Fusilli con Tomate
Bacon
Un plato de pasta reconfortante y sabroso que combina fusilli con bacon crujiente, tomates frescos y una ligera salsa de hierbas aromáticas.
Este fusilli con tomate y bacon es la solución ideal para una comida rápida pero llena de sabor. Al combinar la grasa sabrosa del bacon con la frescura de los tomates, se crea una salsa rústica y deliciosa que se adhiere perfectamente a los espirales de la pasta. Es un plato satisfactorio que lleva sabores simples de estilo mediterráneo a tu mesa entre semana con el mínimo esfuerzo.
Ingredientes
- 200 g pasta fusilli
- 100 g bacon o jamón
- 2 large tomates frescos
- 1/2 cebolla
- 2 tbsp salsa de tomate
- 1 tbsp aceite de cocina
- 1/4 cup agua
- 1/4 cup queso rallado
- to taste sal
- to taste hierbas y condimentos
Instrucciones
- 1Cortar la proteína

Coloca el jamón o el bacon en una tabla de cortar de madera limpia. Con un cuchillo afilado, corta cuidadosamente la proteína en trozos uniformes del tamaño de un bocado que sean fáciles de incorporar al plato de pasta.
Tip: Mantén tu cuchillo afilado para asegurar cortes limpios y uniformes sin desgarrar la carne. - 2Cuartear el tomate

Coloca un tomate fresco y maduro en la tabla de cortar. Córtalo en cuartos limpios, asegurándote de que los trozos estén listos para la siguiente etapa del proceso de cocción.
Tip: Usa un cuchillo de sierra para cortar los tomates fácilmente sin aplastarlos. - 3Hervir la pasta

Añade la pasta fusilli en la olla eléctrica blanca llena de agua con un poco de aceite. El aceite ayuda a evitar que la pasta se pegue mientras se cocina.
Tip: Añadir una pizca de sal al agua realzará el sabor de la pasta mientras se cocina. - 4Cocer el tomate al vapor

Coloca un tomate fresco entero en la cesta de vapor situada sobre tu olla eléctrica. Cocinar el tomate al vapor lo ablandará, facilitando su preparación posterior.
Tip: El vapor preserva mejor el dulzor natural y la textura del tomate que el hervor. - 5Picar el tomate al vapor

Una vez que el tomate esté cocido al vapor y blando, pásalo a la tabla de cortar de madera. Corta cuidadosamente el tomate al vapor en trozos pequeños del tamaño de un bocado para la salsa.
Tip: Ten cuidado al manipularlo, ya que el tomate estará caliente después de la cocción al vapor. - 6Saltear las cebollas

Vierte una pequeña cantidad de aceite de cocina en una sartén limpia a fuego medio. Una vez que el aceite esté caliente, añade las cebollas picadas y saltéalas hasta que estén blandas y fragantes.
Tip: Saltea las cebollas hasta que se vuelvan translúcidas para resaltar su dulzor natural. - 7Añadir bacon a las cebollas

Añade los trozos de bacon preparados en la sartén con las cebollas. Continúa cocinando a fuego medio hasta que el bacon esté ligeramente dorado y su grasa se haya fundido, infundiendo las cebollas con un sabor sabroso.
Tip: Mantén el fuego a nivel medio para asegurar que el bacon se dore lentamente sin quemar las cebollas. - 8Añadir los tomates

Añade los trozos de tomate recién cortados en la sartén. Usa palillos o una espátula para mezclar los tomates a fondo con el bacon y las cebollas, permitiendo que liberen sus jugos y comiencen a ablandarse.
Tip: Si los tomates están firmes, añade un chorrito de agua para ayudar a que se deshagan en una consistencia de salsa más rápido. - 9Incorporar salsa y líquido

Vierte la salsa roja directamente en la sartén, seguida de una medida de agua. Mezcla bien todos los ingredientes para crear una salsa cohesionada a base de tomate que recubrirá la pasta perfectamente.
Tip: Ajusta la cantidad de agua según prefieras que la salsa final quede más espesa o más ligera. - 10Añadir la pasta

Coloca suavemente la pasta fusilli previamente hervida en la sartén que contiene la salsa de tomate y bacon. Mezcla la pasta con cuidado para asegurar que cada espiral esté completamente recubierta con la salsa.
Tip: Asegúrate de que la pasta esté al dente antes de añadirla a la sartén para que mantenga su forma mientras se mezcla. - 11Decorar con queso

Termina el plato esparciendo uniformemente una cantidad generosa de queso rallado sobre la pasta caliente. Deja reposar un momento hasta que el queso comience a derretirse y unir todos los sabores.
Tip: Para lograr el mejor fundido, retira la sartén del fuego justo antes de añadir el queso.