Ensalada de Pasta Fría Italiana Clásica
Farfalle y Mozzarella
Una refrescante ensalada de pasta fría italiana con farfalle de lazo, jugosos tomates cherry, albahaca fresca, trozos de mozzarella y jamón, aliñada con aceite de oliva virgen extra.
Esta ensalada de pasta fría italiana clásica es el plato definitivo para el verano, combinando ingredientes sencillos y de alta calidad sin complicaciones. Con pasta farfalle al dente, tomates cherry dulces, albahaca aromática y mozzarella cremosa, ofrece sabores vibrantes sin resultar pesada ni grasienta. Es excepcionalmente reconfortante en los días cálidos y requiere un tiempo mínimo de cocina activa.
Ingredientes
- 250 g pasta farfalle
- 200 g tomates cherry
- 1 manojo hojas de albahaca fresca
- 50 g queso parmesano
- 150 g queso mozzarella
- 150 g jamón cocido
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 16 g sal
Instrucciones
- 1Cortar los tomates cherry

Coloca los tomates cherry en una tabla de cortar y córtalos por la mitad usando un cuchillo afilado. Esto los prepara para liberar sus jugos fácilmente al mezclarse con los demás ingredientes.
Tip: Utiliza un cuchillo de sierra o un cuchillo de cocinero muy afilado para cortar los tomates limpiamente sin aplastarlos. - 2Pasar los tomates cherry

Pasa los tomates cherry recién cortados a un bol de mezclas grande para empezar a montar la base de la ensalada de pasta fría.
Tip: Asegúrate de raspar la tabla de cortar para aprovechar todo el jugo fresco de los tomates. - 3Sazonar con sal

Espolvorea sal de manera uniforme sobre los tomates cherry partidos en el bol para ayudar a potenciar sus sabores naturales.
Tip: Sazonar los tomates con antelación les permite marinarse ligeramente en sus propios jugos. - 4Regar con aceite de oliva

Vierte aceite de oliva virgen extra directamente sobre los tomates cherry sazonados para construir la base del aliño.
Tip: Utiliza un aceite de oliva virgen extra de buena calidad para conseguir el mejor perfil de sabor. - 5Añadir albahaca fresca

Coloca hojas de albahaca fresca lavadas directamente encima de los tomates cherry con aceite en el bol de mezclas.
Tip: Desgarra ligeramente las hojas de albahaca con las manos si quieres liberar sus aceites aromáticos más rápido. - 6Rallar el queso parmesano

Ralla queso parmesano fresco sobre las hojas de albahaca y los tomates cherry utilizando un rallador microplane de mano.
Tip: El queso recién rallado se funde mucho mejor con el aceite templado y los jugos que las variedades ya pre-ralladas. - 7Mezclar los tomates, la albahaca y el queso

Toma el bol que contiene los tomates cherry partidos y las hojas de albahaca fresca, y añade a continuación el queso parmesano rallado. Utilizando un tenedor, remueve la mezcla con cuidado para repartir de forma homogénea el queso y cubrir los ingredientes con el aceite de oliva.
Tip: Remueve con suavidad para magullar la albahaca lo justo para liberar su aroma sin desgarrar las hojas por completo. - 8Cortar el queso mozzarella

Coloca un bloque de queso mozzarella fresco en una tabla de cortar y córtalo limpiamente en trozos del tamaño de un bocado usando un cuchillo de cocinero afilado.
Tip: Mantén los trozos de un tamaño uniforme para que se distribuyan de manera equilibrada por toda la ensalada de pasta fría. - 9Incorporar la mozzarella a la ensalada

Pasa los trozos de queso mozzarella fresco recién cortados directamente al bol grande que contiene la mezcla de tomate y albahaca, y luego dóblalos con cuidado para integrarlos.
Tip: Añade el queso con precaución para que los trozos blandos mantengan su forma y no se rompan. - 10Cortar y añadir el jamón

Corta el jamón en cubos o tiras limpias, luego incorpóralos directamente en el bol grande junto con los tomates, la albahaca y el queso mozzarella, mezclando todo a fondo.
Tip: Corta el jamón a un tamaño similar al de los trozos de mozzarella para conseguir una textura equilibrada en cada bocado. - 11Hervir el agua para la pasta

Lleva dos litros de agua a ebullición en una olla, y añade dieciséis gramos de sal para sazonar el agua correctamente antes de cocinar la pasta.
Tip: Salar el agua adecuadamente es fundamental, ya que al tratarse de un plato de pasta fría, la pasta necesita sabor desde el interior hacia fuera. - 12Hervir el agua para la pasta

Lleva una olla grande de agua a ebullición, añadiendo abundante sal para sazonar el agua de forma adecuada antes de cocinar la pasta.
Tip: Asegúrate de que el agua esté hirviendo a borbotones antes de añadir la sal y la pasta para conseguir la textura correcta. - 13Cocinar la pasta farfalle

Añade la pasta farfalle al agua hirviendo con sal y cocínala siguiendo las instrucciones del paquete hasta que esté al dente.
Tip: Remueve la pasta de vez en cuando durante el primer minuto para evitar que las piezas se peguen entre sí. - 14Añadir la pasta cocida

Saca la pasta farfalle recién cocida y viértela directamente en el bol grande que contiene los ingredientes de la ensalada previamente mezclados.
Tip: Asegúrate de añadir la pasta mientras esté templada para que absorba los sabores del aceite de oliva y de los demás ingredientes. - 15Combinar la pasta y la ensalada

Vierte la pasta farfalle recién cocida directamente en el bol de mezclas grande que contiene los ingredientes de la ensalada preparados con anterioridad.
Tip: Combinar la pasta mientras aún esté templada ayuda a que absorba mejor los sabores del aceite y los condimentos. - 16Regar con aceite de oliva

Riega generosamente con aceite de oliva virgen extra la pasta recién añadida y los ingredientes del bol para aportar riqueza y evitar que se peguen.
Tip: Utiliza aceite de oliva virgen extra de buena calidad, ya que es un componente de sabor principal en un plato de pasta fría.