Auténtica Pizza Margherita Napolitana
Disfruta del verdadero sabor de Italia con esta auténtica pizza Margherita napolitana, con una masa perfectamente tostada, salsa de tomate vibrante y mozzarella fresca y cremosa.
La pizza Margherita es una obra maestra de la sencillez culinaria, nacida en Nápoles para honrar a la reina de Italia. Sus ingredientes icónicos —tomate rojo, mozzarella blanca y albahaca verde— reflejan los colores de la bandera italiana. Lograr la pizza napolitana perfecta requiere un calor intenso y un toque delicado, resultando en una masa ligera y aireada con el característico moteado oscuro del horneado tradicional.
Ingredientes
- 1 (250g) bola de masa para pizza napolitana fermentada
- 3 tbsp tomates San Marzano triturados o salsa para pizza
- 100 g mozzarella fresca (fior di latte o de búfala)
- 4-5 hojas de albahaca fresca
- 1 tbsp aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
- 1Estirar la masa

Coloca la bola de masa fermentada sobre una superficie ligeramente enharinada. Con las yemas de los dedos, presiona suavemente para expulsar el aire desde el centro hacia los bordes. Estira la masa formando un círculo uniforme y fino, dejando un borde ligeramente más grueso (cornicione).
Tip: Evita usar un rodillo, ya que aplastaría las burbujas de aire necesarias para obtener una corteza napolitana ligera y esponjosa. - 2Aplicar la salsa de tomate

Vierte una porción de tomate triturado en el centro de la masa estirada. Con el dorso de una cuchara o cucharón, extiende la salsa hacia afuera en un movimiento circular suave y continuo, asegurándote de dejar el borde exterior completamente libre.
Tip: Mantén la capa de salsa fina. Demasiado líquido hará que el centro de la pizza sea pesado y se ablande. - 3Añadir la mozzarella

Corta la mozzarella fresca en trozos rústicos del tamaño de un bocado. Reparte los trozos de queso uniformemente sobre la zona con salsa. La mozzarella se fundirá maravillosamente con el calor intenso, creando bolsas cremosas por toda la pizza.
Tip: Si la mozzarella viene en agua, sécala suavemente con papel de cocina antes de trocearla para evitar que el exceso de humedad se acumule en la pizza. - 4Decorar con albahaca y aceite

Coloca varias hojas enteras de albahaca fresca sobre la pizza, distribuyéndolas entre el queso. Para terminar, rocía generosamente un aceite de oliva virgen extra de alta calidad en un movimiento rápido en espiral.
Tip: Colocar las hojas de albahaca ligeramente debajo del queso o cubrirlas con un poco de aceite ayuda a evitar que se quemen con el calor intenso del horno. - 5Pasar al horno

Desliza con cuidado la pizza preparada sobre una pala ligeramente enharinada. Pásala rápidamente al horno de leña abrasador. Usa un movimiento firme y rápido hacia atrás con la pala para depositar la pizza suavemente sobre el suelo del horno.
Tip: Trabaja rápido una vez que hayas puesto los ingredientes. Si los ingredientes húmedos reposan mucho tiempo sobre la masa cruda, esta podría pegarse a la pala. - 6Hornear la pizza

Deja que la pizza se hornee rápidamente junto a la llama abierta. En un horno tradicional a 430°C–480°C, solo tardará entre 60 y 90 segundos. Vigila de cerca cómo la masa se infla y desarrolla sus características manchas oscuras.
Tip: No pierdas de vista la masa y usa una pala de giro pequeña para rotar la pizza un cuarto de vuelta cada 15-20 segundos para un horneado uniforme.