Shoyu Ramen Casero
Caldo de Pollo Cristalino
Un Shoyu Ramen ligero y profundamente sabroso hecho en casa. Disfruta de un caldo de pollo claro, salsa de soja con infusión de kombu y aceite aromático de cebolleta.
El Shoyu Ramen (ramen de salsa de soja) es una de las piedras angulares de las sopas de fideos japonesas, famosa por su caldo claro, ligero y rico en umami. A diferencia del denso tonkotsu a base de cerdo, esta versión se basa en un delicado hervor de carcasas de pollo junto con alga kombu y verduras frescas. El resultado es un cuenco elegante y reconfortante que satisface sin resultar pesado. Al preparar tu propio aceite aromático de pollo y marinar los huevos mollet, elevarás esta receta a un nivel de restaurante sin salir de tu cocina.
Ingredientes
- 1 whole carcasa de pollo blanqueada
- 4 portions fideos ramen frescos
- 1 piece kombu deshidratado
- 12 cup salsa de soja oscura
- 4 whole huevos
- 12 cebolla blanca
- 1 stalk puerro
- 3 pieces setas shiitake secas
- 1 head ajo
- 1 piece jengibre
- 1 whole zanahoria
- 50 g grasa de pollo cruda
- 1 piece pechuga de pollo cocida
- 3 stalks cebolletas frescas
- 1 tbsp azúcar
- to taste pimienta blanca
- optional aceite de sésamo
Instrucciones
- 1Organizar los ingredientes

Prepara todos los componentes necesarios para tu ramen de soja. Organiza las verduras, los aromáticos, los fideos frescos y la carcasa de pollo blanqueada. Tener todo medido y listo hará que el proceso de cocción sea fluido y eficiente.
Tip: Remojar el kombu en la salsa de soja desde la noche anterior ayuda a extraer sus sabores umami naturales a la perfección. - 2Infundir la soja con kombu

Coloca el alga kombu en un cuenco pequeño y cúbrelo con la salsa de soja oscura. Deja que el kombu repose para que la soja absorba su rico sabor oceánico. Esta infusión será la base para sazonar tanto los huevos como el caldo final.
Tip: Para un sabor más profundo, tapa el recipiente y deja que repose en el refrigerador durante toda la noche. - 3Hervir los huevos

Baja con cuidado los huevos al agua hirviendo y cocínalos durante exactamente 6 minutos para lograr una yema semilíquida perfecta. Al terminar, pásalos de inmediato a un baño de agua con hielo para cortar la cocción y facilitar el pelado.
Tip: Añadir un chorrito de vinagre al agua ayuda a que la clara cuaje rápido si la cáscara se agrieta. - 4Preparar el marinado

Crea el marinado combinando parte de tu soja infundida con un poco de azúcar. Añade agua purificada para diluir la mezcla ligeramente, asegurando que el sabor no sea demasiado invasivo para los huevos.
Tip: Asegúrate de que el azúcar se disuelva por completo para que el marinado sea uniforme. - 5Marinar los huevos

Introduce los huevos pelados en una bolsa de plástico limpia. Vierte el marinado preparado, asegurándote de que queden bien cubiertos. Sella la bolsa extrayendo el aire y deja reposar en la nevera al menos medio día.
Tip: Usar una bolsa de plástico permite que los huevos se marinen de forma homogénea usando menos cantidad de líquido. - 6Iniciar el caldo

Coloca la carcasa de pollo blanqueada en una olla grande y limpia. Cubre totalmente con agua clara. Esta será la base de tu caldo ligero, que pronto se enriquecerá con los vegetales y aromáticos.
Tip: Empezar con una carcasa previamente blanqueada evita que el caldo se enturbie y elimina impurezas. - 7Añadir los aromáticos

Para construir la base del sabor, añade a la olla una cabeza de ajo entera, jengibre laminado, el puerro troceado, las zanahorias y el kombu remojado. Estos ingredientes darán al caldo su perfil fundamental.
Tip: Dejar la piel a la cabeza de ajo aporta una mayor profundidad de sabor y un ligero tono dorado al caldo. - 8Cocción a fuego lento

Lleva la olla a un hervor suave y baja el fuego al mínimo de inmediato. Deja que el caldo infusione lentamente. Cocinarlo así, sin burbujas violentas, evita que la grasa se emulsione y mantiene el caldo cristalino y limpio.
Tip: Mantén el fuego lento hasta que el líquido se reduzca a la mitad para concentrar el umami. - 9Extraer la grasa de pollo

Pon la grasa de pollo cruda en una sartén. Cocina a fuego muy bajo para extraer el aceite. Esta grasa será clave para dar untuosidad y un aroma irresistible a cada cuenco de ramen.
Tip: Hazlo despacio para que la grasa suelte todo su aceite sin quemarse ni amargar. - 10Preparar el aceite de cebolleta

Una vez extraída la grasa, añade las hojas verdes del puerro picadas. Fríe suavemente hasta que se marchiten y suelten su aroma. Este aceite infusionado es el toque final esencial para el ramen shoyu.
Tip: Puedes añadir jengibre o ajo machacado en este paso para crear un perfil de sabor más complejo. - 11Finalizar el caldo

Cuando el caldo se haya reducido a la mitad, apaga el fuego. El hervor lento habrá extraído toda la esencia del pollo y los aromáticos, dejando una base concentrada, clara y muy fragante.
Tip: La paciencia es el secreto: un fuego mínimo garantiza un caldo ligero que no resulta aceitoso. - 12Cortar el huevo marinado

Saca los huevos del marinado tras medio día de reposo. Córtalos con cuidado por la mitad para revelar el centro meloso y brillante, listo para coronar el plato.
Tip: Usa un hilo de pescar tenso o un cuchillo muy afilado para obtener un corte limpio sin arrastrar la yema. - 13Preparar la pechuga

Corta la pechuga de pollo cocida en láminas finas y uniformes. Estas piezas tiernas serán la principal fuente de proteína de tu ramen.
Tip: Cortar el pollo cuando está ligeramente frío ayuda a conseguir láminas más limpias y precisas. - 14Picar la cebolleta

Pica finamente las cebolletas frescas. Se añadirán al final como guarnición para aportar frescura y contrastar con la intensidad del caldo.
Tip: Remoja la cebolleta picada en agua con hielo un momento para que esté más crujiente y pierda el picor fuerte. - 15Cocer los fideos

Lleva una olla grande con agua a un hervor fuerte y añade los fideos. Remueve de inmediato para evitar que se peguen y asegurar una cocción uniforme.
Tip: No los cocines de más. Déjalos un punto firmes (al dente) para que mantengan su textura elástica dentro del caldo caliente. - 16Escurrir los fideos

Una vez listos, retira los fideos y escúrrelos enérgicamente en un colador para eliminar todo el exceso de agua antes de servirlos.
Tip: Escurrir bien es vital; si queda agua residual, diluirá el sabor del caldo en el cuenco.