Pissaladière auténtica (Focaccia francesa de cebolla
anchoas)
Viaja al sur de Francia con esta clásica Pissaladière. Una deliciosa combinación de cebollas caramelizadas, anchoas saladas y aceitunas negras sobre una base crujiente.
La Pissaladière es un plato emblemático de la Riviera Francesa, a menudo considerada la prima nizarda de la pizza. Lo que realmente la distingue es el pissalat, una pasta tradicional de anchoas y sardinas que aporta una profundidad de umami excepcional a la mermelada de cebolla. Es el bocado perfecto para disfrutar de los sabores intensos, salados y dulces que evocan la calidez de un verano mediterráneo.
Ingredientes
- 2 large cebollas blancas
- 2 tbsp aceite de oliva (y un poco más para pincelar)
- 1 handful ramas de tomillo fresco
- 8 fillets anchoas en aceite
- 4 fillets sardinas en conserva, sin espinas
- 1 batch masa de pizza preparada
- 12–16 fillets anchoas enteras para la cobertura
- 15–20 aceitunas negras enteras, deshuesadas
- to taste sal
Instrucciones
- 1Cortar las cebollas

Pela las cebollas blancas y utiliza un cuchillo de chef afilado para cortarlas en tiras finas. Mantén los cortes uniformes para que se cocinen de manera homogénea y alcancen la consistencia adecuada.
Tip: Un cuchillo bien afilado reduce la liberación de jugos de la cebolla, lo que ayuda a evitar que los ojos lloren. - 2Calentar el aceite de oliva

Coloca una olla de fondo pesado al fuego medio. Añade dos cucharadas de aceite de oliva y deja que se caliente suavemente.
Tip: Usar un aceite de oliva de buena calidad proporciona la base de sabor mediterráneo esencial para este plato. - 3Añadir las cebollas

Una vez que el aceite esté caliente, incorpora todas las cebollas laminadas a la olla. El objetivo es que suden y se ablanden sin que se doren demasiado rápido.
Tip: Si la olla chisporrotea con mucha fuerza al añadir las cebollas, baja un poco el fuego para favorecer una cocción lenta. - 4Cocinar a fuego lento con tomillo

Añade las ramas de tomillo fresco a las cebollas y remueve bien para que todo se impregne con el aceite. Reduce el fuego a medio-bajo y deja que la mezcla se cocine lentamente durante al menos treinta minutos, removiendo de vez en cuando.
Tip: Si las cebollas empiezan a pegarse al fondo o parecen muy secas durante la cocción, añade un chorrito de agua para evitar que se quemen. - 5Picar las anchoas

Mientras las cebollas se cocinan, prepara la pasta de pescado salado conocida como pissalat. Pica muy finamente los filetes de anchoa en aceite hasta obtener una pasta gruesa.
Tip: Las anchoas en aceite son más suaves y fáciles de machacar que las conservadas en sal, y aportan un sabor umami muy rico. - 6Preparar las sardinas

Asegúrate de que las sardinas no tengan espinas y pícalas en la tabla. Después las machacaremos junto con las anchoas para completar la pasta de pescado.
Tip: Si las sardinas en conserva tienen espinas, abre los filetes con cuidado y retira la espina central antes de picarlas. - 7Machacar la pasta de pescado

Coloca las anchoas y las sardinas picadas en un bol. Utiliza un tenedor para machacarlas a conciencia hasta conseguir una pasta suave y uniforme: el famoso pissalat.
Tip: Si el pescado está muy seco, añade unas gotas de aceite de oliva para ayudar a que la pasta ligue mejor. - 8Retirar las ramas de tomillo

Cuando las cebollas estén muy suaves y translúcidas, apaga el fuego. Usa unas pinzas para retirar todas las ramas de tomillo, dejando solo el sabor infundido en las cebollas.
Tip: Cuenta las ramas de tomillo que añades al principio para saber exactamente cuántas tienes que retirar al final. - 9Añadir el pissalat

Añade dos cucharadas generosas de tu pissalat casero directamente a la olla con las cebollas dulces y caramelizadas.
Tip: El pissalat es bastante salado por naturaleza, así que espera a mezclarlo todo antes de añadir sal adicional. - 10Mezclar la salsa de cebolla

Con una cuchara, integra bien la pasta de pescado con las cebollas cocinadas. Asegúrate de que el pissalat se distribuya de forma uniforme para que cada bocado tenga ese sabor característico.
Tip: Mezcla con suavidad para no deshacer demasiado la textura de las cebollas tiernas. - 11Sazonar al gusto

Una vez integrado el pissalat, termina la salsa con un toque de sal recién molida. Prueba la mezcla con cuidado antes de añadirla, ya que el pescado aporta mucha salinidad.
Tip: Prueba siempre antes de salar. Como las anchoas y las sardinas ya tienen un alto contenido en sodio, es posible que necesites muy poca sal. - 12Extender la mezcla sobre la masa

Extiende la mezcla de cebolla y pissalat sobre la masa de pizza preparada. Aplica una capa generosa y gruesa, dejando un pequeño borde libre en los extremos.
Tip: Si la mezcla de cebolla parece tener demasiado líquido, drena un poco del exceso de aceite antes de extenderla para evitar que la masa se humedezca. - 13Colocar las anchoas

Coloca los filetes de anchoa enteros sobre la cebolla formando un patrón de diamantes o rombos. Presiónalos ligeramente para que se asienten bien. Este diseño es el sello distintivo de la Pissaladière clásica.
Tip: Si usas anchoas en salazón en lugar de en aceite, asegúrate de enjuagarlas y remojarlas previamente para eliminar el exceso de sal. - 14Añadir las aceitunas negras

Coloca una aceituna negra en el centro de cada rombo creado por las anchoas. Las aceitunas aportan un contraste visual oscuro y un sabor terroso que equilibra el dulzor de la cebolla.
Tip: Usa aceitunas deshuesadas para que sea más cómodo y seguro disfrutar del plato terminado. - 15Hornear la Pissaladière

Introduce la bandeja en el horno precalentado a 210°C (410°F). Hornea entre 15 y 20 minutos, o hasta que los bordes de la masa estén hinchados, crujientes y dorados.
Tip: Vigila el horno durante los últimos 5 minutos, ya que las temperaturas pueden variar y queremos evitar que los bordes se quemen. - 16Pincelar con aceite de oliva

Nada más sacar la Pissaladière del horno, usa un pincel de cocina para aplicar un poco de aceite de oliva de calidad por encima. Este toque final aporta un brillo apetitoso y un aroma fresco a la masa caliente.
Tip: Aplica el aceite mientras la masa aún esté muy caliente para que absorba mejor todo el sabor.