Auténtica pizza italiana 100% biga
salsa de carne
Domina el arte de la pizza estilo napolitano en casa usando un prefermento biga de larga fermentación para un borde ligero y una rica salsa de carne.
El secreto de una masa de nivel mundial está en la biga, un prefermento tradicional italiano que aporta una profundidad de sabor inigualable y una estructura alveolar perfecta. Con este método 100% biga, lograrás la elasticidad y el alveolado profesionales incluso en un horno doméstico estándar. Combinada con una sabrosa salsa de carne y una mezcla de tres quesos, esta receta representa el estándar de oro del confort italiano hecho en casa.
Ingredientes
- 500 g harina de fuerza o harina Tipo 00
- 250 ml agua (para la biga)
- 3 g levadura seca
- 150 ml agua (para la masa final)
- 10 g sal marina
- 1 tbsp aceite de oliva virgen extra
- 200 g salsa de tomate con carne
- 150 g queso mozzarella rallado
- 50 g queso cheddar
- 50 g mozzarella fresca
- 4 salchichas, cortadas en rodajas
- 6 tomates cherry, cortados por la mitad
- optional hojas de albahaca fresca
- to taste aceite de oliva extra para rociar al gusto
Instrucciones
- 1Preparar el prefermento biga

Disuelve la levadura en el agua y viértela sobre la harina. Usa una espátula para mezclar los ingredientes hasta obtener una textura deshilachada y con grumos, sin que quede harina seca. Esta biga servirá como la base fermentada de tu masa de pizza.
Tip: No trabajes demasiado la mezcla en esta etapa; solo debes asegurarte de que toda la harina se hidrate antes de comenzar el largo proceso de fermentación. - 2Pasar la biga a la batidora

Una vez que la biga haya fermentado a temperatura ambiente y luego haya reposado en el refrigerador durante al menos 24 horas, corta la masa fría y porosa en trozos pequeños. Coloca estos trozos en el bol de la batidora para comenzar con la preparación de la masa final.
Tip: Cortar la biga en trozos pequeños ayuda a que se incorpore de manera más uniforme y rápida con el agua adicional en la batidora. - 3Verificar el desarrollo del gluten

Cuando la masa esté mezclada y quede suave, realiza la prueba de la ventana. Toma un trozo pequeño de masa y estíralo suavemente con los dedos; debe quedar extremadamente elástico y permitir ver a través de él sin romperse.
Tip: Si la masa se rompe rápidamente, continúa amasando durante unos minutos más para fortalecer la red de gluten. - 4Añadir aceite de oliva para el dorado

Después de que el agua se absorba por completo y la masa esté suave, añade una pequeña cantidad de aceite de oliva. El aceite ayuda a que la masa consiga un hermoso dorado crujiente al exponerse al calor intenso del horno.
Tip: Añade el aceite despacio mientras la batidora está en marcha para asegurar que se emulsione por completo en la masa en lugar de solo cubrir la superficie. - 5Primer levado

Con las manos húmedas, dales forma redonda a toda la masa hasta obtener una bola lisa y firme. Colócala en una bandeja o contenedor y déjala levar a unos 28°C durante media hora para que el gluten se relaje.
Tip: Usar las manos húmedas evita que esta masa de alta hidratación se te pegue a la piel, facilitando mucho su manejo. - 6Porcionar y dar tensión a la masa

Divide la masa principal en cuatro porciones iguales. Utiliza una rasqueta de cocina para mayor precisión y mete los bordes de cada porción hacia abajo para crear tensión superficial, formando cuatro bolas lisas listas para su levado final.
Tip: Si no vas a hornear de inmediato, estas bolas individuales pueden guardarse en el refrigerador por 24 horas para desarrollar un sabor fermentado más profundo y complejo. - 7Dar forma a la base de la pizza

Coloca la bola de masa fermentada sobre una superficie bien enharinada. Usa las yemas de los dedos para presionar firmemente el centro de la masa, empujando el aire hacia afuera para crear un borde definido y esponjoso. Esta técnica, conocida como formar el cornicione, garantiza un borde ligero mientras mantiene fina la base.
Tip: Evita presionar o tocar el borde exterior; debes conservar las burbujas de aire en su interior para que suba mejor en el horno. - 8Estirar la masa

Levanta suavemente la masa ya moldeada y colócala sobre el dorso de tus manos. Gira y estira la masa con cuidado hacia afuera, aprovechando el propio peso de la masa para expandir la base hasta alcanzar un diámetro de 20 a 25 centímetros. El centro debe quedar tan fino que sea casi translúcido sin llegar a romperse.
Tip: Si la masa está demasiado elástica y se encoge de nuevo, déjala reposar durante 5 minutos para que el gluten se relaje antes de volver a estirarla. - 9Extender la salsa de carne

Sirve una porción generosa de la salsa de carne preparada en el centro de la base de pizza estirada. Usa el dorso de una cuchara para extender la salsa en espiral hacia los bordes, logrando una capa uniforme pero dejando limpio el borde exterior.
Tip: Aplica una capa fina de salsa; un exceso puede humedecer la masa e impedir que quede crujiente en el horno. - 10Añadir los ingredientes de carne

Coloca las rodajas de salchicha de manera uniforme sobre la base con salsa. Distribúyelas bien para asegurar que cada porción de la pizza terminada tenga un equilibrio perfecto entre la carne y la salsa.
Tip: Puedes cortar los ingredientes en trozos más pequeños si prefieres una presentación más rústica y una mordida más fácil. - 11Colocar la mezcla de quesos

Espolvorea una mezcla generosa de queso mozzarella y cheddar rallados sobre la carne. Esta combinación aporta la elasticidad clásica de la mozzarella y el sabor intenso del cheddar para un fundido perfecto.
Tip: Para obtener los mejores resultados, combina mozzarella para la elasticidad, cheddar para el sabor y un poco de mozzarella fresca para darle cremosidad. - 12Hornear a alta temperatura

Desliza la pizza sobre la piedra precalentada. El horno debe estar a su temperatura máxima absoluta; el choque térmico es lo que genera un borde esponjoso y las hermosas manchas oscuras en la base.
Tip: Si la masa se pega a la pala, levanta ligeramente un borde y sopla un poco de aire por debajo o añade un toque de harina antes de deslizarla. - 13Vigilar el volumen y el dorado

Hornea la pizza entre 10 y 15 minutos. Observa cómo los bordes suben rápidamente formando una corteza aireada y el queso empieza a burbujear. La pizza estará lista cuando el borde tenga motas oscuras y el queso esté derretido y dorado. Al retirarla del fuego, notarás su sonido crujiente.
Tip: No abras la puerta del horno muy seguido durante la cocción, ya que esto baja la temperatura e impide que el borde suba correctamente.