Pizza Casera Crujiente de Anchoas
Tocino a la Sartén

Por CookFrames
0
0/5 (0)

Olvídate del horno con esta crujiente pizza casera a la sartén. Con una masa dorada, deliciosa salsa de tomate, sabroso tocino y el toque umami de las anchoas, se cocina a la perfección directamente en la estufa.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Hacer una pizza increíble en casa no requiere un horno profesional ni una piedra de hornear. Este ingenioso método en la estufa logra una masa increíblemente crujiente utilizando solo una sartén antiadherente común. La audaz combinación clásica de anchoas saladas y tocino ahumado ofrece un perfil de sabor profundo que contrasta a la perfección con la riqueza del queso mozzarella derretido.

Una pizza casera a la sartén perfectamente dorada, cubierta con queso derretido, tocino crujiente y anchoas enteras.
Una pizza casera a la sartén perfectamente dorada, cubierta con queso derretido, tocino crujiente y anchoas enteras.
Preparación20 mins
Cocción15 mins
Total35 mins
Porciones2 pizzas personales
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Medir la harina
    Una persona vertiendo harina blanca de una taza medidora de plástico en un tazón de acero inoxidable sobre una báscula digital.

    Comienza colocando un tazón para mezclar sobre una báscula de cocina digital y vierte la harina. Para esta masa de pizza, necesitarás 250 gramos de harina como base.

    Tip: Usar una báscula de cocina garantiza medidas exactas, lo cual es crucial para lograr una masa de pizza perfectamente equilibrada.
  2. 2Añadir la levadura y los condimentos
    Una mano vaciando un pequeño sobre plateado de levadura seca sobre un montículo de harina en un tazón de metal.

    Añade 5 gramos de levadura seca directamente en el tazón con la harina, junto con una pizca de sal y una de azúcar. El azúcar ayuda a alimentar la levadura para asegurar que suba bien, mientras que la sal equilibra el sabor general de la masa.

    Tip: Asegúrate de que la levadura esté fresca y no haya caducado, ya que la levadura inactiva evitará que la masa suba correctamente.
  3. 3Verter el aceite de oliva
    Una persona vertiendo aceite de oliva dorado de una botella de vidrio verde en un tazón de metal con harina.

    Vierte unas gotas de aceite de oliva de alta calidad sobre los ingredientes secos. El aceite de oliva enriquece la masa, aportando un sabor sutil y asegurando una base crujiente al freírla en la sartén.

    Tip: Un buen aceite de oliva virgen extra le dará el mejor sabor a tu masa de pizza casera.
  4. 4Añadir agua tibia
    Mano vertiendo agua clara de una taza medidora de plástico en un tazón con ingredientes secos.

    Vierte gradualmente el agua tibia en la mezcla de harina. Procura que el agua esté a temperatura corporal, usando una proporción aproximada de 2 partes de harina por 1 de agua. Este calor ayuda a activar la levadura de manera efectiva.

    Tip: El agua demasiado caliente matará la levadura, mientras que el agua fría retrasará significativamente el proceso de fermentación.
  5. 5Mezclar los ingredientes
    Dos manos usando un batidor de metal para mezclar una masa húmeda dentro de un tazón de acero inoxidable.

    Remueve vigorosamente la harina, el agua, la levadura y el aceite hasta que comience a formarse una masa irregular. Asegúrate de que toda la harina seca se hidrate y se integre con los ingredientes húmedos.

    Tip: Mezclar bien en esta etapa hidrata la harina de manera uniforme, lo que facilita mucho el proceso de amasado.
  6. 6Amasar la masa
    Una persona amasando a mano una bola de masa para pizza dentro de un tazón de metal, con palillos de madera descansando en el borde.

    Junta la mezcla irregular y comienza a amasar la masa a mano directamente dentro del tazón. Amásala un poco hasta que se convierta en una bola cohesiva, preparándola para la etapa de fermentación.

    Tip: La masa puede parecer un poco áspera al principio, pero se suavizará y desarrollará una textura mucho mejor después de reposar y fermentar.
  7. 7Desgasificar la masa
    Manos presionando hacia abajo una bola de masa de pizza suave y fermentada dentro de un tazón de metal cubierto con papel film.

    Una vez que la masa de pizza haya terminado de fermentar y se haya expandido visiblemente, presiona suavemente la superficie lisa mientras aún está en el tazón. Esto ayuda a liberar el aire acumulado y relaja el gluten antes de darle forma.

    Tip: Si la masa se siente pegajosa, engrasa o enharina ligeramente tus manos antes de presionarla para evitar que se rompa.
  8. 8Dividir la masa
    Dos manos tirando y partiendo un trozo grande de masa cruda de pizza en dos mitades más pequeñas.

    Saca la masa fermentada y rómpela con cuidado en dos porciones más pequeñas del mismo tamaño. Como la receta total usa 250 gramos de harina, esta cantidad de masa rinde perfectamente para dos pizzas individuales en sartén.

    Tip: Intenta dividir las porciones de manera uniforme para que ambas pizzas tengan el mismo grosor y se cocinen al mismo ritmo.
  9. 9Engrasar la sartén
    Vertiendo aceite de oliva de una botella verde en una sartén antiadherente negra y fría, mientras se sostiene una porción de masa de pizza en la otra mano.

