Clásica Pizza Margarita
Estilo Napolitano
Domina la clásica pizza Margarita con esta masa de fermentación larga. Mozzarella de búfala fresca, tomates y albahaca sobre una base rústica irresistible.
La pizza Margarita es el máximo exponente de la bella simplicidad culinaria italiana. Gracias a un proceso de fermentación en frío de 24 horas y un toque de harina integral, esta masa desarrolla una profundidad de sabor increíble. Su característico cornicione (borde) aireado y crujiente rinde un verdadero homenaje a la auténtica tradición napolitana.
Ingredientes
- 1500 g harina de fuerza
- 100 g harina integral
- 800 g agua
- 40 g aceite de oliva
- 20 g sal
- 20 g levadura
- to taste salsa para pizza
- to taste mozzarella fresca de búfala
- to taste tomates cherry frescos
- to taste hojas de albahaca fresca
Instrucciones
- 1Medir la harina

Empieza colocando un bol grande sobre una báscula digital y ponla a cero. Pesa con cuidado la harina de fuerza hasta alcanzar exactamente los 1500 g. Usar una báscula garantiza la precisión, algo clave para conseguir una masa consistente y de gran calidad.
Tip: Mide siempre los ingredientes por peso en lugar de por volumen para obtener la proporción de hidratación más exacta. - 2Incorporar la harina integral

Añade la harina integral al bol junto con la base de harina de fuerza. Incorporar una pequeña porción de grano entero aporta una sutil profundidad de sabor rústico y un aroma ligeramente a nuez a la masa terminada.
Tip: Mezcla suavemente las harinas secas antes de añadir cualquier ingrediente líquido para asegurar una distribución uniforme. - 3Añadir el aceite de oliva

Haz un pequeño hueco en el centro de los ingredientes secos y vierte el aceite de oliva. El aceite enriquece la masa, manteniendo la miga interior tierna y ayudando a que la corteza logre un hermoso exterior dorado y crujiente durante el horneado.
Tip: Utiliza un aceite de oliva virgen extra de alta calidad para obtener el perfil de sabor más auténtico. - 4Verter el agua

Vierte lentamente el agua a temperatura ambiente en el bol. Mantener el nivel correcto de hidratación, aproximadamente una proporción de 2 a 1 de agua por harina, es crucial para crear una masa manejable que desarrolle una fuerte estructura de gluten.
Tip: Añade el agua poco a poco; siempre puedes agregar un poco más si la masa se nota muy seca, pero es más difícil arreglar una masa demasiado húmeda. - 5Amasar la mezcla

Mezcla los ingredientes utilizando una batidora de pie equipada con un gancho para masa. Amasa a velocidad baja o media hasta que la mezcla se integre en una bola suave y cohesiva que se despegue limpiamente de las paredes del bol.
Tip: Escucha a tu amasadora; si parece que le cuesta trabajo, baja la velocidad para evitar sobrecalentar el motor o la masa. - 6Dividir la masa

Una vez que la masa esté completamente amasada, pásala a una tabla de madera. Usando una rasqueta de panadero, divide la masa grande en 12 porciones iguales, con un peso exacto de 200 gramos cada una.
Tip: Una rasqueta permite hacer cortes limpios sin desgarrar la estructura del gluten, lo cual es esencial para una buena corteza de pizza. - 7Bolear la masa

Toma cada porción de 200 g de masa y hazla rodar hasta formar una bola redonda, suave y tensa. Asegúrate de que la parte inferior quede bien sellada para atrapar los gases durante la fermentación.
Tip: Crear tensión superficial en la bola de masa ayuda a que la pizza suba uniformemente y mantenga su forma. - 8Fermentar la masa

Coloca las bolas de masa formadas en una bandeja de metal forrada con papel film transparente, dejando suficiente espacio entre ellas para que se expandan. Cúbrelas y déjalas fermentar durante al menos 24 horas para que desarrollen todo su sabor.
Tip: Una fermentación larga y lenta de al menos 24 horas es el secreto para obtener un sabor de masa rico y complejo. - 9Aplanar la masa

Tras el tiempo de reposo, toma una bola de masa y ponla sobre una superficie de trabajo generosamente espolvoreada con harina seca o sémola. Presiónala suavemente con las palmas de las manos para aplanarla, empezando por el centro y trabajando hacia los bordes.
Tip: Presiona siempre la masa con suavidad para mantener intactas las burbujas de aire; evita usar un rodillo si buscas una auténtica pizza napolitana. - 10Estirar con ayuda de la gravedad

Levanta la masa aplanada y sostenla en posición vertical, dejando que la gravedad estire el centro de forma natural para afinarlo. Gírala suavemente entre tus manos para asegurar un estirado uniforme.
Tip: Dejar que la gravedad haga el trabajo evita amasar en exceso y ayuda a mantener un grosor uniforme en el centro. - 11Dar forma a los bordes

Vuelve a colocar la masa estirada sobre la tabla. Continúa estirándola con cuidado hacia afuera usando los dedos, asegurándote de dejar los bordes ligeramente más gruesos para formar la corteza.
Tip: Dejar un borde más grueso (el cornicione) asegura una corteza bellamente inflada y aireada después del horneado. - 12Extender la salsa de tomate

Pon la salsa de tomate preparada en el centro de la masa estirada. Usa el dorso de la cuchara para extenderla uniformemente con movimientos circulares, dejando un pequeño margen alrededor de los bordes.
Tip: No apliques demasiada salsa o el centro de la pizza quedará húmedo y blando. - 13Añadir la mozzarella

Rompe con las manos o coloca trozos individuales de mozzarella fresca de búfala de manera uniforme sobre la masa cubierta de salsa. Deja algo de espacio entre los trozos, ya que el queso se derretirá y se esparcirá durante el horneado.
Tip: Seca la mozzarella fresca con papel absorbente antes de usarla para evitar que el exceso de humedad empape la pizza. - 14Cortar los tomates cherry

Usando un cuchillo afilado, corta cuidadosamente los tomates cherry frescos en finas rodajas sobre una tabla de cortar. Estos añadirán una explosión de sabor fresco y ligeramente ácido para equilibrar la riqueza del queso.
Tip: Un cuchillo de sierra funciona mejor para cortar tomates pequeños con facilidad sin aplastarlos. - 15Distribuir los tomates

Distribuye los tomates cherry en rodajas de manera uniforme por toda la pizza, colocándolos entre los trozos de mozzarella. Esto asegura que cada porción tenga un buen equilibrio de ingredientes.
Tip: Separar los tomates de forma pareja garantiza un equilibrio perfecto entre acidez y untuosidad en cada bocado. - 16Agregar la albahaca fresca

Esparce hojas verdes de albahaca fresca sobre la pizza. La aromática albahaca completa el perfil de sabor clásico de la Margarita y añade un hermoso toque de color vibrante antes de hornearla.
Tip: También puedes reservar algunas hojas frescas de albahaca para añadirlas después del horneado y así conserven su color verde brillante y su aroma fresco.