Linguine Cremosos
Beicon y Champiñones

Por CookFrames
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Disfruta de unos linguine aterciopelados con beicon ahumado y champiñones frescos. Una salsa de crema de inspiración francesa perfecta para noches acogedoras.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Inspirado en los días de estudiante en Francia, este plato es el consuelo definitivo para el frío. Al dorar el beicon y desglasar con vino blanco y caldo, la salsa adquiere una profundidad digna de restaurante. Es una comida rica, sabrosa y reconfortante diseñada para olvidar las preocupaciones bocado a bocado.

Un bocado irresistible de linguine bañados en crema con beicon crujiente y tiernos champiñones.
Un bocado irresistible de linguine bañados en crema con beicon crujiente y tiernos champiñones.
Preparación15 mins
Cocción25 mins
Total40 mins
Porciones2 raciones
DificultadFácil
Calorías950 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Cortar los champiñones
    Manos usando un cuchillo de chef para cortar champiñones blancos en cuartos sobre una tabla de madera.

    Limpia unos 240 gramos de champiñones blancos con un paño y usa un cuchillo afilado para cortarlos en cuartos sobre una tabla de madera.

    Tip: Evita lavar los champiñones bajo el grifo, ya que actúan como esponjas y absorberán demasiada humedad, lo que impedirá que se doren bien.
  2. 2Trocear el beicon
    Una persona cortando tiras gruesas de beicon en una tabla de madera con un cuchillo.

    Toma 5 lonchas de beicon y córtalas transversalmente en tiras uniformes. El beicon aportará el sabor ahumado y la grasa necesaria para cocinar el resto de ingredientes.

    Tip: Si el beicon está muy blando, mételo en el congelador unos 10 o 15 minutos para que endurezca y sea más fácil de cortar limpiamente.
  3. 3Dorar el beicon
    Deslizando tiras de beicon crudo desde una bandeja metálica a una sartén gris con aceite de oliva.

    Calienta un chorrito de aceite de oliva en un wok o sartén honda a fuego medio. Añade las tiras de beicon y fríelas suavemente hasta que estén crujientes y hayan soltado su grasa.

    Tip: Comienza con la sartén tibia para que la grasa se desprenda poco a poco sin quemar la carne de inmediato.
  4. 4Añadir los champiñones
    Vertiendo champiñones blancos troceados desde una bandeja metálica a un wok con el beicon cocinado.

    Una vez que el beicon esté dorado, añade los champiñones al wok. Saltea todo junto para que los champiñones absorban el rico sabor ahumado de la grasa del beicon.

    Tip: No amontones la sartén; los champiñones necesitan espacio para asarse y dorarse en lugar de cocinarse al vapor en su propio jugo.
  5. 5Salpimentar la mezcla
    Una mano sazonando champiñones salteados y beicon en un wok gris.

    Sazona la mezcla de champiñones y beicon con sal y pimienta negra recién molida. Continúa salteando hasta que los champiñones estén tiernos y luzcan un color dorado intenso.

    Tip: Espera a que los champiñones empiecen a tomar color antes de salarlos, ya que la sal extrae su humedad e impide la caramelización.
  6. 6Incorporar los aromáticos
    Vertiendo cebolla y ajo finamente picados desde un bol blanco sobre los champiñones y el beicon en el wok.

    Cuando los champiñones estén listos, añade media cebolla picada, 2 dientes de ajo picados y unas ramas de tomillo fresco. Saltea un minuto más hasta que ablanden y suelten su aroma.

    Tip: Mantén el fuego moderado al añadir el ajo para evitar que se queme, lo que daría un sabor amargo a la salsa.
  7. 7Cocer la pasta
    Pasta seca introduciéndose en una olla de agua hirviendo en una placa de inducción.

    Hierve una olla grande con agua y una pizca generosa de sal. Introduce los linguine y cocina según las instrucciones del paquete hasta que estén al dente, ya que terminarán de cocerse en la salsa.

    Tip: Salear el agua es la única oportunidad de dar sabor a la pasta misma, así que no escatimes.
  8. 8Desglasar con vino blanco
    Vino blanco vertiéndose desde una botella a una sartén con beicon y champiñones salteados.

    Vierte el vino blanco en la sartén. Remueve bien raspando el fondo para liberar los jugos caramelizados. Deja que el vino hierva y reduzca hasta que casi se evapore por completo.

    Tip: Un vino seco como el Sauvignon Blanc aporta una acidez ideal que corta la pesadez del beicon y la crema.
  9. 9Añadir el caldo de pollo
    Caldo de pollo vertiéndose desde una jarra medidora a la mezcla de champiñones y beicon.

