Pizza napolitana al pesto
burrata, jamón serrano y nueces
Una pizza napolitana artesanal con base de pesto verde vibrante, cremosa burrata, finas lonchas de jamón serrano y un toque crujiente de nueces.
Este giro moderno a la pizza napolitana sustituye la salsa de tomate tradicional por una base de pesto verde vibrante y herbáceo. Al salir del horno, se corona con cremosa burrata, sabroso jamón serrano italiano, tomates cherry y nueces trituradas, logrando un equilibrio perfecto entre sabores ricos, tostados y frescos sobre una masa ligera y alveolada.
Ingredientes
- 1 ball masa de pizza fermentada
- 3 tbsp salsa de pesto verde
- 100 g queso blanco fresco
- 50 g tomates cherry
- 50 g jamón serrano
- 1 ball queso burrata
- 20 g nueces
- 15 g queso parmesano
- to taste hojas de albahaca fresca
- to taste sémola de maíz
Instrucciones
- 1Porcionar la masa de pizza

Saca una bola de masa de pizza fermentada del recipiente y colócala sobre una encimera espolvoreada generosamente con sémola de maíz.
Tip: Usa una rasqueta para levantar la masa fácilmente sin dañar su delicada estructura. - 2Estirar la masa

Utiliza las manos para presionar y estirar con suavidad los bordes del círculo de masa sobre la encimera con sémola, preservando la corteza aireada.
Tip: Presiona desde el centro hacia afuera para desplazar las burbujas de aire hacia el borde exterior de la corteza. - 3Blanquear las hojas verdes

Sumerge las hojas verdes frescas en una olla con agua hirviendo usando un colador de alambre durante un instante, luego retíralas para pasarlas a una licuadora.
Tip: El blanqueado realza el color verde brillante y elimina cualquier amargor crudo antes de licuar. - 4Cortar el queso

Coloca el queso en una tabla de cortar de madera y trocéalo en pedazos más pequeños con un cuchillo afilado. Pásalos directamente al vaso de la licuadora para preparar la base de pesto.
Tip: Trocea el queso en porciones relativamente uniformes para que se mezcle de forma homogénea con el resto de ingredientes. - 5Verter la salsa de pesto

Vierte la salsa de pesto verde recién licuada de forma fluida desde la licuadora a un tarro de cristal limpio. Asegúrate de transferir toda la salsa para montar la pizza adecuadamente.
Tip: Usa una espátula para rebañar los lados de la licuadora y no desperdiciar nada de pesto fresco. - 6Aplicar la base de pesto

Coloca cucharadas de pesto verde fresco en el centro de la masa estirada y repártelo de manera uniforme por toda la superficie.
Tip: Deja un pequeño margen libre en los bordes para formar una corteza inflada y dorada durante el horneado. - 7Añadir el queso fresco

Desmenuza trozos de queso blanco fresco con las manos y distribúyelos uniformemente sobre la capa de pesto verde extendida en la masa cruda.
Tip: Desmenuzar el queso a mano ayuda a que se funda de manera más uniforme al hornear en comparación con cortarlo en lonchas. - 8Incorporar los tomates cherry

Toma los tomates cherry cortados por la mitad y colócalos estratégicamente sobre la pizza, encima de la capa de queso y pesto.
Tip: Presiona los tomates ligeramente contra el queso para que se mantengan en su sitio al trasladar la pizza. - 9Llevar la pizza al horno

Desliza con cuidado la pizza completamente montada desde la pala metálica hacia el interior del horno caliente para proceder al horneado.
Tip: Asegúrate de que haya suficiente sémola o harina en la pala para que la masa se deslice sin contratiempos. - 10Añadir verduras frescas y nueces

Espolvorea hojas verdes frescas y trozos de nueces trituradas de forma homogénea sobre la pizza ya horneada para aportar un toque crujiente y terroso.
Tip: Distribuye las nueces por toda la superficie para que cada porción disfrute de un equilibrio perfecto de texturas. - 11Afeitar queso sobre la pizza

Utiliza un pelador de verduras para cortar virutas delicadas de queso fresco directamente sobre la pizza acabada justo antes de servir, aportando un toque final sabroso.
Tip: Sostén el pelador con firmeza y aplica una presión suave para obtener tiras de queso anchas y delgadas.