Pasta con salmón en salsa blanca cremosa
albahaca fresca
Una salsa de crema con ajo envuelve la pasta y el salmón ahumado. Un plato casero listo en 30 minutos y equilibrado con albahaca.
Esta pasta con salmón en salsa blanca es un clásico reconfortante que equilibra la riqueza de la crema de leche con las notas frescas y aromáticas de la albahaca. El uso de salmón ahumado aporta un sabor profundo y sofisticado sin complicar la preparación del marisco. Es la cena rápida ideal para quienes disfrutan de la delicada combinación de una pasta sedosa con un pescado suculento.
Ingredientes
- 3 cloves dientes de ajo
- 1/2 cebolla morada
- 1 small bunch albahaca fresca
- 1 tbsp aceite de oliva
- 100 ml caldo de pollo
- 200 ml crema de leche
- 30 g mantequilla
- 2 tbsp queso en polvo o parmesano rallado
- to taste pimienta negra
- 200 g espaguetis o pasta larga
- 150 g salmón ahumado en lonchas
- to taste sal
Instrucciones
- 1Picar los dientes de ajo

Pela los dientes de ajo y pícalos lo más fino posible. Picar bien los aromáticos ayuda a distribuir el sabor del ajo de manera uniforme por toda la salsa, evitando trozos grandes y picantes.
Tip: Para pelar el ajo más fácilmente, aplasta ligeramente cada diente con el lado plano del cuchillo antes de picarlo. - 2Cortar la cebolla morada en cubos

Corta la cebolla morada en trozos pequeños y uniformes. La cebolla morada aporta un toque dulce y color a la base de la salsa cremosa. Un corte parejo asegura que se cocine de forma homogénea.
Tip: Deja la raíz de la cebolla intacta al cortarla; esto sirve como agarre y evita que las capas se deslicen mientras picas. - 3Picar la albahaca fresca

Junta las hojas de albahaca fresca formando un rollito apretado y pícalas finamente. Esto libera sus aceites aromáticos para que se integren a la perfección con la salsa de crema durante la cocción.
Tip: Usa un cuchillo muy afilado para picar la albahaca y evitar que las hojas se machaquen, lo que haría que se ennegrezcan y pierdan sabor. - 4Sofreír el ajo picado

Calienta una sartén a fuego medio-bajo con un chorrito de aceite de oliva. Añade el ajo picado y sofríelo suavemente hasta que suelte su aroma. Ten cuidado de no dorarlo ni quemarlo, ya que el ajo quemado amarga la salsa.
Tip: Si el ajo empieza a cambiar de color muy rápido, baja el fuego o levanta la sartén un momento del quemador para que se enfríe. - 5Añadir la cebolla picada

Agrega la cebolla morada a la sartén junto con el ajo sofrito. Remueve con frecuencia y cocina a fuego medio-bajo hasta que la cebolla esté blanda y translúcida, creando una base dulce y sabrosa.
Tip: Cocinar la cebolla despacio a fuego medio-bajo permite que sus azúcares naturales se caramelicen sin quemarse. - 6Añadir el caldo de pollo

Vierte el caldo de pollo en la sartén con la cebolla y el ajo sofritos. Remueve suavemente para integrar el líquido con los aromáticos, formando la base sabrosa para la salsa blanca cremosa.
Tip: Usar el caldo a temperatura ambiente ayuda a mantener estable la temperatura de la sartén para una cocción uniforme. - 7Verter la crema de leche

Vierte poco a poco la crema de leche en la sartén junto con las cebollas y el caldo. Mezcla con suavidad para combinar los líquidos y obtener una base tersa y rica para la salsa blanca.
Tip: Mantén el fuego medio-bajo para evitar que la crema se corte o hierva en exceso al integrarse con el caldo. - 8Agregar la albahaca picada

Incorpora la albahaca finamente picada a la salsa de crema que está hirviendo a fuego lento. Las hierbas frescas aportarán un toque brillante y aromático que equilibra la riqueza de los lácteos.
Tip: Reserva una pequeña cantidad de albahaca fresca para usarla como decoración colorida al emplatar el plato terminado. - 9Derretir la mantequilla

Añade un buen trozo de mantequilla a la salsa burbujeante. Al derretirse, se emulsionará con la crema, aportando una textura más sedosa y una riqueza profunda al perfil de sabor.
Tip: Usar mantequilla fría puede ayudar a crear un acabado ligeramente más brillante en la salsa que si se usa a temperatura ambiente. - 10Sazonar con queso

Ralla queso fresco o añade el queso en polvo directamente en la sartén. El queso se derretirá en la salsa, ayudando a espesarla y aportando un toque intenso y salado al plato.
Tip: Espera a que el queso se derrita por completo antes de añadir más sal, ya que el queso puede ser bastante salado de por sí. - 11Sazonar con pimienta negra

Termina la preparación de la salsa moliendo pimienta negra fresca sobre la mezcla. Ajusta la cantidad a tu gusto para dar un toque sutil de calor y un contraste terroso a la cremosidad.
Tip: La pimienta recién molida conserva mucho mejor sus aceites esenciales y aroma que las versiones ya molidas, mejorando el sabor de la salsa. - 12Combinar la pasta con la salsa

Pasa los espaguetis cocidos y escurridos a la sartén con la cremosa salsa de albahaca. Mezcla bien la pasta para asegurarte de que cada filamento quede cubierto de forma uniforme con la rica salsa antes de añadir el toque final.
Tip: Añade la pasta mientras aún esté bien caliente para ayudar a que la salsa se adhiera mejor a su superficie.