Pollo Nanban Clásico
Estilo Izakaya
Prepara este clásico de izakaya en casa: jugosas pechugas de pollo crujientes bañadas en una salsa agridulce y cubiertas con cremosa salsa tártara de huevo.
El Pollo Nanban es un pilar fundamental de la cultura izakaya en Japón, logrando un equilibrio perfecto entre la indulgencia del frito y la brillante acidez de sus aderezos. Este plato presenta contramuslos de pollo empanados y fritos hasta obtener un dorado perfecto, realzados con un glaseado de soja y vinagre, y coronados con una generosa capa de salsa tártara casera. Es una comida completa y llena de texturas que combina de maravilla con una fresca ensalada de col.
Ingredientes
- 2 contramuslos de pollo
- 2 huevos duros
- 2 tbsp salsa tártara
- 2 tbsp cebolla picada
- 1 tsp jengibre rallado
- 1 tbsp salsa de soja
- 1 tbsp vinagre de arroz
- 1 tbsp azúcar
- 1 tbsp agua
- 1/2 cup almidón o harina
- 1 huevo batido
- to taste sal
- to taste leche
- optional perejil para decorar
- optional col rallada para servir
Instrucciones
- 1Prepara la base de huevo

Coloca los dos huevos duros en un bol y utiliza un machacador de patatas o un tenedor para romperlos en trozos pequeños y uniformes.
Tip: Para obtener una textura aún más cremosa, asegúrate de machacar bien los huevos antes de añadir los demás ingredientes. - 2Mezcla la salsa tártara

Añade la cebolla picada y las dos cucharadas de salsa tártara a los huevos machacados. Combina todo bien y agrega un chorrito de leche si la consistencia es demasiado espesa.
Tip: Esta ensalada de huevo es muy versátil y también sirve como un delicioso relleno para sándwiches. - 3Prepara los contramuslos

Haz cortes superficiales en las partes más gruesas de los contramuslos de pollo. Esto ayuda a que la carne se cocine de manera uniforme y la tierniza.
Tip: Coloca el pollo troceado en una bolsa con el jengibre rallado y una pizca de sal. Masajea bien y refrigera durante 15 minutos para marinar. - 4Reboza con almidón

Después de marinar, retira el pollo y espolvorea ambos lados uniformemente con almidón o harina.
Tip: Una capa ligera y uniforme es fundamental para lograr una piel perfectamente crujiente al freír. - 5Aplica el baño de huevo

Toma el pollo rebozado en almidón y sumérgelo en un bol con huevos batidos, asegurándote de que ambos lados queden bien cubiertos.
Tip: Asegúrate de que el pollo esté completamente cubierto de huevo para ayudar a que la costra se adhiera durante la fritura. - 6Fríe el pollo

Coloca el pollo bañado en huevo en una sartén con aceite a fuego medio-bajo (aprox. 160°C). Fríe hasta que la piel esté dorada y crujiente, luego retira y escurre sobre papel de cocina.
Tip: Cocinar a fuego medio-bajo garantiza que la piel quede crujiente mientras el interior permanece jugoso. - 7Corta el pollo

Una vez que el pollo haya reposado y escurrido el exceso de aceite, colócalo sobre una tabla de cortar. Con un cuchillo afilado, corta el pollo en tiras uniformes para revelar el interior jugoso.
Tip: Dejar reposar el pollo ayuda a que los jugos se redistribuyan, asegurando que cada bocado sea tierno. - 8Rocía con la salsa ácida

Coloca el pollo cortado en tu plato de servir. Rocíalo generosamente con la salsa preparada, hecha combinando una cucharada de salsa de soja, vinagre de arroz, azúcar y agua. La acidez del vinagre y el dulzor equilibran perfectamente la riqueza del frito.
Tip: Si prefieres una salsa más espesa, puedes reducir la mezcla brevemente en una sartén pequeña. - 9Cubre con la salsa tártara

Finaliza el plato cubriendo el pollo con la salsa tártara casera. La textura cremosa de los huevos, cebolla y la base de la salsa crea un contraste maravilloso con el rebozado crujiente.
Tip: Para obtener el mejor sabor, prepara la salsa tártara con antelación y mantenla refrigerada para que los sabores se integren. - 10Marinar el pollo

Coloca los contramuslos de pollo en una bolsa de plástico. Ralla el jengibre fresco directamente en la bolsa, añade una pizca de sal y masajea los condimentos profundamente en la carne. Refrigera por 15 minutos.
Tip: Hacer pequeños cortes en las partes gruesas del muslo antes de marinar ayuda a que se cocinen uniformemente y absorban mejor el sabor.