    Vierte el caldo de pollo en la sartén. Deja que la mezcla hierva a fuego lento para que se concentre. Esto ayuda a desarrollar la base sabrosa y asegura que los champiñones queden tiernos.

    Tip: Si prefieres un sabor más terroso, puedes usar caldo de verduras o de setas en lugar de pollo.
  10. 10Incorporar la crema de leche
    Crema de leche vertiéndose en la sartén, creando salpicaduras al contacto con la base de champiñones.

    Una vez reducido el caldo, vierte la crema de leche. Remueve todo para integrar; la crema tomará el color dorado de la sartén y creará una base de salsa lujosa.

    Tip: Usa la crema a temperatura ambiente para evitar que se corte al entrar en contacto con el calor de la sartén.
  11. 11Reducir y espesar
    Una espátula blanca removiendo una salsa de crema espesa y burbujeante con beicon y champiñones.

    Sigue cocinando la salsa a fuego medio, removiendo ocasionalmente. Deja que hierva suavemente hasta que espese lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara.

    Tip: No dejes que la salsa hierva con violencia o la grasa podría separarse; un hervor suave es la clave.
  12. 12Pasar la pasta a la salsa
    Pinzas metálicas pasando los linguine cocidos directamente a la sartén con la salsa cremosa.

    Usa unas pinzas metálicas para pasar los linguine directamente del agua hirviendo a la salsa. El poco agua de cocción que queda en los fideos ayudará a emulsionar la salsa.

    Tip: Transferir la pasta directamente en lugar de colarla mantiene los fideos calientes y aprovecha el almidón del agua.
  13. 13Mantecar y mezclar
    Mezclando los linguine en una sartén con salsa rica, tiras de beicon y champiñones troceados.

    Remueve los linguine con energía en la sartén. La pasta debe quedar totalmente bañada en la salsa brillante para absorber todos los jugos del beicon y los champiñones.

    Tip: Si la salsa queda demasiado espesa, añade un chorrito del agua de cocción de la pasta para aligerarla y darle un acabado sedoso.
  14. 14Emplatar la pasta
    Usando pinzas metálicas para enrollar y servir una ración de pasta cremosa en un plato negro mate.

    Usa las pinzas para recoger una porción de pasta. Gira los fideos suavemente mientras los colocas en el plato, creando un nido apetitoso en el centro.

    Tip: Enrollar la pasta mejora la presentación de restaurante y ayuda a mantener el calor dentro del plato.
  15. 15Añadir el resto de la salsa
    Vertiendo el resto de la salsa cremosa con champiñones y beicon sobre la pasta ya emplatada.

    Con la espátula, aprovecha el resto de la salsa, el beicon y los champiñones de la sartén. Vierte esta mezcla sabrosa directamente sobre el nido de pasta.

    Tip: No dejes nada en la sartén; ahí se concentran todos los sabores ahumados y el umami del plato.
  16. 16Decorar y servir
    Espolvoreando perejil verde fresco picado sobre un plato humeante de pasta con beicon y champiñones.

    Termina el plato espolvoreando perejil fresco picado por encima. Añade un toque extra de pimienta si lo deseas y sirve inmediatamente mientras esté bien caliente.

    Tip: El perejil no solo da color, sino que aporta un contraste herbal fresco a la riqueza de la salsa de crema.

Conservación y Recalentado

Refrigerador
2 días
Guarda en un recipiente hermético. La salsa espesará al enfriarse; añade un poco de leche o agua al recalentar para recuperar la textura.
Recalentado
5 min
Calienta en la estufa a fuego bajo, removiendo constantemente. Evita que hierva para que la crema no se separe.

Quemar Calorías

Correr
~80 minutos a un ritmo vigoroso (~11 kmh).
Hyrox
~1 hora y 40 minutos de entrenamiento funcional de alta intensidad.
Pickleball
~2 horas y 15 minutos de juego competitivo activo.

Preguntas Frecuentes

Sí, simplemente omite el vino blanco y sustitúyelo por la misma cantidad de caldo de pollo o un chorrito de limón para aportar ese toque de acidez.
Asegúrate de reducir bien el vino y el caldo antes de añadir la crema, y mantén el fuego a un hervor suave en lugar de burbujas violentas.
Límpialos con un paño húmedo o papel de cocina. Evita sumergirlos en agua, ya que se empaparán y no se dorarán correctamente en la sartén.
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