    Antes de colocar la masa, vierte un buen chorrito de aceite de oliva directamente sobre la superficie de una sartén antiadherente fría. Comenzar con una sartén fría hace que sea más fácil manipular y estirar la masa, mientras que el aceite asegura que la base se fría y quede crujiente.

    Tip: No enciendas el fuego todavía. Trabajar en una sartén fría evita que la masa se encoja al darle forma.
  10. 10Estirar la masa
    Manos presionando y estirando un trozo de masa cruda de pizza hacia los bordes de una sartén negra fría.

    Coloca una porción de la masa dividida en la sartén engrasada. Usa los dedos y las palmas de las manos para presionar y estirar suavemente la masa hacia afuera, aplanándola hasta que cubra toda la superficie del fondo de la sartén de manera uniforme.

    Tip: Si la masa sigue encogiéndose hacia el centro, déjala reposar durante unos 5 minutos para que el gluten se relaje y vuelve a intentar estirarla.
  11. 11Añadir la salsa de pizza
    Usando el dorso de una cuchara de metal para extender una rica salsa roja de manera uniforme sobre una base de masa de pizza cruda en una sartén.

    Pon una cantidad generosa de salsa roja espesa en el centro de la masa estirada. Usa el dorso de la cuchara para extender la salsa de manera uniforme hacia afuera en movimientos circulares, dejando un pequeño borde sin cubrir alrededor para la corteza.

    Tip: Ten cuidado de no sobrecargar el centro con demasiada salsa, ya que esto puede apelmazar la masa y hacer que quede blanda durante la cocción.
  12. 12Colocar las anchoas
    Usando unas pinzas para colocar anchoas enteras en lata sobre la salsa de pizza mientras se vierte un chorrito de aceite de la lata de anchoas.

    Coloca cuidadosamente los filetes de anchoa enteros sobre la capa de salsa. Puedes usar unas pinzas para espaciarlos uniformemente. Rocía un poco del sabroso aceite de oliva directamente de la lata de anchoas sobre la pizza para darle un toque extra de sabor umami.

    Tip: Las anchoas tienen un potente sabor salado, así que distribúyelas bien para asegurar un sabor equilibrado en cada bocado.
  13. 13Añadir el tocino
    Manos colocando pequeños trozos de tocino crudo sobre una masa de pizza cubierta con salsa roja y anchoas en una sartén.

    Coloca rodajas pequeñas y rectangulares de tocino crudo de manera uniforme por toda la pizza. El tocino soltará su grasa mientras se cocina, infundiendo la pizza con un delicioso sabor ahumado.

    Tip: Corta el tocino en trozos pequeños y finos para que se cocine por completo en la sartén.
  14. 14Espolvorear el queso
    Una persona con camisa a rayas añadiendo un puñado generoso de queso rallado sobre la pizza en la sartén.

    Espolvorea un puñado generoso de queso rallado uniformemente sobre todos los ingredientes. Asegúrate de que el queso llegue cerca de los bordes para crear una capa perfectamente derretida sobre el tocino y las anchoas.

    Tip: Puedes usar mozzarella para una textura elástica clásica o una mezcla de tus quesos para fundir favoritos.
  15. 15Rociar con aceite de oliva
    Una mano sosteniendo una botella de aceite de oliva, rociándolo sobre la pizza cruda cubierta de queso en una sartén negra.

    Termina de montar la pizza rociando un toque final de aceite de oliva sobre el queso. Esto ayuda a que el queso se derrita maravillosamente y añade un rico aroma afrutado al plato final.

    Tip: Un aceite de oliva virgen extra de buena calidad elevará el sabor de tu pizza en sartén.
  16. 16Tapar y cocinar
    Una mano colocando una tapa de vidrio sobre una sartén que contiene la pizza en una estufa de gas.

    Enciende la estufa a fuego medio-bajo y coloca una tapa de vidrio sobre la sartén para cubrir la pizza. Fríela lentamente hasta que la base esté crujiente y el queso de arriba esté completamente derretido.

    Tip: Usar una tapa de vidrio te permite controlar fácilmente cómo se derrite el queso sin perder calor.

Almacenamiento y Recalentado

Refrigerador
3 días
Guarda las porciones sobrantes en un recipiente hermético o envueltas firmemente en papel de aluminio.
Recalentado
3–5 min
Recalienta en una sartén seca a fuego medio-bajo hasta que la base vuelva a estar crujiente y el queso se derrita de nuevo.

Quemar Calorías

Correr
~1 hora y 10 minutos a trote ligero (~9 kmh).
Bádminton
~1 hora y 20 minutos de juego enérgico.
Limpieza del hogar
~2 horas y 35 minutos continuos de tareas domésticas.

Preguntas Frecuentes

Sí, puedes sustituirla por una cantidad igual de levadura instantánea. Se puede mezclar directamente con la harina sin necesidad de hacer cambios en la receta.
Esto suele ocurrir si se aplica demasiada salsa o si la masa se deja muy gruesa en el centro. Asegúrate de estirar la masa de manera uniforme y no te excedas con los ingredientes húmedos.
No, como la pizza se cocina lentamente a fuego medio-bajo y con tapa, las tiras finas y pequeñas de tocino crudo soltarán su grasa y se cocinarán por completo.
No ratings yet

¿Cómo valorarías esta receta?