Penne con Tomate, Carne Picada
Queso Fundido
Una comida reconfortante y rápida en una sola sartén con pasta penne, una rica salsa de tomates maduros y carne picada, terminada con queso fundido.
Este plato de pasta profundamente reconfortante aprovecha el sabor dulce y jugoso de los tomates de Xinjiang madurados al sol para elevar una cena sencilla entre semana. La combinación de carne de cerdo, tomates vibrantes y una capa de queso derretido crea un perfil de sabor irresistible para todos. Es una receta adaptable y satisfactoria que utiliza ingredientes básicos de la despensa en cuestión de minutos.
Ingredientes
- 250 g pasta penne (o macarrones)
- 1 tbsp aceite de cocina
- 3 cloves dientes de ajo, picados
- 200 g cerdo picado (o pechuga de pollo)
- 1 can (400g) tomates troceados en lata
- 1 tsp sal
- 1 pinch pimienta negra
- 3-4 slices queso fundido en lonchas
- 1 tbsp perejil fresco picado
Instrucciones
- 1Hervir la pasta

Pon a hervir una olla con agua. Vierte la pasta penne seca y cocínala siguiendo las instrucciones del paquete hasta que alcance la textura deseada. Hervir la pasta por separado garantiza que esté lista para integrarse rápidamente a la salsa sin pasarse de cocción.
Tip: Añade una pizca generosa de sal al agua hirviendo antes de echar la pasta para sazonarla desde el interior. - 2Escurrir y reservar

Una vez que la pasta esté cocida y tierna, usa una espumadera o un colador para sacarla del agua. Pasa la pasta escurrida a un bol y resérvala mientras comienzas a preparar la salsa de carne.
Tip: Puedes rociar unas gotas de aceite sobre la pasta escurrida y mezclarla ligeramente para evitar que se pegue mientras se enfría. - 3Sofreír el ajo

Calienta un poco de aceite en una sartén amplia a fuego medio. Añade el ajo picado y saltéalo con una espátula durante un minuto hasta que esté muy fragante y empiece a tomar un color ligeramente dorado.
Tip: Mantén el fuego moderado y remueve constantemente; el ajo se quema rápido y puede dejar un sabor amargo si se cocina de más. - 4Dorar la carne picada

Añade el cerdo picado a la sartén con el ajo fragante. Saltea continuamente, desmenuzando la carne con la espátula, hasta que esté bien cocida y ya no se vea rosada. La pechuga de pollo picada es una excelente alternativa si buscas algo más ligero.
Tip: Deja que la carne repose sin moverla unos instantes al echarla a la sartén para que se dore y desarrolle una costra sabrosa antes de remover. - 5Añadir los tomates

Vierte los tomates troceados en conserva directamente sobre la carne cocida. El uso de tomates de calidad y madurados al sol aporta un dulzor natural superior a los de invernadero, creando la base perfecta para tu salsa.
Tip: Si usas tomates enteros en conserva, utiliza el borde de la espátula para trocearlos directamente en la sartén mientras se cocinan. - 6Cocinar la salsa a fuego lento

Mezcla bien los tomates con la carne. Deja que la mezcla hierva a fuego lento durante unos minutos para que los sabores se integren y se reduzca hasta obtener una salsa de carne espesa y de color rojo vibrante.
Tip: Si la salsa se reduce demasiado rápido y parece seca, añade un chorrito del agua almidonada de la pasta para ligarla de nuevo. - 7Salpimentar la salsa

Cuando los tomates se hayan deshecho en una salsa rica junto con la carne, sazona con sal y pimienta negra recién molida. Remueve bien para que los condimentos se distribuyan uniformemente.
Tip: La pimienta negra recién molida ofrece un aroma mucho más intenso y fresco que la pimienta ya molida de bote. - 8Incorporar la pasta

Vierte con cuidado la pasta penne reservada en la sartén con la salsa hirviendo. Asegúrate de añadirla toda para que los tubos empiecen a absorber los sabores sabrosos de la salsa.
Tip: Las pastas tubulares con estrías, como el penne, son ideales porque ayudan a que la salsa de carne se adhiera perfectamente en cada bocado. - 9Mezclar y decorar

Usa una espátula para mezclar suavemente la pasta con la salsa hasta que esté bien cubierta. Apaga el fuego y coloca las lonchas de queso encima junto con el perejil fresco picado, permitiendo que el calor residual funda el queso antes de servir.
Tip: Mezclar la pasta directamente en la sartén garantiza un sabor uniforme, mientras que el queso fundido aporta un acabado cremoso y lujoso.