un horno precalentado a 230 grados centígrados durante unos 10 minutos hasta que esté dorada, sácala del horno. Inmediatamente, cubre la base caliente con una capa de rúcula fresca, seguida de unas lonchas de jamón de Parma dispuestas de forma natural.
Tip: Añadir la rúcula y el jamón de Parma después del horneado asegura que las hojas se mantengan crujientes y que el delicado jamón no se reseque ni se vuelva demasiado salado. - 6Coronar con la burrata

Para terminar la pizza, coloca con cuidado una bola entera de queso burrata fresco directamente en el centro sobre el jamón de Parma. Finaliza con una capa de queso parmesano recién rallado, una pizca de pimienta negra y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Tip: Abre la burrata con un corte justo antes de servirla para que su interior cremoso de stracciatella se derrame sobre las porciones calientes de pizza.