Curry Sedoso de Pollo y Quimbombó
Pasta y Pimientos Asados
Este vibrante curry de pollo utiliza quimbombó como espesante natural para crear una salsa sedosa. Servido con pasta ancha y pimientos asados, es un plato único.
Aunque servir curry sobre pasta puede parecer inusual, los fideos anchos son el lienzo perfecto para esta salsa de tomate profundamente sabrosa. El secreto reside en el quimbombó fresco, cuyo mucílago natural espesa el guiso hasta lograr una consistencia lujosa sin depender de harinas. Acompañado del toque ahumado y agridulce de los pimientos asados, este plato equilibra calidez y frescura de forma magistral.
Ingredientes
- 500 g pechuga de pollo
- 200 g quimbombó fresco (okra)
- 1 medium cebolla roja
- 3 cloves ajo
- 100 g setas shiitake
- 1 large patata amarilla
- 1 medium zanahoria
- 2 medium tomates
- 100 g tomates cherry
- 1 tbsp pasta de tomate
- 1–2 blocks roux de curry japonés
- 2 whole pimientos verdes
- 300 g pasta larga y ancha
- 1 tbsp maicena
- 3 tbsp vinagre
- 1 tbsp azúcar
- 1 splash leche
- to taste sal y pimienta negra
- 2 tbsp aceite vegetal
Instrucciones
- 1Cortar la cebolla roja

Coloca la cebolla roja sobre una tabla de cortar y córtala en tiras finas. Estas se saltearán más tarde para crear una base aromática y llena de sabor para la salsa del curry.
Tip: Usar un cuchillo bien afilado facilita el corte de la cebolla y reduce la irritación en los ojos. - 2Trocear las patatas

Corta las patatas peladas en trozos gruesos y uniformes. Como el quimbombó actuará como espesante natural, no necesitaremos usar demasiada patata para lograr una textura rica y densa.
Tip: Intenta que los trozos de patata tengan un tamaño similar para que se cocinen de forma uniforme en el guiso. - 3Preparar el quimbombó

Retira los extremos y corta el quimbombó de forma transversal en rodajas gruesas. El mucílago natural del interior servirá para espesar el curry, dándole una consistencia sedosa.
Tip: Mantén las rodajas algo gruesas para que conserven su forma y no se deshagan por completo durante la cocción. - 4Cortar el pollo en dados

Corta la pechuga de pollo en dados uniformes del tamaño de un bocado. Cortarlos de forma regular asegura que la carne se cocine al mismo tiempo y se mantenga tierna.
Tip: Congelar ligeramente el pollo durante unos 15 minutos antes de cortarlo facilita obtener cortes limpios y precisos. - 5Marinar el pollo

Pasa el pollo a un bol de cristal. Añade una pizca de sal, pimienta negra, maicena y un chorrito de aceite. Mezcla bien hasta que cada trozo de pollo esté uniformemente cubierto.
Tip: La combinación de maicena y aceite ayuda a sellar la humedad dentro del pollo, manteniéndolo jugoso tras el paso por la sartén. - 6Saltear el quimbombó

Calienta un poco de aceite en una sartén y añade el quimbombó. Fríelo ligeramente solo hasta que los bordes del corte se sellen. Esto ayuda a mantener las semillas intactas antes de incorporarlo al curry.
Tip: No cocines demasiado el quimbombó ahora; solo buscamos un sellado rápido antes de que termine de cocerse en el guiso. - 7Sellar el pollo

Añade el pollo marinado a la sartén. Cocina a fuego medio-alto hasta que el exterior esté ligeramente dorado. No es necesario cocinarlo del todo, ya que terminará de hacerse en la salsa. Retira y reserva.
Tip: Sellar el pollo ayuda a retener sus jugos y deja restos sabrosos en la sartén que enriquecerán la salsa. - 8Sofreír los aromáticos

En la misma sartén, añade la cebolla y el ajo picado con una pizca de sal y pimienta. Saltea a fuego medio hasta que la cebolla se ablande y desprenda su aroma.
Tip: Cocinar los aromáticos en el aceite residual del pollo incorpora esos sabores intensos a la base del plato. - 9Añadir las verduras

Cuando la cebolla esté tierna, incorpora las setas shiitake, las patatas y las zanahorias. Saltea brevemente para que las verduras se impregnen del aceite aromatizado.
Tip: Saltear las verduras de raíz antes de añadir líquido ayuda a que mantengan mejor su forma durante la cocción lenta. - 10Incorporar tomate y curry

Añade los tomates troceados, la pasta de tomate y la pastilla de curry. Cocina todo junto hasta que los tomates se deshagan, soltando sus jugos para formar la base de sabor del curry.
Tip: La pasta de tomate aporta una profundidad de sabor concentrada y un color rojizo muy apetecible. - 11Verter el agua caliente

Una vez integrados los tomates y el curry, vierte suficiente agua hirviendo para crear la salsa. Ajusta de sal y, si lo deseas, añade pimentón o soja para un color más intenso. Tapa y cocina hasta que las patatas estén tiernas.
Tip: Usar agua hirviendo mantiene la temperatura de cocción constante y acelera el proceso del guiso. - 12Cocer la pasta

Mientras el curry hierve a fuego lento, pon a hervir otra olla con agua. Añade la pasta ancha y cocínala según las instrucciones del paquete hasta que esté a tu gusto.
Tip: Sala el agua generosamente; debe saber a mar. Es la única oportunidad de darle sabor a la pasta en sí misma. - 13Asar los pimientos verdes

Mientras el curry se cocina, sujeta los pimientos verdes con pinzas sobre la llama abierta del gas. Ásalos girándolos de vez en cuando hasta que la piel esté ampollada y carbonizada por todos lados.
Tip: Asar los pimientos aporta un aroma ahumado fantástico y suaviza su textura antes de marinarlos. - 14Marinar los pimientos asados

Corta los pimientos asados con unas tijeras en un bol pequeño. Déjalos macerar en una mezcla de vinagre, azúcar y sal. Reposar en este líquido les permite absorber sabores vibrantes que contrastarán con la riqueza del curry.
Tip: Marinar los pimientos mientras aún están calientes permite que absorban el aliño agridulce de manera mucho más eficaz. - 15Reincorporar el pollo

Cuando las patatas estén tiernas y la salsa haya espesado, devuelve el pollo a la olla. Remueve suavemente para que se impregne bien de la salsa de curry y se caliente por completo.
Tip: Añadir el pollo al final del proceso garantiza que se mantenga increíblemente tierno y evita que se reseque. - 16Finalizar con leche

Añade un chorrito de leche al curry hirviendo junto con el quimbombó salteado y los tomates cherry. La leche suavizará la salsa, haciéndola extremadamente rica, sedosa y equilibrada.
Tip: La leche suaviza la acidez del tomate y el picante de las especias, creando un perfil de sabor más cremoso.